Rex Allen, el cowboy de Arizona

rex allen
Así era conocido el biografiado de hoy, nacido en aquel estado en 1920. Su padre tocaba el fiddle y él heredó su pasión por la música y aprendió a tocar ese instrumento –del que llegó a ser un virtuoso– y la guitarra. Su carrera comenzó a finales de los años 40 en un programa de variedades de una emisora de Chicago y de allí se trasladó a Hollywood. Entonces firmó sendos contratos discográficos –primero con Mercury Records y luego con Decca–. Era la época en que los cowboys cantantes causaban furor en el cine y su experiencia en los rodeos de Arizona propició que él también lo fuera.
En los años 50 decayó la popularidad de los westerns, pero él siguió grabando discos con considerable éxito. Posteriormente, compaginó su carrera con su labor como narrador de algunas películas de Disney. Por sus contribuciones al cine se le asignó una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Murió en 1999. Su hijo también se dedica a esto del country.
Escuchemos ahora alguno de sus singles más exitosos, como Don’t Go Near the Indians Sings and Tells Tales of the Golden West (1962).

El primero de su carrera fue Afraid (1949), una canción de amor en la que el narrador expresa su temor a perder a su amada.

Termino con una de las canciones de cowboys más celebradas de todos los tiempos. Streets of Laredo habla de un joven cowboy moribundo que se lamenta de la vida que ha llevado y que le ha conducido a una muerte prematura. Por ello, a esta balada también se la conoce como El lamento del cowboy.

El día más triste

cryin' in the chapel
Si ayer conmemorábamos el día que murió Jesús y mañana celebramos el de su resurrección, hoy los cristianos se sienten huérfanos de amor y protección: es el día de la tristeza, de la soledad más absoluta y el silencio sepulcral, según la liturgia (está vetado oficiar misa).
Como dice la canción que he elegido para hoy, no queda otro remedio que llorar en la capilla. Cryin’ in the Chapel es un tema escrito en 1953 por Artie Glenn y grabado por su hijo Darrell, a la sazón de 17 años. Fue uno de los temas más versionados de esa temporada. Su letra venera la fe cristiana: “Me viste llorando en la capilla, mis lágrimas eran lágrimas de gozo, ahora que estoy con el Señor, sé el significado del contento. Lleva tus problemas a la capilla, arrodíllate y reza, tus cargas serán más ligeras y encontrarás el camino”. En definitiva, “no hay otro lugar en el mundo donde se encuentre la paz de espíritu”.
Escuchemos la grabación original de Darrell Glenn.

La de The Orioles (1953) sonaría años después en la banda sonora de American Graffitti (George Lucas, 1973).

Ella Fitzgerald también la grabó en 1953 con la orquesta de Sy oliver.

June Valli lo hizo en los estudios de Nueva York, con el acompañamiento de la orquesta de Joe Reisman.

La versión de Rex Allen llegó al puesto número 8 de las listas ese mismo año.

Una de las más populares es la de Elvis Presley (1960), quien pensó incluirla en su disco His Hand in Mine, si bien no aparecería en el mercado hasta cinco años después.

Uno de los grupos de más éxito de los 60, The Platters, nos sedujo en 1964 con este single para Mercury Records.

El grupo de rock Santo & Johnny hizo una curiosa versión instrumental, con guitarra eléctrica, en su álbum In the still of the night (1964).

Esta versión aparece en el disco Acapella (1994), de Johnny Maestro & The Brooklyn Bridge.