Hawkshaw Hawkins, el halcón del country

Hawkshaw-Hawkins

Harold Hawkins nació en 1921 en Virginia Occidental. Tras la Segunda Guerra Mundial firmó un contrato con King Records, donde gozó de una notable popularidad con temas como Pan American o Dog House Boogie, y entró en el Grand Ole Opry. Cuando su carrera estaba en lo más alto, murió en el accidente aéreo de 1963 que también le costó la vida a Patsy Cline y Cowboy Copas cuando se dirigían a un concierto.Escuchemos su único número 1, Lonesome 7-7203, que fue, además, su última grabación. Compuesta por Justin Tubb, el single de Hawkins salió solo tres días antes de su fatal accidente. En esta balada un chico cambia su número de teléfono tras separarse de su novia: no puede soportar que siempre que lo llaman sea para preguntar por ella. A él le gustaría que su chica apuntara su nuevo número por si un día cambia de opinión y quiere volver a su lado. ¿Dónde podría localizarlo? Pues en “Solitario 7-7203”.

El compositor, Justin Tubb, señaló que habría sido más apropiado que la cantara una chica, ya que el hombre suele ser el que se tiene que ir tras una ruptura, y por eso se la ofreció en primer lugar a Jean Shepard, la mujer de Hawkshaw. Sin embargo, el sello pensó que el tema ayudaría a relanzar la carrera de éste y, desde entonces, curiosamente, las versiones más conocidas han sido cantadas por hombres.

El actor y cantante Burl Ives la grabó en 1967.

Tony Booth, un representante del sonido Bakersfield, consiguió un gran éxito con su versión de 1972.

El single de debut de Darrell Clanton, en 1983, fue este Lonesome 7-7203.

 

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La despedida de Merle Haggard

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El día que cumplía 79 años, nos dejaba en su rancho del norte de California una de las personalidades más influyentes de la historia del country, Merle Haggard (ver entrada del 7 de abril 2016).
Hoy os voy a hablar de la última grabación que hizo antes de su muerte. Como muestra esta canción, Merle se mantuvo activo hasta el final de sus días, aunque ya estaba aquejado de la neumonía que se lo llevó por delante y los médicos le habían aconsejado reposo absoluto.
Él se resistía a abandonar lo que había constituido la sal su vida, y el 9 de febrero de 2016 grabó una composición suya de corte autobiográfico, acompañado a la guitarra por su hijo Ben, colaborador suyo desde hacía ocho años.
La canción apareció por expreso deseo de la familia en mayo del pasado año, en agradecimiento a los fans de Merle por el cariño mostrado después de su muerte, y el 10% de los beneficios obtenidos por las ventas se donó a diversas organizaciones benéficas.
El título hace referencia al río Kern, que discurre a lo largo de California, cerca de Bakersfield –un lugar que siempre irá asociado a Haggard, pues él fue uno de los impulsores del sonido Bakersfield. En la letra, Merle evoca el día que dejó atrás su ciudad natal, Oildale, allá en los años 70.
Os dejo con Kern River Blues.

Gary Allan, el representante actual del sonido Bakersfield

gary allan

A sus 49 años, Gary Allan Herzberg es uno de los pocos artistas country nacidos en California. Cuando todavía era un adolescente recibió varias ofertas de discográficas que rechazó para poder continuar sus estudios. Finalmente debutó en Decca Records con Used Heart for Sale (1996). Tras It Would Be You (1998), firmó con MCA Nashville, sello en el que sigue en la actualidad.

Allan siempre se ha mantenido fiel al sonido más tradicional del country, y el hecho de que se haya mostrado reticente a ceder ante el omnipresente pop ha provocado que las emisoras le hayan arrinconado un poco.

Su último disco hasta la fecha –el noveno– ha sido Set You Free (2013) y, desde entonces, ha estado trabajando en otro del que ya han salido tres singlesHangover Tonight, Do You Wish It Was Me y Mess Me Up–, todavía sin título ni fecha de publicación. Mientras tanto, este verano promociona sus trabajos en una gira que le llevará por todo Estados Unidos.

A lo largo de su carrera, Gary Allan ha conseguido cuatro números 1. Escuchemos el último de ellos, Every Storm Runs Out Of Rain, incluido en Set You Free (2013) y que escribió con Hillary Lindsey y Matt Warren. El narrador confía en que la vida, que hasta este momento le ha sido adversa, cambie para mejor, porque “toda tormenta se queda sin lluvia, al igual que la noche oscura se convierte en día”.

 

Con nombre propio (IX)

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Mary Chapin Carpenter basó su John Doe No. 24 en una historia real que tuvo lugar en 1945. Un joven negro, quizá indigente, fue detenido por la policía por vagabundeo y recluido en una institución del estado. Los esfuerzos de las autoridades por contactar con su familia fueron en vano y el hombre permaneció encerrado con el nombre de Juan Nadie Nº 24. Cuando Carpenter leyó su necrológica en el periódico en 1993, le dedicó esta canción. El tema, narrado por el misterioso hombre, apareció en su álbum Stones in the Road (1994).

Johnny Cash, escrita por John Rich, Vicky McGehee y Rodney Clawson, fue grabada por primera vez por Tracy Byrd en 2005. El narrador acaba de dejar su trabajo, e intenta convencer a su pareja de que hagan juntos un viaje a Las Vegas, se casen y no vuelvan nunca. “No te preocupes por despedirte de tu madre, le enviaremos una postal desde el lado salvaje”. En este proyectado viaje por carretera, pondrán una y otra vez la música de Johnny Cash.

Escuchemos ahora la versión que presentó Jason Aldean dos años más tarde en su disco Relentless.

Merle Haggard escribió Leonard para su álbum Back to the Barrooms (1980). Se trata de un homenaje a su amigo Tommy Collins –ese era su nombre artístico: realmente se llamaba Leonard Raymond Sipes–, que escribió grandes éxitos para Haggard, entre ellos algunos de sus múltiples números 1. Cuando Collins se enteró de que su ídolo Haggard había compuesto una canción para él, se sintió profundamente honrado. Collins moriría unos años después, en 2000. La letra resalta su influencia en crear el sonido Bakersfield y reconoce su deuda con él: “Me sirvió de inspiración y me enseñó a escribir una canción country”.

Muere una leyenda

MHaggard_9007aHoy este blog está de luto: ayer por la tarde nos sorprendía la noticia de la muerte de una de las grandes personalidades que ha dado el country, Merle Haggard (aquí podéis ver su reseña biográfica).
Su muerte ha coincidido con el día de su 79 cumpleaños. Durante las últimas semanas la salud del cantante se había resentido como consecuencia de una neumonía, que finalmente ha acabado con su vida. No era esta la primera vez que la enfermedad llamaba a su cuerpo: en 2008 sufrió un cáncer de garganta del que se repuso completamente.
La muerte, anunciada por su agente, se produjo en su residencia de California, estado que le vio nacer y al que que emigraron sus padres desde su Oklahoma natal en los años de la Gran Depresión.
Merle fue uno de los artífices, con Buck Owens, del triunfo del sonido Bakersfield, antítesis del más almibarado sonido Nashville, y se erigió también en un emblema del outlaw country, lo que aumentó la esfera de su influencia en este género.
Entre los artistas que han bebido de sus aguas destacan George Strait, Alan Jackson, Randy Travis o Vince Gill, entre otros. Uno de sus últimos trabajos fue un álbum en colaboración con Willie Nelson, Django and Jimmie (junio de 2015), que ya hemos comentado aquí. Su carrera estuvo plagada de éxitos. ¿Cómo olvidar I’m a Lonesome Fugitive, I Take a lot of Pride in what I Am, Branded Man, Silver Wings, Today I Started Loving You Again o Sing Me Back Home? Escuchémoslas
I’m a Lonesome Fugitive

Branded Man

Silver Wings

Today I Started Loving You Again

I Take a lot of Pride in What I Am

Sing Me Back Home

Entre las que han aparecido en este blog, destacaría Mama Tried, basada en su experiencia entre rejas por delitos menores (de los que el entonces gobernador de California, Ronald Reagan, le acabó exonerando), y Okie from Muskogee, todo un himno liberal que habla del férreo conservadurismo de una localidad del centro del país a la que contrapone las maneras más abiertas de California.
Merle Haggard dijo sobre sí mismo: “Está el tipo que me gustaría ser y el tipo que soy. Yo estoy entre medias, en las aguas profundas, nadando hacia la otra orilla”.

Country Urbano (XLI)

tower-bridge
111. Amsterdam. No se puede negar el olfato comercial de Buck Owens, el pionero del sonido Bakersfield. Este elogio a la capital de los Países Bajos, que pudimos escuchar en el disco The Kansas City Song (1970), fue su único éxito reseñable en Holanda, e incluye líneas como estas: “Hice lo mío en Tokyo, probé suerte en Kokomo, busqué a Bill en Buffalo, cogí melocotones en Georgia y recolecté algodón en Birmingham, pero cuando salga de Alabama voy a volver a Amsterdam”.

112. London, I’m Coming to See You. David Paich escribió esta canción a los 16 años y se la ofreció a Glen Campbell, quien la grabó en dos ocasiones. Esta que os traigo, dedicada a Londres, y poco después cambiando el nombre de la ciudad por Houston. La versión londinense apareció en el recopilatorio de Glen Campbell The Capitol Years 65/77 (1999). Es la historia de un hombre que dejó a su pareja en Londres para ganarse la vida en el norte de Inglaterra, pero la echa tanto de menos que la llama y le dice que volverá con ella.

113. Streets of London. Su autor, Ralph May, oriundo de Londres, se especializó en un estilo de música muy americano, el country en su vertiente más blues. De hecho, una de sus mayores influencias fue el guitarrista y cantante Blind Willie McTell, razón por la cual se cambió su nombre artístico a Ralph McTell (en una ocasión dijo: “Mis héroes de la guitarra son negros, americanos, normalmente ciegos y la mayoría muertos”). Grabado en 1968 para su álbum Spiral Staircase, el tema salió al mercado británico al año siguiente y se convirtió en el mayor éxito del autor en toda su carrera, llegando al número 2 en Reino Unido. Curiosamente, en un principio se iba a titular Streets of Paris, ya que los personajes de que habla están basados en experiencias suyas cuando vagabundeaba y hacía autoestop por Europa. En palabras de McTell, la canción “es una comparación sobre la alienación, sobre la gente que vive en la ciudad pero fuera de la sociedad”.

Branded Man. Merle Haggard, 1967

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Uno de los creadores del sonido Bakersfield –junto con Buck Owens– fue Merle Haggard. Los dos discos que publicó en 1967 –I’m a Lonesome Fugitive y Branded Man (“Hombre marcado”– propulsaron su carrera. Del primero ya hemos escuchado el tema principal, por lo que hoy vamos a centrarnos en el segundo.
Fue editado por Capitol y grabado en los estudios de Hollywood. Está compuesto por 12 canciones y hasta 2001 no pudimos disfrutar de ellas en formato CD.
Escuchemos el tema que da título al disco, Branded Man. Fue su segundo número 1 y trata de un ex-convicto (él también había estado en la cárcel por delitos menores) que teme no ser aceptado una vez que ha salido en libertad provisional.

Somewhere Between fue escrita entre Haggard y la esposa de su gran amigo Buck Owens. Bueno, quizá no fuera tan gran amigo porque acabó casándose con ella. La canción es una declaración de amor ”entre tu corazón y el mío”, todo un anticipo de lo que vendría después.

En 1975 el grupo de country holandés Tumbleweeds hizo una exitosa versión de este tema.

El compositor Hank Cochran escribió Loneliness is Eating Me Alive, que comienza con una potente imagen de la soledad –“No ha habido aquí risa en mucho tiempo, sólo el aullido del viento preguntándose por qué”– para terminar rogando a su pareja que vuelva a casa.

I Threw Away the Rose es original suya. La letra hace referencia a una película de mucho éxito a principios de los 60, Días de vino y rosas. El narrador reconoce que ha seguido una vida de borracho y, ahora, se lamenta porque eligió el vino y tiró la rosa.

I Made the Prison Band fue escrita por Tommy Collins. Aquí Merle Haggard canta acompañado por Bonnie Owens.

Al igual que la anterior, Don’t Get Married también fue escrita por Tommy Collins. La canción cuenta la historia de un hombre que es encarcelado por robar en una joyería un diamante para su novia, y, una vez en prisión, suplica a esta que no se case porque algún día será libre.

I’ve Got a Tiger By the Tail. Buck Owens, 1965

ive got a tiger
Seguro que os suena el libro 1001 álbumes que debes escuchar antes de morir. Pues bien, el disco que os traigo hoy aparece en el libro.
Con un fantástico trabajo de Don Rich a la guitarra y el fiddle, fue grabado a finales de 1964 en los estudios de Capitol Records, Hollywood, salió a la venta en 1965, y llegó al número 1 en la lista Billboard de álbumes country. Toma su nombre de una de las mejores canciones de Buck Owens, I’ve Got a Tiger By The Tail, ya escuchada aquí y con la que precisamente se abre el disco.
En 1995, el sello Sundazed lo reeditó en formato CD con dos bonustracksAct Naturally y This Ol’ Heart– que se añadían a las 12 pistas originales del vinilo y se habían grabado en 1963 en Bakersfield, California.
Trouble and Me es una agradabilísima composición de Harlan Howard en la que dice que “los problemas y yo somos viejos conocidos”.

Al disco pertenece también un clásico entre las baladas western, The Streets of Laredo, que tiene infinidad de versiones y trata sobre un cowboy moribundo que sabe que “ha hecho mal” y, por ello, se resigna a la muerte. Esta es la versión del álbum que canta Doyle Holly, uno de los miembros de Buck Owens and his Buckeroos.

Cryin’ Time es una composición de Owens que Ray Charles haría suya dos años más tarde. Escuchemos el inconfundible estilo del sonido Bakersfield.

Y, ahora, un tema instrumental proveniente de un lejano país, Polonia. A Maiden’s Prayer fue adaptado al western swing por Bob Wills. Aquí podemos comprobar el excelente trabajo al fiddle de Don Rich.

El disco se cierra con una canción original de Chuck Berry, Memphis Tennessee, que cuenta con un gran número de versiones, entre ellas esta de Buck Owens.

Merle Haggard, un gran representante del sonido Bakersfield

MerleHaggard
Merle Haggard nació en California en 1937. Sus padres eran oriundos de Oklahoma, de donde tuvieron que emigrar por el azote de la Gran Depresión. Su padre murió cuando Haggard tenía siete años, y su madre afrontó la responsabilidad de criar sola a sus hijos. Fue su hermano quien le regaló su primera guitarra, que aprendió a tocar de manera autodidacta.
Haggard cometió una serie de delitos menores y, a los 14 años, huyó de casa rumbo a Texas junto con un amigo. Allí siguió delinquiendo, fue arrestado, enviado a reformatorios juveniles e incluso a la cárcel.
En los años 60 se centró y decidió dedicarse por entero a la música. Firmó su primer contrato con Tally Records y se interesó por el sonido Bakersfield, iniciado por Buck Owens. Durante la década de los 70, continuó su éxito con canciones como Carolyn, Always Wanting You o The Roots of My Raising. Posteriormente, su carrera decayó en favor de figuras emergentes como George Strait o Randy Travis. En 1994, entró en el Salón de la Fama del Country, y una de sus últimas apariciones públicas fue en la gala de los Grammy del año pasado, cuando interpretó otro de sus grandes clásicos, Okie from Muskogee (1969).
Escuchemos su primer número 1, I’m a Lonesome Fugitive (1966), escrito por Liz y Casey Anderson. La canción, que al principio se llamaba The Fugitive, es un ejemplo consumado del outlaw country, con el que se asocia a Haggard. Se trata de una autobiografía ficticia: un fugitivo solitario, cuyo hogar es la carretera, se ha pasado la vida huyendo. Una vez se saltó la ley y pasó dos años a la sombra. Ahora le gustaría asentarse, pero no le dejan, y tampoco se puede permitir el lujo de amar a nadie. Os dejo con su grabación, aparecida en el sello Capitol a finales del citado año.

El guitarrista Roy Buchanan nos regaló esta versión.

Uno de los pioneros del rock and roll, Gene Vincent, autor de Be Bop-A Lula, versionó también el clásico de Haggard.

He aquí el directo de Dale Watson en un concierto que ofreció en Ámsterdam.

Finalmente, Jerry Lee Lewis la interpretó en su álbum Golden Country and Western Hits 2.

Buck Owens, pionero del sonido Bakersfield

Buck Owens
Uno de los mejores compositores de country de todos los tiempos fue Alvis Edgar Owens, nacido en 1929 en una granja de Texas. Su pasión por los animales hizo que su apodo de niño fuese buck (“animal macho”) y con él se quedó. Durante los peores años de la Gran Depresión, Buck y su familia se trasladaron a Mesa, Arizona. De allí, emprendió una nueva vida en California. En 1951, quedó impresionado con la ciudad californiana de Bakersfield, donde se estableció.
Durante sus frecuentes viajes a Hollywood, que no le quedaba lejos, fue labrando su carrera musical: firmó con Capitol Records y conoció a personalidades como Tennessee Ernie Ford, Del Reeves, Faron Young y muchos otros. En 1958, conoció a Don Rich, que se convertiría en su guitarrista y principal colaborador hasta la muerte de éste en 1974.
Tras crear el grupo Buck Owens and the Buckeroos, se sucedieron los éxitos: a finales de los 50, tuvo su primera entrada en las listas y, desde entonces, alcanzó nada menos que 21 números 1.
Buck Owens fue el creador del sonido Bakersfield, opuesto al que creara Chet Atkins, el Nashville. Aunque Owens empezó utilizando elementos del country más tradicional, como los fiddles o la pedal steel guitar, también demostró su versatilidad y capacidad de adaptación incorporando a sus canciones elementos del rock and roll, tan en boga en los años 60 y 70. La figura de Buck –que falleció a los 76 años tras una actuación en el Crystal Palace de su ciudad de adopción– ha influido notablemente en estrellas del country actual como Dwight Yoakam o Brad Paisley.
Os dejo aquí con su primer número 1, Act Naturally, de 1963. La canción fue compuesta por Johnny Russell y Voni Morrison (cuya única contribución fue hacer que Owens se interesara por ella). Russell recuerda en sus memorias que escribió el tema dos años antes de que alguien la tomara en consideración y la grabara. La letra habla sobre el mundo del cine y da un consejo: sólo hay que actuar con naturalidad para ser una estrella.

Tras su arrollador éxito, un grupo británico de moda en aquel momento, Los Beatles, se lanzó a hacer su propia versión en 1965.

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