Enjaulados (VI)

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En los años 80 multitud de artistas fueron víctimas de las drogas. Steve Earle tocó fondo a principios de los 90: fue arrestado en dos ocasiones, la primera en 1993 por posesión de heroína y al año siguiente por posesión de cocaína. Cumplió una condena de tres meses.

Escuchemos su versión de una vieja canción de Blind Lemon Jefferson, Prison Cell Blues, popularizada en 1928. Su versión aparece en The Harry Smith Project (2006).

Cuando Merle Haggard tenía nueve años, su padre murió de un tumor cerebral, lo que marcó su adolescencia. Culpable de algunos robos, pasó por distintos correccionales, si bien su detención más significativa fue en 1957 también por otro robo. La cosa no habría revestido mayor importancia de no ser porque Haggard se fugó de la prisión. Cuando lo pillaron, fue condenado a 15 años, aunque recuperó la libertad en 1960. El día de Año Nuevo de 1959, estando en la prisión de San Quentin, Johnny Cash dio allí un recital, y esa visita fue el acicate definitivo para que Merle cambiara de vida y se dedicara a la música.

I Made the Prison Band fue escrita por su amigo Tommy Collins e incluida en el disco de Haggard Branded Man (1967). Habla de alguien que para entretener el tiempo en la prisión forma una banda de música.

 

Steve Earle, el rock y el country se dan la mano

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Stephen Fain Earle nació en Virginia en 1955, aunque muy pronto se trasladó a Texas. Sus inquietudes musicales se despertaron enseguida y, fruto de su carácter rebelde, abandonó los estudios para ir a conocer a su ídolo Townes van Zandt, a quien saludó finalmente en Houston. Luego se trasladó a Nashville con la intención de buscar fortuna en la música country y allí trabajó como bajista del grupo de Guy Clark y como compositor en Sunbury Dunbar. En los inicios de su carrera eran otros los que interpretaban sus canciones.
Su primer disco de corta duración en solitario data de 1982, si bien su primer LP, Guitar Town (ya escuchado aquí), salió cuatro años más tarde. Otro de sus álbumes más populares –del que luego escucharemos uno de sus temas– fue Copperhead Road (1988).
Desde entonces su producción se ha centrado en fusionar el rock y el country con una notable excepción, el disco The Mountain (1999), en el que colabora con el grupo de bluegrass Del McCoury y que fue nominado como mejor álbum bluegrass en los Grammy de 2000.
En 1993 Steve Earle pasó por la cárcel, acusado de posesión de armas, heroína y cocaína. En 2011 publicó una colección de relatos y la novela I’ll Never Get Out of This World Alive (en alusión a una de las canciones de Hank Williams); unos años antes había escrito una obra de teatro acerca de una condenada a muerte en Texas, que llegó a estrenarse en el off-Broadway.
Su último trabajo, Terraplane, apareció en febrero de 2015.
Copperhead Road (1988) es el tema que da título al disco del mismo nombre. Escrita por el mismo Earle, hasta la fecha ha vendido más de un millón de copias. Cuenta la historia de un veterano de Vietnam que recuerda cómo su padre y su abuelo se dedicaban a la destilación ilegal de alcohol durante la Prohibición y ahora él, una vez reincorporado a la vida civil, decide utilizar el lugar para cultivar drogas. Por cierto, si visitáis Tennessee podéis encontrar la carretera Copperhead, rebautizada ahora como Copperhead Hollow.

Always and Forever. Randy Travis, 1987

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Un año después de su disco de debut Storms of Life, Randy Travis nos obsequiaba con uno de sus mejores trabajos, Always and Forever. Editado por Warner Bros., produjo nada menos que cuatro singles –los cuatro primeros temas que vamos a escuchar, que, por cierto, llegaron, los cuatro, al número 1 de la lista Billboard–. Las expectativas eran muy altas, y Travis se mostró a la altura con una voz de barítono que recordaba a la de Lefty Frizzell.
Uno de sus temas más populares, Forever and Ever Amen, la llamada canción country de las bodas, pertenece precisamente a este disco, y en su día le dediqué ya esta entrada.
I Won’t Need You Anymore (Always and Forever), escrita por Max D. Barnes y Troy Seals en 1981, fue grabada por primera vez aquel año por George Jones en Still the Same Ole Me. El tipo necesita tanto a su pareja, que solo se concibe sin ella en situaciones imposibles: “Cuando me veas caminar sobre el agua, cuando el mar no llegue a la orilla, cuando los fuegos del infierno se congelen”.

Escuchemos la versión de Randy Travis.

Too Gone Too Long, escrita por Gene Pistilli, fue su tercer single. De ritmo ágil, la letra nos presenta a un hombre que recrimina a su pareja su larga ausencia. Ahora es demasiado tarde para volver a casa, le dice.

Escuchemos el último single, la única canción del disco que Travis escribió en solitario. Se trata de I told you so, que, tras grabar en 1983, recuperó para este álbum. “Si te llamara diciendo te amo y te pidiera que me dejaras volver, que he aprendido la lección, ¿me dirías que tú también me amas o te reirías y dirías ‘ya te lo dije’?”, se pregunta la letra.

Carrie Underwood la incluyó en Carnival Ride (2009). Aquí la vemos en una actuación en el Grand Ole Opry en 2011.

What’ll You Do About Me fue compuesta por Dennis Linde en 1984, año en que la grabó Steve Earle. Un hombre obsesionado por una mujer está dispuesto a todo para conseguirla: “Puedes llamar a tu abogado, puedes hacer sonar la alarma, puedes despertar a tus vecinos, puedes llamar a la policía pero no hay nada que puedas hacer para parar a un hombre enamorado”.

Vamos, ahora sí, con la versión de Travis que suena en este disco.

Guitar Town. Steve Earle, 1986

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Escuchemos hoy algunos fragmentos del disco de debut de Steve Earle, Guitar Town, que vale encuadrar en el country-rock y que obtuvo una popularidad muy resonante cuando salió a la venta. Earle llegó a ser nominado en los Grammy de 1987 por su interpretación de Guitar Town, la canción que da título al disco, candidata a su vez a la mejor canción country.
Grabado en Nashville y editado por MCA, salieron cuatro singles, que escucharemos después. Todas las canciones del disco –un total de 10– fueron escritas por Steve Earle, bien en solitario, bien en colaboración. Earle tuvo, pues, el control, y demostró a la industria lo que era capaz de hacer y que había llegado para quedarse.
El disco, de media hora de duración, se abre con Guitar Town, que llegó al número 7 de la lista Billboard. La letra nos presenta a un hombre cuya pasión por la música ha hecho que esté siempre en la carretera (“en la carretera perdida”, en alusión al clásico de Hank Williams), pero promete a su chica que algún día sentará la cabeza y la llevará con él a la ciudad de las guitarras.

Veamos a Emmylou Harris en directo con los Nash Ramblers desde el Grand Ole Opry.

Goodbye’s All We’ve got Left fue el último single que apareció del disco. Escrita por Steve Earle, habla de una relación en la que “ya no queda sino decirse adiós”.

A su vez, Hillbilly Highway fue su primer single. Earle lo escribió en colaboración con Jinbeau Hinson. La letra cuenta la historia del abuelo del protagonista, que se vio forzado a abandonar su hogar para ganarse la vida en la gran ciudad y poder pagar una educación a su hijo. Ahora el abuelo se revuelve en su tumba cuando ve que el nieto abandona los estudios para dedicarse a la música.

Someday habla de los deseos insatisfechos. El protagonista se queja de que no hay nada que hacer en su pueblo: “Puedes ir al lago y dar la vuelta, vas a la escuela donde aprendes a leer y escribir para que puedas ir al banco a firmar para que tu vida desaparezca”, y sueña con lanzarse algún día a la carretera y no mirar nunca atrás.

Shawn Colvin la incluyó en su álbum Cover Girl (1994), donde la canta con Mary Chapin Carpenter.

Country Urbano (XXXIII)

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87. Christmas in Washington. Dedicada a la capital de Estados Unidos, esta canción fue escrita por Steve Earle y forma parte de su álbum El corazón (1996), uno de sus trabajos más eclécticos. “A medida que envejezco y habiendo vivido lo que he vivido –señala Earle–, todo se ha vuelto muy simple para mí. O blanco o negro. Creo que es imperdonable que haya gente que pase hambre en uno de los países más ricos del mundo. Se supone que deberíamos ser más civilizados, no menos, y no tiene sentido tomar una vida en pago por otra. Esta canción es sobre el estado de la nación pero también sobre mí, sobre las cosas que he perdido por el camino”. El autor se lamenta del cariz que están tomando los acontecimientos y le pide a Woodie Guthrie, uno de los compositores más volcados en temas sociales, que vuelva.

88. Albuquerque. Seguimos con otro tema de country-rock, esta vez del canadiense Neil Young. Pertenece a su álbum Tonight’s the Night (1975). El narrador ansía alejarse de todo: “Encontraré algún sitio donde nadie se preocupe de quién soy”, y, cuando encuentre ese lugar –Albuquerque–, se conformará con poco, “unos huevos fritos y un poco de jamón de campo”. Por cierto, dado que la serie Breaking Bad se desarrolla en esta ciudad de Nuevo México no habría estado de más incluirla en su banda sonora.

89. The man from Bowling Green. Este tema fue compuesto por Max D. Barnes y Troy Seals. Una camarera de bar se enamora de un hombre que toca la guitarra en Bowling Green, Kentucky, pero éste toma un tren hacia el oeste y la abandona. Tammy Wynette fue quien primero la grabó en I still believe in fairy tales (1975).

Al año siguiente, Bob Luman hizo lo propio para su álbum A Satisfied Mind.

Johnny Paycheck versionó esta canción en su álbum Take This Job and Shove it (1978).

Country Urbano (VIII)

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19. Sweet Amarillo. Old Crow Medicine Show es un grupo actual de Americana formado, entre otros, por Critter Fuqua y Ketch Secor, rendidos admiradores del trabajo de Bob Dylan. Tras adaptar una canción suya, Rock Me Mama, con el título de Wagon Wheel, volvieron a coincidir de nuevo para este Sweet Amarillo, que vio la luz en julio de 2014 como parte del álbum Remedy, publicado por ATO Records. La ciudad de Amarillo es famosa por sus rodeos, y a este deporte hace referencia la canción, toda una declaración de amor de un cowboy a la ciudad.

20. Fort Worth Blues. Este tema es un homenaje de Steve Earle hacia uno de sus ídolos, Townes Van Zandt, que acababa de fallecer y era oriundo de Fort Worth. Earle la incluyó en su disco El corazón (1997), así, en español. “Por cada lugar que paso, encuentro señales de que tú también estuviste allí”. Sin más, escuchémosla:

En 2011, Earle volvió a grabarla junto a Emmylou Harris.

21. Lubbock or Leave It. Nos desplazamos ahora a Lubbock, la ciudad donde nació el pionero del rock Buddy Holly, a quien se alude en la letra de esta canción. El grupo Dixie Chicks, formado por las hermanas Martie y Emily Erwin y por Natalie Maines, la incluyó en su disco Taking the Long Way (2006). Escrita por Mike Campbell y las tres cantantes citadas, la letra critica el carácter excesivamente pacato de las gentes de Lubbock (“hay más iglesias que árboles”) y se pregunta irónicamente cómo va a ir al cielo ahora.

La música salva a Nueva Orleans de las aguas

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Hace diez años, el 29 de agosto de 2005, la zona costera del sur de Estados Unidos fue azotada por uno de los peores desastres naturales de su historia. El huracán Katrina dejó a su paso más de 1.800 víctimas mortales en lugares como Mississippi, Alabama, Florida y, especialmente Louisiana, donde su ciudad más importante, Nueva Orleans, quedó prácticamente arrasada.
Como recuerdo a la tragedia y homenaje a las gentes que la sufrieron, el guionista y productor televisivo David Simon creó una serie desarrollada en Nueva Orleans, esa ciudad donde el Verbo de la música se hace carne. Treme, cuyo nombre está sacado de uno de sus barrios –escrito Tremé– se emitió entre 2010 y 2013. Aunque la mayor parte de su banda sonora es de jazz –Nueva Orleans se considera la cuna de este estilo–, también aparece un personaje, interpretado por Steve Earle, cuya carrera asociamos forzosamente con el country.
Mientras rodaba la serie, Steve siguió adelante con su carrera musical y presentó el álbum I’ll Never Get Out of This World Alive, título dictado por una canción de Hank Williams, que le inspiró también el de una novela que publicó en 2011. Earle sigue en activo y su último trabajo, Terraplane, ha visto la luz el pasado mes de febrero.
Escuchemos ahora la canción con la que se cierra I’ll Never Get Out of This World Alive. This City, escrita originariamente para Treme, suena repetidas veces a lo largo de su metraje, y fue nominada a un Grammy en la categoría de canción escrita para el cine, televisión u otros medios audiovisuales.

El siguiente álbum de Earle, The Low Highway (2013), reivindica de nuevo al gran Hank –The Lost Highway fue uno de sus mayores éxitos– y bebe otra vez de Treme, ya que incluye otra de las canciones de la serie, After Mardi Gras –como sabéis, el Mardi Gras es el desfile de carnaval de Nueva Orleans–, escrita junto a Lucia Micarelli, que en la serie interpreta a la violinista Annie Talarico.

Otro tema de la serie, y del citado The Low Highway, es That All You Got?, escrito en solitario por Earle.

Come Out Ye, Black and Tans es una canción de tradición irlandesa que en Treme ejecutan Steve Earle acompañado por Spider Stacy, de The Pogues. El narrador se muestra orgulloso de ser irlandés y de la valentía que muestra su pueblo en su lucha contra el imperialismo británico.

Os dejo con la excelente versión de Derek Warfield y los Young Wolfe Tones del mismo tema, que, aunque no aparece en la serie, merece sin duda ser escuchada.

Disco del mes (marzo)

down to believing Cinco años después de su último trabajo, Crows, Allison Moorer vuelve a la primera plana con su disco Down to Believing, editado el pasado 17 de marzo por el sello Entertainment One y producido por su amigo Kenny Greenburg. Se trata de su octavo álbum de estudio –¡qué lejos queda ya ese Alabama Song de 1998!– y las trece canciones que lo componen le han llevado dos años de grabaciones durante los cuales la vida de Moorer ha sufrido diversos avatares: el divorcio de su marido, Steve Earle, y el autismo de su hijo, diagnosticado hace tres años. El disco le ha valido multitud de críticas elogiosas y hasta se ha llegado a decir que es el mejor de su carrera. Ella misma firma la rockera canción que lo abre, Like it used to be, un tema que sugiere que el cambio es inevitable. Es el primer single que ha salido del álbum. Thunderstorm/Hurricane describe la tristeza de la narradora, que “gota a gota” desaparece “como si nunca hubiera estado aquí”. Es otra de las canciones que ha escrito en solitario, junto con la anterior y Blood, dedicada a su hermana. Os dejo ahora con el tema que da título al disco, Down to Believing, escrita por Allison Moorer, Audley Freed y Keith Gattis. La única que no es original suya lleva por título Have you ever seen the rain?, obra de John Fogerty de 1971 y grabada con la Creedence. Moorer la incluyó porque su sello le pidió una versión y ella es una gran admiradora de John Fogerty. Down to Believing en Amazon

Paradojas del destino

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La canción que vamos a escuchar hoy demuestra que, en ocasiones, los títulos de las canciones pueden ser casi premonitorios. Hank Williams y su productor Fred Rose decidieron escribir en 1952 una canción humorística, I’ll never get out of this world alive (“No saldré vivo de este mundo”), con la esperanza de que se convirtiera en el siguiente éxito de Hank. Y ciertamente lo fue, pero en un momento, cuando menos, paradójico.
El día de Año Nuevo de 1953, Hank Williams moría en el asiento trasero de un Cadillac cuando un estudiante, que hacía las veces de chófer, le llevaba rumbo a su siguiente concierto. Williams abusaba de medicamentos, recetados por un médico para paliar sus dolores, y los mezclaba con alcohol. Quiso el destino que este fuera el último single que apareció en vida del cantante y que llegara al número 1 de la prestigiosa lista Billboard en enero de ese año, ya con carácter póstumo. Se da la circunstancia de que justo la semana en que murió, otra de sus canciones más conocidas, Jambalaya (ya escuchada aquí), ocupaba lo más alto de las listas. Y que Fred Rose, el otro autor de I’ll never get out of this world alive, moría en 1954.
Mucho tiempo después, la canción sirvió de inspiración a Steve Earle para su álbum homónimo, que salió en 2011. También fue el título de su primera novela, acerca de un doctor desposeído de su título, Doc Ebersole, que practica abortos ilegales para ganarse la vida y es acechado por el fantasma de Williams.
La letra enumera las desgracias que persiguen al protagonista: su caña de pescar se ha roto porque el arroyo está lleno de arena, su mujer le ha dejado, si lloviera oro no podría hacer nada porque sus pantalones están tan remendados que no tienen ni bolsillos, si se tirara al río, probablemente se ahogaría, un abogado demostró que no había nacido –simplemente había sido lanzado al mundo–, los zapatos que lleva están llenos de agujeros y clavos.
Escuchemos ahora la versión original de Hank Williams.

Esta grabación de Asleep At the Wheel pertenece al disco doble Texas Gold/Comin’ Right at Ya.

Os dejo con Jerry Lee Lewis y su inseparable piano.

Hank Williams Jr. la incluyó en su disco Men with Broken Hearts (1995).

Por último, escuchemos a su nieto, Hank Williams III, en un concierto que dio en Louisville (Kentucky) en junio del año pasado.

Disco del mes (febrero)

holding all the roses El pasado 10 de febrero salió al mercado Holding All the Roses, del grupo de rock sureño Blackberry’s Smoke, un quinteto originario de Atlanta (Georgia) y capitaneado por Charlie Starr. Richard Turner, Brit Turner, Paul Jackson y Brandon Steel completan la formación. Se trata de su cuarto disco desde 2004 y el primero tras el éxito de Whippoorwill (2012), que alcanzó las 50.000 unidades vendidas. Este de ahora bien podría desbancarlo: ya ha llegado al número 1 de las listas y en su primera semana vendió más de 19.000 copias. Producido por Brendan O’Brien, del sello Rounder, sus influencias más patentes nos remiten a Steve Earle y Lynyrd Skynyrd; y personalidades como Gregg Allman se han rendido a sus encantos. Las 12 pistas son muy heterogéneas. Como dice Starr, “a nadie le gusta comprar un álbum y escuchar que todas las canciones suenan igual”. Too High cuenta con una rica instrumentación, con fiddle, mandolina y guitarra. En No way back to Eden, el narrador se resigna a un futuro incierto, ya que “esta vida nos arrastra a todos fuera del paraíso”. Charlie Starr se inspiró para Woman in the Moon en su propia infancia: siempre que miraba a la luna, lo que veía era una mujer. “¿A quién?”, le preguntaron en una entrevista. “A Marilyn Monroe”. Living in the Song es el primer single que salido del disco, en diciembre del año pasado. Holding All the Roses en Amazon