Ed Bruce, un representante del outlaw country

ed bruce
Nuestro protagonista de hoy, Edwin Bruce, nació en Arkansas hace 79 años. Su carrera comenzó muy pronto, a los 17 años, y, aunque trabajó para sellos de prestigio como Sun Records, Capitol o RCA, no logró abrirse un hueco en la industria y se vio obligado a compaginar su trabajo con sus intervenciones televisivas. Su popularidad empezó a crecer tras componer el clásico del country Mama Don’t Let Your Babies Grow Up to be Cowboys (ya escuchada aquí), sobre todo a raíz de la grabación de Waylon Jennings y Willie Nelson.
Al contrario de lo que sucedió con otros cantantes de la época, su carrera fue in crescendo y, de hecho, sus últimos trabajos en los 80, antes de retirarse, tuvieron más éxito que los de su juventud. El pasado año, la universidad de Arkansas le otorgó el premio de la música country a su trayectoria.
Su único número 1 fue You’re the Best Break this Old Heart Ever Had, escrita por Wayland Holyfield y Randy Hatch e incluida en One to One (1981). Su título juega con el doble significado de “break”: ruptura y oportunidad.

En 1983 compuso con Ronnie Rogers My First Taste of Texas, en la que el protagonista recuerda a su amada, que fue su primer contacto con Texas.

Uno de sus últimos singles llevaba por título Nights y lo encontramos en Night Things, de 1986. El autor teme la llegada de la noche, porque es entonces cuando más echa de menos a su amada.

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Peca y vuelve con una canción que pueda vender

johnny cash sam phillips
Si en la última entrada os hablaba de los últimos años de Johnny Cash, hoy lo voy a hacer de sus comienzos. Después de volver de su servicio militar en Alemania, en julio de 1954, Cash no perdió el tiempo y se fijó como meta emprender una carrera en el mundo de la música. Junto con su primera mujer, Vivien Liberto, se dirigió a Memphis (Tennessee), sede de uno de los estudios más prometedores del momento, Sun Records, dirigido por el productor Sam Phillips. Junto con Luther Perkins y Marshall Grant, dos mecánicos que había conocido en Memphis y que también querían triunfar en esto de la música –a partir de entonces, Luther, Marshall y Johnny fueron conocidos como The Tennessee Three–, se dirigieron al estudio de Phillips e hicieron su primera audición. Para ella eligieron el tema góspel I Was There When It Happened, una canción escrita por Fern James que éste vendió a Jimmie Davis –de ahí que ambos figuren como co-autores–. Escuchemos la grabación de Johnny Cash de I Was There When it Happened.

Según cuenta la leyenda, a Phillips no le convenció la primera actuación de Johnny Cash, pues quería una canción rockabilly al estilo de Elvis Presley, que es lo que empezaba a estar de moda entonces. Se cuenta que le dijo: “Vete a casa, peca y vuelve con una canción que pueda vender”. Así fue como se empezó a gestar su primer single, que salió al mercado a finales de junio de 1955 y que vamos a escuchar a continuación.
En la cara A, aparecía una de las primeras canciones que escribió, Hey, Porter, grabada en septiembre de 1954 junto con sus primeros colaboradores, Luther Perkins y Marshall Grant. En ella, el protagonista se muestra entusiasmado por volver a casa en Tennessee y le confiesa al revisor que no puede esperar a llegar a su hogar sureño. Es una de las múltiples canciones que grabó Cash de tema ferroviario. Escuchémosla.

La cara B la grabó unos meses después y constituyó un éxito mucho mayor que el anterior. Gracias a Cry, Cry, Cry, Johnny Cash vendió unas 100.000 unidades del single y se aseguró un lugar en el Louisiana Hayride, un programa de radio coetáneo del Grand Ole Opry, hoy desaparecido. Su éxito fue el responsable de que Johnny fuera invitado a hacer una gira junto a la sensación del momento, Elvis Presley. Esta canción aparece en el primer LP de Johnny Cash, With His Hot and Blue Guitar (1957).

Marty Stuart es un gran admirador de Cash. Escuchemos sendas versiones de estos temas. Primero Hey, Porter, que incluyó en un disco homenaje a Johnny llamado Kindred Spirits: A Tribute to Johnny Cash (2002).

Stuart versionó Cry, Cry, Cry en su álbum Hillbilly Rock (1989).

Las primeras grabaciones de Elvis Presley

my happiness
Un entonces desconocido joven de 18 años, Elvis Aaron Presley, se dirigió el 18 de julio de 1953 a la sede de los estudios de Sun Records en Memphis (Tennessee). Aunque no lo sabía, estaba destinado a cambiar radicalmente el rumbo de la música de la segunda mitad del siglo XX.
Según solía contar, su intención había sido grabar un disco, pagado por él mismo, para dárselo a su madre como regalo de cumpleaños, algo que refutan algunos historiadores, ya que parece ser que, a la sazón, la familia Presley no tenía tocadiscos y, además, el cumpleaños de la madre había sido en abril. Según estos arqueólogos de la música, a Elvis no le faltaba ambición y acudió a Sun Records con la esperanza de ser descubierto por el todopoderoso Sam Phillips, que tres años antes había fundado el estudio. Sea como fuere, el disco que grabó se convirtió en toda una pieza de coleccionista.
Cuando llegó allí, fue recibido por la asistente personal de Sam Phillips, Marion Keisker, que pasaría a la historia como la primera que registró la voz de Elvis. Después de que éste le entregara sus cuatro dólares, procedieron a la grabación del disco de acetato. En la cara A, el genio grabó My Happiness, una canción cuya melodía se cree que data de 1933 y escrita por un hijo de inmigrantes italianos, Borney Bergantine. El tema no se publicó hasta 1948, cuando Betty Peterson Blasco le añadió la letra con la que hoy la conocemos, y que habla de un tipo que desea estar junto a su enamorada porque ésta le da la felicidad.
En la otra cara del disco, de 78 rpm, aparecía That’s Where Your Heartaches Begin, un tema escrito en 1937 por Fred Fisher, William Raskin y Billy Hill que pasó casi despercibido hasta que Elvis lo inmortalizó (lo grabó en varias ocasiones). La letra habla de los peligros de presentar a tu amigo a tu amada, porque puede que acabe robándotela y te quedes sin novia y sin amigo.
Quizá porque no tenía tocadiscos, Elvis fue a escucharlo a casa de su amigo del instituto Ed Leek, que sí lo tenía y que, probablemente, fue quien le prestó el dinero para la grabación, y el disco se quedó allí. Leek llegó a un acuerdo en 1989 con Shelby Singleton, el empresario que compró Sun Records a Phillips, para editarlo en CD y en cinta, aunque siguió custodiando el original hasta su muerte en 2010. Su familia lo subastó en 2015 y el comprador, Jack White, productor y antiguo miembro de The White Stripes, encargó al conservador del Salón de la Fama de la Música Country que lo digitalizara.
Escuchemos la grabación de Elvis de My Happiness.

No fue la del rey del rock la versión más conocida, sino la que vamos a escuchar ahora, obra de Connie Francis de 1958.

Vamos ahora con la cara B de este disco, That’s when your heartaches begin.

Una de sus primeras grabaciones fue en 1941 la de The Ink Spots, uno de los grupos favoritos de Elvis Presley.

Jack Clement, el descubridor de Jerry Lee Lewis

jack clement

Jack Henderson Clement nació en Memphis (Tennessee) en 1931. Tras sus estudios, y después de pasar por el ejército, comenzó su carrera musical allá por los años 50, cuando empezó a ser conocido como Cowboy Jack Clement. Sus inicios fueron como compositor, pero su gran oportunidad le llegó cuando Sun Records, un sello que tendría mucho que decir en el nacimiento del rock and roll, lo fichó como productor.

Desde su puesto de ejecutivo grabó con Johnny Cash, Roy Orbison, Carl Perkins y fue el descubridor de un joven talento de 20 años, Jerry Lee Lewis. Entre los éxitos que escribió para Cash figuran Ballad of a Teenage Queen (1957), Guess Things Happen That Way (1958) o The One on the Right is on the Left (1965). Igualmente, produjo la legendaria Ring of Fire (1963).

De Sun Records pasó a RCA Nashville, hasta que se decidió a abrir su propia discográfica, J-M-I Record Company. En 1973 entró en el Salón de la Fama de los compositores de Nashville, y, a lo largo de los años que se mantuvo en activo, llegó a trabajar con nombres tan emblemáticos como Dolly Parton, Waylon Jennings, Ray Charles y muchos otros. En abril de 2013 fue elegido para engrosar las listas del Salón de la Fama de la Música Country y falleció en agosto del mismo año. Hoy escucharemos dos muestras de su dilatada trayectoria.

Cowboy Jack Clement debutó en el plano vocal con el single Ten Years (1958), que grabó para Sun Records. El protagonista se arrepiente de haber dedicado diez años de su vida a viajar de un lugar a otro, dejando abandonada a su novia hasta que ésta, cansada de esperar, se casa con otro.

En esta otra grabación de Clement, We Must Believe in Magic, obra de Bob McDill y Allen Reynolds e incluida en el disco All I Want to Do in Life (1978), se nos recuerda que debemos creer en la magia para tener el mundo a nuestros pies.

La primera canción del hombre de negro

Hey,_Porter
Cuando Johnny Cash volvió de Alemania, donde había estado destinado por el ejército, y se reintegró a la vida civil a la edad de 22 años, se dedicó de lleno a la música country. En 1954 fichó por Sun Records, un sello fundado dos años antes por Sam Philips y que también se haría con otro de los grandes, Elvis Presley.
En julio de 1954, That’s All Right, de Elvis, constituyó un sonoro éxito para la compañía, y Sam Phillips, su dueño, reclamó a Johnny una canción similar, de ritmo rápido. Junto con Marshall Grant y Luther Perkins, Cash escribió Hey Porter, y la grabó el 1 de septiembre de 1954, aunque no salió al mercado hasta mayo del año siguiente. Para componerla, el hombre de negro se inspiró en su propia experiencia: habla de un tipo que regresa a su hogar sureño tras una larga temporada fuera y se muestra entusiasmado con su vuelta. El viaje tiene lugar en tren, esto es, se inserta en la tradición de las canciones ferroviarias de country. “Eh, mozo, ¿me dices la hora? ¿cuánto falta para cruzar la línea Mason-Dixon?” (una línea imaginaria que suele considerarse la frontera cultural del Norte y el Sur de Estados Unidos).
Escuchemos la grabación original de Johnny Cash, que ha aparecido en varios de sus discos.

Ry Cooder la recuperó para Into the Purple Valley (1972).

En el disco conjunto de homenaje a Johnny Cash Kindred Spirits: A Tribute to the Songs of Johnny Cash (2002), Marty Stuart nos regaló esta versión.

La canción que Johnny Cash inspiró

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Una de los temas fundacionales del rock and roll y el rockabilly, Blue Suede Shoes, fue inspirado por el mismísimo Johnny Cash, el hombre de negro.
Durante una gira, Cash le contó a Carl Perkins la siguiente anécdota: estando destinado en Alemania, un sargento suyo gustaba de engalanarse cuando estaba de permiso y le decía: “No pises mis zapatos de ante”. Cash retó a Perkins para que escribiera una canción sobre el tema. Tiempo después, Perkins disfrutaba de un baile local cuando oyó a un chico decirle a su novia que no le pisara los zapatos. El incidente le hizo recordar su conversación con Cash y, con la bombilla encendida, se puso manos a la obra para escribir la canción, que presenta un toque country.
Lo hizo en diciembre de 1955 y el tema salió a la venta en Año Nuevo de 1956. Tuvo mucho éxito, pero el destino le fue esquivo. Perkins tenía un grupo con sus hermanos y, cuando se dirigían a promocionar su éxito al show de Perry Como, sufrieron un grave accidente de tráfico: Perkins se rompió varias vértebras y su hermano murió dos años después como consecuencia de las heridas. Corría el mes de marzo de 1956.
Para apoyarle, su amigo Elvis Presley lo promocionó en su lugar, y gracias a la difusión que tuvo la versión de Perkins alcanzó lo más alto de las listas. Perkins vio desde el hospital la interpretación de Elvis, quien no tardaría en grabar un single que la discográfica lanzó en septiembre de ese año, sin el éxito de Perkins.
El tema es muy alegre y movido: “Puedes derribarme, pisarme la cara, quemar mi casa, robar mi coche, vituperar mi nombre por todos sitios, pero apártate de mis zapatos de ante azul”.
Escuchemos algunas versiones de esta conocida canción. En primer lugar, la original de Carl Perkins, que apareció en Sun Records.

Vamos ahora con la que hizo Elvis Presley unos meses después.

Conway Twitty la grabó en Rock and Roll Years (1960).

Johnny Cash tardó unos veinte años en poner voz al tema que había inspirado. Escuchémosle en un concierto en directo en Rotterdam en 1976.

Merle Haggard la versionó en su álbum de despedida a Elvis Presley, My Farewell to Elvis (1977).

Jerry Lee Lewis la incluyó en Killer The Mercury Years Volume Two 1969-1972 (1989).

David Allan Coe, el rebelde del country

david allan
Nuestro protagonista nació en Ohio hace 76 años. En su juventud pasó por varios correccionales por delitos menores e incluso pisó la cárcel. Con ese bagaje, que articularía su disco de debut Penitentiary Blues (1970), no es de extrañar que orientara su carrera musical hacia la corriente del outlaw country (country fuera de la ley), que alcanzó gran popularidad en los años 70 y 80.
Se hizo un nombre como compositor con Would You Lay With Me (In a Field of Stone), todo un éxito para Tanya Tucker, y lo fichó la todopoderosa Columbia. Su canción más conocida fue Take this Job and Shove it (1977) (ya escuchada aquí). Sus letras, que no se caracterizan precisamente por su “corrección política”, le han granjeado a veces acusaciones de racista. Entre sus influencias, podríamos citar a Merle Haggard, Charlie Rich o Jerry Lee Lewis.
Escuchemos el single de Coe que más alto llegó en las listas, concretamente al número 2 –en Canadá al 1–, Mona Lisa Lost Her Smile. Lo encontramos en su álbum Just Divorced (1984) y fue escrito por Johnny Cunningham. La letra hace referencia al famoso cuadro de Leonardo da Vinci: habla de una relación amorosa que sale mal y trunca hasta la sonrisa de Mona Lisa.

Gran parte de la fama de Jimmy Ellis se debe a que su voz era muy similar a la de Elvis Presley, lo que fue explotado por su discográfica Sun Records, que había tenido en nómina a Elvis Presley. Presentado como el “nuevo Elvis”, y conocido profesionalmente como Orion, os dejo con esta grabación suya de este éxito de David Allan Coe.

Setting the Woods on Fire. Fred Rose y Edward Nelson

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Hoy vamos a escuchar una de las canciones de Hank Williams que se considera precursora del rockabilly, estilo que probablemente hubiera seguido cultivando de no haber muerto al año siguiente.
Hank solo la interpretó. Sus autores fueron Fred Rose, productor suyo, y Edward Nelson, un compositor cuya carrera había empezado en los años 20 en el Tin Pan Alley, con el jazz, y que luego pondría sus miras en el country.
Williams la grabó en junio de 1952 en Nashville con su equipo de habituales: Jerry Rivers al fiddle, Don Helms a la steel guitar y Harold Bradley a la guitarra rítmica, y se especula con que la guitarra fuera la de Chet Atkins y el contrabajo el de Ernie Newton. El single, editado por MGM Records en septiembre de 1952, llegó al segundo puesto de la lista Billboard.

Escuchemos la versión de Jerry Lee Lewis para Sun Records en 1958, que no llegó a editarse.

Ahora, otra versión de ese mismo año que sí salió a la venta, la de Johnny Burnette, uno de los fundadores de Rock and Roll Trio.

George Jones la incluyó en su álbum George Jones Salutes Hank Williams (1960).

Porter Wagoner la versionó en A Satisfied Mind (1963).

Hank Williams Jr. y Lois Johnson la interpretaron a dúo en Removing the Shadow (1970).

El grupo británico Matchbox hizo una versión en 1978.

En 1994 el grupo de country rock The Tractors revitalizó este clásico de los 50 modernizando su sonido.

Hey, Goodlooking. Hank Williams, 1951

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“Esta canción es demasiado buena para ti”. Eso es lo que le dijo bromeando Hank Williams a su amigo Jimmy Dickens cuando el primero la grabó después de escribirla con la idea de cedérsela a Dickens para que este empezara con buen pie en la industria del country.
Lo hizo en la misma sesión que la última de Hank que escuchamos, I Can’t Help it if I’m Still in Love with you. La de hoy es una canción de ritmo rápido que, como escucharemos en las siguientes versiones, iría evolucionando hacia el rock. Por su calidad y por lo que ha significado en la historia de la música, entró en el Salón de la Fama de los Grammy en 2001.
Su letra, basada en la canción homónima de Cole Porter de 1942, se sirve de la metáfora de la cocina para describir una relación amorosa. “¿Qué estás cocinando? ¿Por qué no cocinas algo conmigo? ¿No crees que quizá podamos encontrar juntos una nueva receta?”
Escuchemos la versión original de Hank Williams junto a los Drifting Cowboys: Jerry Rivers al fiddle, Don Helms a la steel guitar, Sammy Pruett a la guitarra eléctrica, Jack Shook a la guitarra rítmica y Ernie Newton al contrabajo.

A finales de esa década, y bajo el paraguas de Sun Records, Johnny Cash la grabó en su álbum Greatest (1959).

George Jones la incluyó en George Jones Salutes Hank Williams (1960).

Del Shannon hizo lo propio en Del Shannon Sings Hank Williams (1964).

Todos los artistas de renombre querían apuntarse al carro de cantar a Hank Williams. Ernest Tubb lo hizo en Ernest Tubb Sings Hank Williams (1968).

Ahora os dejo con Waylon Jennings en su álbum Ol’ Waylon Sings Ol’ Hank (1992).

El grupo The Mavericks, representante del country neotradicional, la versionó para su From Hell to Paradise (1992).

La versión de Jimmy Buffet, incluida en su disco License to Chill (2004), alcanzó un Top 10 en 2004. Para este single colaboró con voces tan conocidas como Clint Black, Kenny Chesney, Alan Jackson o Toby Keith.

Charlie Rich, una mezcla de estilos

Charlie Rich
Nacido en Arkansas, en una familia de granjeros, en 1932, Charlie Rich empezó a cantar gospel en su niñez. Durante la guerra de Corea formó parte de la fuerza aérea estadounidense y tuvo tiempo de dedicarse a su mayor pasión, la música, fundando su primer grupo, The Velvetones, del que también formaría parte su mujer, con la que estuvo casado 43 años.
Tras abandonar el ejército, empezó a trabajar con la Sun Records y allí tuvo la ocasión de conocer a Johnny Cash, entre otros. Tras un breve paso por la RCA fue contratado por Smash Records, pero sus singles seguían sin arrollar. Finalmente, en 1967, firmó con la Epic, donde su carrera subió ya como la espuma. En los años 70, gracias a sus éxitos The most beautiful girl y Behind Closed Doors, ganó dos Grammys y fue considerado uno de los mejores baladistas del sonido Nashville. Murió repentinamente tras asistir a un concierto que daban su hijo y Freddy Fender en 1995.
Escuchemos ahora su balada más conocida –y la que más vendió–, The most beautiful girl, que fusiona sabiamente el country y el pop. Escrita por Bill Sherril, Norris Wilson y Rory Michael Burke, Rich la cantó en 1973. He aquí su versión para el sello Epic.

La original, grabada con el título de Hey, mister, es de 1969 y la cantó Norris Wilson, uno de los compositores, pero pasó sin pena ni gloria.

Engelbert Humperdinck hizo una versión de este tema dándole un toque más pop.

En 1975 la cantante sueca de Abba Ani-Frid Lyngstad grabó una versión con letra de Stig Anderson llamada Vil du laana en man, que apareció en su disco Frida ensam.