Charley Pride, el cantante country afroamericano de más éxito

"RCA Records"
Pride nació en Mississippi en 1938 en una familia de aparceros. Durante su infancia, asomaron sus dos grandes pasiones: la música country y el baseball. De adolescente fichó por diversos equipos de este deporte hasta que, a principios de los 60, lo abandonó para centrarse en su carrera musical.
El productor Chet Atkins, de la RCA, se fijó en él, y lo contrató en 1965, aunque ya antes había colaborado con otro sello más modesto, Sun Studios. Triunfar no era nada fácil: en el country de entonces sólo había sitio para los cantantes blancos, y durante los primeros años los productores se cuidaron de publicar su foto. A partir de 1967, cuando entró en el Grand Ole Opry, su carrera fue ya imparable. En sólo dos años, llegó a alcanzar nada menos que ocho números 1, y grabó el tema principal de la película Casta Invencible (1970), con Paul Newman.
Casi toda su carrera, fue fiel al sello que le vio nacer, la RCA, donde se mantuvo hasta 1986 y cosechó sus mayores éxitos: Mississippi Cotton Picking Delta Town, Burgers and Fries, Never been so loved in my life o Kiss an Angel Good Mornin’ (que escucharemos seguidamente). También ha grabado numerosos temas en homenaje a Hank Williams, como Kaw-Liga, Honky-Tonk Blues o You Win Again. En 2000, fue elegido miembro del Salón de la Fama de la Música Country y, en 2011, se anunció un biopic sobre su vida, si bien el proyecto no ha fructificado.
En los últimos años, su vieja pasión por el baseball ha renacido, desde que en 2010 se convirtiera en el principal accionista del club Texas Rangers Major League.
Vamos a escuchar su mayor éxito, Kiss an Angel Good Mornin’, un tema de 1971 escrito por Ben Peters. La letra es de una gran simplicidad. Cuando los amigos del narrador se encuentran con él por la calle y ven que siempre está feliz y sonriendo, se preguntan por la razón. Es simple: tener a un ángel al que dar un beso de buenos días, pensar en ella cuando estás fuera y amarla ”como un demonio” cuando regresas por la noche, es decir, que el secreto de la felicidad es un hombre y una mujer enamorados. Esta es la versión original de Charley Pride, un single perteneciente a su álbum Charley Pride Sings Heart Songs.

George Jones versionó esta melodía con su potente voz y el acompañamiento del virtuoso de la armónica Charlie McCoy.

Conway Twitty la grabó también en su disco I can’t see me without you (1972).

Más recientemente, en 2009, Alan Jackson la recuperó para su álbum Under the influence.

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Big Iron. Marty Robbins, 1959

La música country o hillbilly surgió en las zonas rurales del sur de Estados Unidos. En los estados del oeste se desarrollaba, por su parte, la música western, simbolizada por los cowboys. Una de las figuras señeras que unió ambos géneros en la década de los 50 del pasado siglo fue Marty Robbins, quien grabó esta balada country para su disco Gunfighter Ballads and Trail Songs en septiembre de 1959 y la reeditó en sencillo en 1960.
La canción nos habla de un tema muy “cinematográfico”. En algunos estados del oeste hubo unas brigadas policiales, los Rangers, que cazaban forajidos, siendo los más conocidos los Texas Rangers y los Arizona Rangers. Sobre estos últimos trata este clásico, que se desarrolla en la ciudad de Agua Fría.
Los vecinos reparan en que una mañana temprano llega un Ranger apodado “Big Iron” (“hierro grande”, por el arma que lleva colgada de la cadera). Nadie se atreve a preguntarle la razón por la que ha arribado a la ciudad –es hombre de pocas palabras–, pero resulta que en la ciudad vive un proscrito de 24 años, Texas Red, objetivo del ranger, a quien han encomendado que lo coja “vivo o muerto”.
Los vecinos aguardan fascinados el duelo tras las ventanas, y temen que Texas Red, que ya ha matado a 20 personas, haga del ranger su víctima número 21. Contra todo pronóstico, el forajido cae fulminado por la rapidez del arma del ranger, y la canción relata: “Podía haber seguido viviendo pero cometió un desliz fatal al enfrentarse con el ranger del gran hierro en la cadera”.
Puro John Ford, ¿verdad?