Crece la familia del Salón de la Fama

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Uno de los mayores honores en la música country es ser nombrado miembro de su Salón de la Fama. El pasado 5 de abril se anunció la terna agraciada de este año, que se sumará a los 130 nombres que ya forman parte de él, desde que abriera sus puertas en 1961. El encargado del anuncio fue Vince Gill, miembro desde 2007. ¿Quiénes protagonizarán la ceremonia de ingreso de este otoño? A saber:

Jerry Reed (cuya biografía podéis ver aquí) es el único miembro de este año ya fallecido –en 2008–. Chet Atkins, nada menos, solía referirse a él como el mejor guitarrista del mundo. También hizo sus pinitos en la gran pantalla, sobre todo en películas de carácter comercial junto a Burt Reynolds.

The Unbelievable Guitar and Voice of Jerry Reed (1967) fue el primer disco de este guitarrista. A él pertenece Guitar Man, sobre un tipo que deja su trabajo en un taller para tocar la guitarra en distintos puntos de la geografía estadounidense. El éxito le da la espalda hasta que triunfa en un club de Alabama.

Años más tarde, la grabó Elvis Presley, insistiendo en que Jerry tocara la guitarra.

Se suele decir que “lo bueno de la música country es que siempre cuenta una historia”. Pues bien, el siguiente miembro del Salón de la Fama contribuye a que así sea. Me refiero al compositor Don Schlitz, autor de la letra de temas tan memorables como The Gambler –cantada por Kenny Rogers y uno de los primeros temas que escribió–, Forever and Ever, Amen –popularizada por Randy Travis– o When You Say Nothing At All, grabada por Keith Whitley y Alison Krauss. En Nashville, hay un coqueto café, el Bluebird, con actuaciones country en directo, en el que se considera todo un honor salir al escenario. Don Schlitz fue un habitual casi desde el comienzo.

Midnight Girl in a Sunset Town (1986) fue escrita por Schlitz para el dúo country Sweetheart of the Rodeo, que la grabaría en su álbum de debut. Su protagonista es una chica que vive en una ciudad provinciana que no colma sus inquietudes. Esta “chica de medianoche en una ciudad crepuscular” reza para llegar a ser alguien en la gran ciudad.

Pero el rostro más conocido de este año es Alan Jackson, de 58 años, quien entra en el Salón de la Fama en la categoría de Era Moderna. Su trayectoria es apabullante: más de 20 álbumes –desde que se diera a conocer con Here in the Real World–, más de 60 millones de discos vendidos en sus 27 años de carrera profesional y canciones tan emblemáticas como Chattahoochee o Midnight in Montgomery. También es miembro del Grand Ole Opry y ha hecho incursiones en el gospel y el bluegrass.

Escuchemos Freight Train, de su álbum homónimo de 2010. Escrita por el compositor canadiense Fred Eaglesmith, el narrador confiesa querer ser un tren de mercancías para llegar rápidamente al lugar donde vive su novia.

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Country Urbano (XVI)

San Francisco, CA, USA
40. Men’s Room LA. Volvemos en esta serie al cantante y humorista Kinky Friedman, de quien ya escuchamos Asshole from el Paso. El tema de hoy pertenece a su disco Lasso from El Paso (1976) y fue escrito por Buck Fowler. Muestra al protagonista sentado en el “trono” de un servicio de caballeros de Los Ángeles. Se da cuenta de que no hay papel higiénico y encuentra una fotografía de Jesús en el suelo. El narrador le pregunta entonces qué haría Él en su lugar, y la fotografía empieza a hablar –Ringo Starr es quien le pone voz– y le dice que salga enseguida del servicio.

41. San Francisco Mabel Joy. Terminamos nuestro viaje por California con una visita a San Francisco. Esta canción fue escrita por Mickey Newbury en 1969, y en su opinión constituye su mejor trabajo. La historia se centra en un joven de quince años, proveniente de una familia tradicional del Sur profundo de Estados Unidos, que viaja desde su Georgia natal en un tren de mercancías a esta ciudad, donde conoce a una mujer, Mabel, apodada “la alegría de San Francisco”. Ella no se conforma con un adolescente y se busca a un marine, por lo que a nuestro protagonista no le queda más remedio que pelearse con el tipo y da con sus huesos en la cárcel. Allí solo piensa en su querida Mabel y, cuando sale, se dirige a su casa, pero ya no vive allí: “Se fue buscando a un granjero de Georgia”, le informan sus vecinos. Newbury la ha grabado en multitud de ocasiones, por ejemplo para sus discos Feels Like Rain (1969), Frisco Mabel Joy (1971), Heaven Help the Child (1973) y In a New Age (1988). Escuchémosla.

El tema ha sido también interpretado por artistas de toda índole. Waylon Jennings lo incluyó en su álbum Lonesome, On’ry and Mean (1973).

John Denver hizo una de las mejores versiones en Somedays are Diamonds.

Y Kenny Rogers la incluyó en su mítico The Gambler (1978).

The Gambler. Kenny Rogers, 1978

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Con su quinto disco, Kenny Rogers se situó entre los artistas más comerciales de la música country. The gambler ha vendido nada menos que 35 millones de discos, lo que le ha valido ser cinco veces disco de platino en Estados Unidos y cuatro veces en Canadá.
Editado por United Artists y producido por Larry Butler, apareció en noviembre de 1978 y, desde entonces, ha sido reeditado en varias ocasiones, normalmente en formato CD y, en 2013, en LP, siguiendo la moda de los discos de vinilo.
Gran parte de su éxito se debe al tema de apertura, The Gambler (ya escuchado aquí), escrito por Don Schlitz y merecedor del Grammy a la mejor canción, así como a su segundo single, She believes in me, obra de Steve Gibb (también escuchada aquí). El álbum alcanzó el primer puesto entre los discos country de 1979.
I wish that I could hurt that way again fue escrita por Rafe VanHoy, Don Cook y Curly Putman. El narrador reflexiona con nostalgia sobre un amor que ha terminado y desea sufrir tanto como antes, porque, al menos, eso significaría que su pareja todavía está con él. “En medio de toda la aflicción, por lo menos existía el mañana, y mientras exista el mañana no hay final”.

En 1986 T. Graham Brown la grabó de nuevo en su disco I tell it like it used to be, y el single llegó al número 3 de las listas.

Escuchemos ahora Tennessee Bottle, escrita por Jim Ritchie, en la que el protagonista asume su pasada vida de excesos y propone enmendarse.

Sleep tight, goodnight man fue compuesta por Jeff Silbar y Sam Lorber. Os dejo con la versión de Kenny Rogers.

El primero en grabarla fue Ricky Nelson.

Otra versión que gozó de gran popularidad fue la de Bobby Bare (1978).

Termino con la única canción del disco compuesta por Rogers, Morgana Jones, sobre una mujer de mediana edad y “tan fea como se pueda imaginar”, que se encapricha de chicos mucho más jóvenes que ella.

River of Country cumple 500 entradas

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Tras poco más de un año y medio en la blogosfera, hoy publico la entrada número 500 de River of country; y qué mejor que brindaros una entrada especial para la ocasión, de esas que suben el tráfico, suscitan polémica y promueven sanos intercambios de pareceres o bien amenazas de muerte.
He aquí la lista de las listas. ¡Os presento las 10 mejores canciones de la música country! Lógicamente, la selección no ha sido tarea fácil, ya que, como todas las listas, esta es subjetiva y siempre es “doloroso” tener que dejar fuera a clásicos inolvidables.
Para intentar acotar algo el repertorio, y dar cabida a más artistas, me he limitado a una canción por intérprete. Todas han aparecido ya en algún momento en este blog, así que, para escucharlas y recabar más información sobre las mismas, os remito al correspondiente enlace.
La cuenta atrás ha comenzado…
10. Amarillo by morning. Esta canción situó la localidad de Amarillo (Texas) en el mapa. Aunque fue escrita en 1973, la versión más conocida es la de George Strait (1983).
https://riverofcountry.wordpress.com/2015/02/11/amarillo-by-morning-terry-stafford-1973/
9. Friends in Low Places. Escrita en 1989 y publicada en 1990, supuso la eclosión de la carrera de Garth Brooks.
https://riverofcountry.wordpress.com/2015/06/15/friends-in-low-places-dewayne-blackwell-y-earl-bud-lee-1989/
8. Your cheatin’ heart. No podía faltar Hank Williams, de quien he escogido una de las últimas canciones que grabó en vida, en una sesión del 23 de septiembre de 1952.
https://riverofcountry.wordpress.com/2014/04/25/your-cheating-heart-hank-williams-1952/
7. Mama tried. Uno de los temas recurrentes en la música country es el carcelario; esta canción de 1968 constituye el mejor ejemplo.
https://riverofcountry.wordpress.com/2014/11/24/mama-tried-merle-haggard-1968/
6. Coat of many colors. En numerosas ocasiones, Dolly Parton ha declarado que este tema, escrito en 1969 y publicado dos años más tarde, es su canción preferida entre todas las suyas.
https://riverofcountry.wordpress.com/2015/01/19/coat-of-many-colors-dolly-parton-1971/
5. Can the Circle Be Unbroken. A. P. Carter, el patriarca de la familia Carter, se sirvió de la melodía de un antiguo himno religioso de comienzos del siglo XX para este tema de 1935.
https://riverofcountry.wordpress.com/2014/01/11/can-the-circle-be-unbroken-carter-family-1935/
4. He stopped loving her today. Una de las mejores baladas country de amor es esta de George Jones. Original de 1980, sonó en el funeral del maestro en 2013.
https://riverofcountry.wordpress.com/2015/05/11/he-stopped-loving-her-today-bobby-braddock-y-curly-putman-1980/
3. The Gambler. Aunque fue la tercera versión –tras las de su propio autor Don Schlitz y Bobby Bare–, la de Kenny Rogers, de noviembre de 1978, es sin duda la más conocida. https://riverofcountry.wordpress.com/2015/04/27/the-gambler-don-schlitz-1978/
2. Crazy. Willie Nelson no aparece en esta lista como cantante –¡no podían estar todos!-, pero sí como compositor de este espléndido tema de 1961.
https://riverofcountry.wordpress.com/2014/09/22/crazy-willie-nelson-1961/
1. I walk the line. El primer puesto lo ocupa el primer número 1 de Johnny Cash de su carrera (1956).
https://riverofcountry.wordpress.com/2014/05/26/i-walk-the-line-johnny-cash-1956/

The Gambler. Don Schlitz, 1978

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Don Schlitz trabajaba como programador informático en la universidad de Vanderbilt (Nashville), pero lo que realmente quería era componer. Conoció a su mentor, el también compositor Bob McDill, quien le animó en sus intenciones, y, en 1976, Schlitz, entonces de 23 años, escribió su primera canción.
Nadie se interesó por ella al principio, y, ni corto ni perezoso, la grabó él mismo. Dos años después, la estrella Bobby Bare se fijó en su ritmo, pero tampoco tuvo suerte, y se malogró antes de convertirse en single. Su verdadero éxito le llegó en la voz de Kenny Rogers, quien la grabó en noviembre de 1978. Su versión le valió el Grammy a la mejor interpretación masculina y a Don Schlitz el de la mejor canción. Hoy, es uno de sus temas más conocidos, si no el que más.
La canción inspiró la franquicia de películas The Gambler (hubo cinco entre 1980 y 1994, las cuatro primeras dirigidas por Dick Lowry y la última por Jack Bender), todas protagonizadas por el propio Kenny Rogers.
La letra presenta una metáfora acerca de cómo afrontar la vida. Narra una conversación en un tren “que no va a ninguna parte” entre un tipo y un jugador profesional. Este, con una terminología propia del póquer, le da consejos sobre cómo tener éxito en la vida. “Por tu mirada, veo que no te quedan ases; a cambio de un poco de tu whiskey te daré un consejo. Si quieres jugar la partida, tienes que aprender a jugarla bien: Tienes que saber con qué cartas quedarte, cuándo mostrarlas, cuándo retirarte, nunca cuentes el dinero cuando estés en la mesa; ya habrá tiempo de contarlo cuando acabe la partida. El secreto para sobrevivir es saber con qué cartas quedarte y de cuáles descartarte. Lo mejor que puedes esperar es morir mientras duermes”. ¡Hagan juego, señoras y señores!
Esta es la versión que Kenny Rogers lanzó al estrellato. La grabó para su álbum The gambler (1978).

Johnny Cash lo hizo para Gone Girl (1978).

Unos meses antes, Bobby Bare la interpretó para Bare (1978).

Escuchemos ahora la propuesta de Don Schlitz.

Para acabar, Blake Shelton la incluyó en su disco Songs of the Year (2006).

Kenny Rogers, uno de los artistas country más comerciales

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El texano Kenneth Donald Rogers nació en 1938 en el seno de una familia numerosa (eran 8 hermanos). Su carrera musical empezó a mediados de los años 50 en un grupo de rockabilly, The Scholars; después, pasó por el jazz con la efímera banda The Bobby Doyle Three; y más tarde formó el grupo The First Edition, donde cosechó su primer éxito, Ruby, Don’t Take Your Love to Town (ya escuchado aquí). En 1976, tras la ruptura de la formación, empezó su carrera en solitario e hizo algunas incursiones en el pop, como en Lady, escrita por Lionel Richie. Fue en esta época cuando Rogers sorprendió al público con sus canciones más emblemáticas, como Lucille (un homenaje a su madre), Coward of the County o The Gambler. A finales de los 70, empezó a colaborar con la estrella Dottie West, con quien ejecutó, entre otros, su famoso dúo Everytime Two Fools Collide. También colaboró con Dolly Parton en la magnífica Islands in the Stream (1983), que vendió la nada desdeñable cifra de dos millones de unidades solo en Estados Unidos. En los años 80 y 90, su éxito continuó imparable, y hoy se estima que ha vendido más de 100 millones de discos a lo largo de su carrera.
Otra faceta suya es la de actor: en 1982, interpretó Un paquete con seis, de Daniel Petrie, otro éxito de taquilla, ya que no de crítica. Y la de escritor: en septiembre de 2013, publicó su primera novela, What Are the Chances, escrita junto con Mike Blakely. Ese mismo año entró en el Salón de la Fama de la Música Country.
She believes in me, escrita por Steve Gibbs, fue uno de los grandes éxitos de Kenny Rogers en 1979. Su letra, de tono romántico, se centra en el trabajo nocturno del protagonista, un cantante-compositor a quien la suerte nunca ha sonreído. Su mujer, a pesar de todo, sigue creyendo en él. Os dejo con la versión original de Kenny Rogers.

Dos años después, el cantante André Hazes adaptó la letra al holandés en este Zij gelooft in mij.

La balada ha traspasado las fronteras del country, y el artista irlandés Ronan Keating la versionó para su disco de 2004 Turn It On. El tema fue un verdadero éxito en el mercado británico.

En 2011, Scotty McCreery la interpretó en el programa de televisión American Idol.