La historia de lo invisible

historia de jesus
Hoy empieza la Semana Santa y, como viene siendo habitual en River of Country, os propongo escuchar un tema góspel cada día. Hoy vamos con I Love to Tell the Story, un poema de la misionera británica Katherine Hankey. Durante uno de sus viajes a África, cayó enferma y, en el curso de su larga convalecencia, aprovechó para escribir pasajes sobre la vida de Jesús. Algunos de estos fueron recopilados para crear nuestro tema, al que William G. Fischer –un estadounidense hijo de inmigrantes alemanes que demostró gran habilidad musical desde la infancia (tocaba el órgano y el piano)– se encargó de ponerle música. En la letra, el protagonista afirma que le encanta contar la historia de Jesús y su amor, porque “sé que es verdad y satisface mis anhelos como nada más lo puede hacer”.
Tennessee Ernie Ford hizo un arreglo personal en Sing a Hymn with Me (1960).

Eddy Arnold la incluyó en Faithfully Yours (1963).

Escuchemos a Alan Jackson en su primer álbum de música góspel, Precious Memories (2006).

Al año siguiente la versionó Mark Lowry.

¿Cómo suena este himno en clave bluegrass? Esta versión se la debemos a Shiloh Worship Music (2014).

The Oak Ridge Boys la incluyeron en Rock Of Ages: Hymns & Gospel Favorites (2015).

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Disco del mes (julio)

acoustic classics

Lo más destacado este mes en el panorama country es el nuevo trabajo de un veterano, Rodney Crowell –67 años en su Passport Card, más de 40 años sobre los escenarios y dos Grammys en su haber–.

Acoustic Classics vio la luz el pasado 13 de julio, en el nuevo sello que acaba de lanzar RC1, después de su último trabajo, Close Ties (2017). El álbum lo componen 12 temas en los que Crowell revisita sus éxitos y otros grabados por gigantes del country como Emmylou Harris, Waylon Jennings, The Oak Ridge Boys, Bob Seger o Tim McGraw. “Junto a mis músicos preferidos he hecho grabaciones con instrumentos acústicos de diez de mis canciones; además, he incluido dos composiciones nuevas que quiero que la gente escuche”. Actualmente, Crowell se encuentra de gira en Estados Unidos para promocionar este trabajo.

Una de sus canciones lleva por título Ain’t Living Long Like This, nueva versión de un tema que ya grabara para su disco de debut allá por 1978.

Otro de sus grandes éxitos, Shame on the Moon (1981), también se versiona en este álbum. Bob Seger fue quien le dio fama.

Leaving Louisiana in the Broad Daylight tiene aquí un sabor cajun muy superior al de la grabación original, en palabras del propio Crowell. Como reza el título, el narrador, un apasionado viajero, muestra sus deseos de salir de Louisiana a plena luz del día.

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Con nombre propio (yXIII)

christening
Como colofón a esta serie, os dejo con otras canciones con nombre propio en el título que ya han aparecido en algún momento en el blog y que también tienen un lugar destacado en la historia del country.
Shel Silverstein es el autor de A Boy Named Sue, que escuchamos recientemente en la popular versión de Johnny Cash.
Annie’s Song ilustró musicalmente la entrada dedicada a John Denver, el poeta de Colorado.
Del disco Sweet Sixteen, de Reba McEntire, escuchamos Cathy’s Clown, que grabaron primero los Everly Brothers.
Cuando The Oak Ridge Boys ingresaron en el Salón de la Fama de la Música Country en 2015, os puse su éxito Elvira.
En la reseña biográfica dedicada a Reba McEntire escuchamos Fancy, sobre una hija que es inducida a la prostitución por su propia madre para conseguir dinero.
Loretta Lynn se dedicó ¡una canción a sí misma! en su disco Love is the Foundation. Su título, Hey Loretta.
Uno de los clásicos que hemos escuchado de Dolly Parton es Jolene, sobre una mujer que le pide a otra que no le quite a su novio “solo porque puede”.
Kenny Rogers alcanzó uno de sus primeros éxitos con su grupo The First Edition y este Ruby, Don’t Take Your Love to Town, sobre un veterano de guerra lisiado que suplica a su pareja que no lo abandone “porque todavía necesita compañía”.
Jimmy Dean, basándose en un personaje ficticio y de leyenda, escribió Big Bad John.
En el disco de Alan Jackson Angels and Alcohol (2015) pudimos disfrutar de Jim and Jack and Hank.
Keith Urban fue nominado a los Grammy 2016 por su John Cougar, John Deere, John 3:16.
Ode to Billie Joe, la canción más conocida de Bobbie Gentry, también ha tenido su hueco en el blog.
Willie Nelson y Merle Haggard interpretaron a dúo Pancho and Lefty, acerca de dos cowboys, en su disco homónimo.

Con nombre propio (I)

christening
Las historias que cuentan las canciones siempre tienen un protagonista que, en ocasiones, se materializa en el mismo título. Comienzo hoy una serie dedicada a temas de country en cuyo título aparece el nombre de una persona. Muchas son canciones de amor dedicadas a una mujer y otras tratan sobre personajes históricos. En la variedad está el gusto.
Después de 20 años con el sello Curb Records, Tim McGraw sacó su primer álbum, Two Lanes of Fredom (2013) con Big Machine Records. A este álbum pertenece Annie, I owe you a dance. Escrita por Tom Douglas y James T. Slater, habla de una pareja de antiguos novios que se vuelve a encontrar pasado el tiempo. El narrador reconoce: “Annie, te debo un baile”.

Ahora, una muestra de bluegrass de la mano de Alison Krauss y su grupo The Union Station. Krauss incluyó Bonita and Bill Butler, una composición de Sidney Cox, en su disco Paper Airplane (2011). Aunque se escribió hace pocos años, capturó a la perfección el espíritu de los temas del siglo XIX. Escrita en un lenguaje deliberadamente anticuado, habla del viaje de un barco, Bonita, en el que los antepasados del autor llegaron desde Virginia a Louisiana.

The Oak Ridge Boys estaban en su punto álgido a principios de los 80 y nos sorprendieron con su álbum Bobbie Sue, del que vamos a escuchar la canción homónima, que llegó al primer puesto de las listas en 1982. Obra de Wood Newton, Dan Tyler y Adele Tyler, aborda el amor de una joven pareja que planea fugarse, desafiando la opinión de sus padres.

Friendship. Ray Charles, 1984

friendship
Ray Charles era un músico de pura cepa. Se atrevió con todos los estilos musicales. Ya os he hablado aquí de su Modern Sounds in Country and Western Music, todo un hito en la evolución del country. Hoy nos centraremos en otro de sus álbumes íntegramente country, Friendship (1984), compuesto por dúos con grandes personalidades del género como Willie Nelson, Hank Williams Jr., Ricky Skaggs o Merle Haggard, por citar solo a unos cuantos. De media hora escasa, fue publicado por Columbia Records y constituyó todo un éxito de ventas, llegando al número 1 de la lista Billboard.
La letra de Little Hotel Room, obra de Freddy Powers, nos presenta a un hombre solo en una habitación de hotel que espera en vano a que su novia se reúna con él. En el álbum Ray Charles canta a dúo con Merle Haggard.

This Old Heart is Gonna Rise Again es un tema escrito por J. Martin Johnson y Bucky Jones que comienza con Ray Charles dándole un típico toque de soul y evoluciona luego hacia un ritmo más acelerado. Aquí colabora con The Oak Ridge Boys, que el pasado año entraron en el Salón de la Fama de la Música Country. El narrador se propone superar una reciente ruptura: “Lloré hasta que no me quedaban lágrimas, sufrí hasta que no me quedaba dolor, espero al primer amor que pase por la vía como un vagabundo espera un tren”. “Este viejo corazón se levantará otra vez”, concluye.

We Didn’t See a Thing fue compuesta por Gary Gentry y, en el disco, Ray Charles la canta con George Jones y Chet Atkins. Dos amigos se reconocen en su infidelidad, pero prometen apoyarse el uno al otro, diciendo que el primero estaba en Atlanta y el otro se quedó trabajando hasta tarde.

Troy Seals y Eddie Setser escribieron el tema con el que se cierra el disco, Seven Spanish Angels. Aquí el compañero de Ray Charles es Willie Nelson, que al año siguiente repetiría esta misma idea de los dúos con Half Nelson, en la que no se olvidó de su amigo Charles. Una pareja de amantes huye de la ley. Hay un tiroteo entre la autoridad y los proscritos y el hombre pierde la vida. Aun sabiendo que no tiene ninguna oportunidad, ya que al arma no le quedan balas, la mujer no se rinde hasta que muere por los disparos de la policía. Mientras tanto, un grupo de siete ángeles españoles rezan por los amantes del “valle de las armas”.

Como un ferrocarril de montaña

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Así es la vida según la canción que vamos a escuchar hoy. Life is Like a Montain Railroad (también conocida como Life’s Railway to Heaven) es una canción gospel con música de Charles Davis Tillman, hijo de un predicador evangélico, y letra de M. E. Abbey, que vio la luz en Georgia en 1890 (aunque no figura en el copyright, es probable que la poetisa Eliza R. Snow colaborara en la letra original).
La canción fue escogida como una de las cien mejores del siglo XX por la Asociación de Escritores del Oeste de América. La letra compara nuestro periplo vital con un viaje en tren en el que debemos perseverar, tener cuidado de las curvas y vigilar los túneles, poner la vista en los raíles y la mano en el regulador. Al final, nos encontraremos con el superintendente, es decir, con Dios, que nos dará la bienvenida a su orilla jubilosa: “Cansado peregrino, bienvenido a casa”.
Patsy Cline la grabó en 1959 acompañado por Willie Nelson. Los coros son de The Jordanaires.

Os dejo con el hombre de negro, Johnny Cash.

Los Statler Brothers la grabaron para su álbum The Legend Goes On (1982).

Escuchemos este directo de Jerry Lee Lewis en Londres en 1983.

Merle Haggard la incluyó en su álbum Cabin in the Hills (1999).

Steven Curtis Chapman lo hizo en Deep Roots (2013), con la colaboración de Herb Chapman, padre e hijo.

Entre los artistas actuales que se han atrevido con ella, destaca Brad Paisley.

Lecil Travis Martin, conocido como Boxcar Willie, nos deleitó con esta interpretación.

The Oak Ridge Boys la cantaron –¡sin acompañamiento instrumental– en un concierto que dieron en Galveston, Texas, en 2015.

Escuchemos ahora un registro diferente. Dorothy Norwood es una de las grandes representantes de gospel (empezó su carrera junto a Mahalia Jackson), a la que escuchamos aquí en The best of Dorothy Norwood: the Early Years (2000).

Fancy Free. The Oak Ridge Boys, 1981

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Siguiendo el título del disco que os presento hoy (“Libre de preocupaciones”), os animo a libraros de todas ellas y a escuchar algunos de los temas country-pop que lo componen.
Fancy Free fue el quinto álbum de estudio de los Oak Ridge Boys, grupo del que ya os anuncié que había sido elegido para engrosar las filas del Salón de la Fama de la Música Country. Editado por MCA y producido por Ron Chancey, el éxito de una de sus canciones, Elvira, hizo que fuera certificado disco de platino en 1984.
¿Qué decir de Elvira? El mayor éxito de Oak Ridge Boys fue escrito por Dallas Frazier (el primer ganador, por cierto, de la canción del año en la Asociación de Música Country por There Goes My Everything, ya escuchada aquí). Frazier escribió el tema allá por 1967 y, desde entonces, lo han versionado en varias ocasiones. Elvira, una mujer por la que el protagonista bebe los vientos, está inspirado por una calle, Elvira Street, en la que Frazier estuvo a punto de sufrir un accidente de coche. Escuchemos la versión de Oak Ridge Boys en una actuación en directo en 2012 en el Grand Ole Opry.

Vamos ahora con Somewhere in the Night, de Don Cook y Rafe Van Hoy, en una interpretación en directo grabada en 1982. El narrador se lamenta por su amor perdido: “En algún lugar de la noche habrá un recuerdo tras de ti, puedes apostar a que te encontrará, que se preguntará qué fue mal, en algún lugar de la noche te golpeará como un rayo, y será aterrador saber que tu amor se ha ido”.

En Dream of Me, escrita por Buddy Cannon, Jimmy Darrell y Raleigh Squires, el narrador anima a su pareja a pensar en él siempre que se sienta triste, y él promete hacer lo mismo.

I’m Setting Fancy Free (a veces conocida simplemente como Fancy Free) fue el segundo single extraído del disco y otro éxito para el grupo. La escribieron Roy August y Jimbeau Hinson.

I Would Crawl All the Way (to the River) cierra el álbum. Se trata de una melodía en clave gospel compuesta por Bucky Jones, Curly Putman y Dan Wilson. “Si Jesús estuviera aquí –dice– hoy me arrastraría hacia el río solo para verle caminar sobre las aguas y que me pusiera encima su mano amorosa”. Escuchemos esta actuación promocional en directo en 1981.

Achy Breaky Heart. Don Von Tress, 1991

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Muchos ríos de tinta han corrido sobre la canción de hoy. Hay quien es muy fan de ella y quien la odia argumentando que con ella la música country fue “secuestrada”. En cualquier caso, su éxito fue innegable: en Estados Unidos llegó al puesto más alto de las listas y fue la primera desde el dúo de Kenny Rogers y Dolly Parton Islands in the Stream (1983) en conseguir un disco de platino. Y eso no fue nada comparado con el furor que provocó en Australia, donde fue el single más vendido de 1992 y certificado como “triple platino”.
En principio, la canción la iban a grabar The Oak Ridge Boys, pero en el último momento se echaron atrás porque no les convencía la letra, que habla de una ruptura difícil de digerir por una de las partes. Se lo puedes contar a quien quieras pero “no se lo digas a mi corazón, mi dolorido y quebradizo corazón, porque puede que explote y mate a este hombre”.
Escuchemos primero la versión original de The Marcy Brothers con el título Don’t Tell my Heart.

Billy Ray Cyrus la grabó al año siguiente, cambiando el título por el de Achy Breaky Heart, y la incluyó en su álbum de debut Some Gave All (1992). Su grabación fue nominada en los Grammy de 1993. Juzgad por vosotros mismos, pero yo prefiero esta versión.

Demos ahora un paseo por el mundo. En primer lugar, Kikki Danielsson la adaptó al sueco con el nombre de En allra sista chans para su disco Jeg Ska Aldrig Lämma Dig (1993).

El cantante pop de la parte francófona de Canadá Stef Carse la convirtió en Achy Breaky Dance.

Por último, escuchemos la versión de la holandesa Marianne Weber, con el título Ik doe wat ik wil en su álbum Country and Weber.

Rodney Crowell, el compositor omnipresente

rodney crowell
Nacido en Texas en 1950, Crowell provenía de una estirpe de amplia tradición musical: uno de sus abuelos fue miembro del coro de su iglesia, el otro tocaba el banjo en un grupo de bluegrass, a su abuela le dio por la guitarra y su padre actuaba en bares honky-tonk.
En 1972 se trasladó a Nashville y comenzó su carrera profesional, dedicándose a la composición (una de sus primeras obras, Till I Gain Control, fue grabada por su actual pareja artística, Emmylou Harris). Su oportunidad le llegó tras grabar su primer álbum, Ain’t Living Long Like This (1978). Sin embargo, su éxito ha gravitado, sobre todo, en los artistas que han grabado sus canciones, como Waylon Jennings, Johnny Cash, Rosanne Cash (con quien se casó), The Oak Ridge Boys o Emmylou Harris… Más recientemente, estrellas como Alan Jackson, Keith Urban o Tim McGraw han puesto voz a sus melodías.
A lo largo de su carrera, Crowell ha obtenido dos premios Grammys: en 1990 a la mejor canción country por After All This Time y, en 2014, por su álbum Old Yellow Moon, en colaboración con Emmylou Harris. El pasado mes de mayo, como ya os anuncié aquí, publicó su segunda colaboración con Emmylou, The Traveling Kind.
Escuchemos I couldn’t leave you if I tried, el primero de sus cuatro números 1 en solitario (tuvo otro merced a un dúo con Rosanne Cash, It’s such a small world). El tema pertenece al más exitoso de sus discos, Diamonds and Dirt (1988), que consagró a sus cinco singles editados con el número 1.

Y acabamos la sesión de hoy con una cantante irlandesa llena de frescura, Louise Morrissey, que ha revitalizado así este clásico.

Nuevos miembros del Salón de la Fama de la Música Country

hall of fame
En una rueda de prensa que tuvo lugar a finales de marzo, la Asociación de Música Country, CMA, a través de Sarah Trahern, y el propio Salón de la Fama de la Música Country, por boca de su director Kyle Young, anunciaron, como todos los años, los nuevos miembros del citado Salón.
Como viene siendo habitual, han sido tres los agraciados –el número ha ido variando a lo largo de la historia– para ingresar en la institución más importante de la industria. Los recién llegados se suman a los 124 que había ya, desde que en 1961 se creara el Salón de la Fama y Hank Williams, Jimmie Rodgers y Fred Rose lo estrenaran a título póstumo.
El edificio que alberga este museo se encuentra en Nashville, y es uno de los emblemas de la ciudad. Como sabemos, no es necesario estar vivo para optar a este honor. Precisamente, el primer socio de este año, Grady Martin, murió en 2001 y ha sido elegido para formar parte de esta institución en la categoría de artista activo antes de 1980. Nacido en 1929, Martin, que ya era miembro del Salón de la Fama del Rockabilly, fue un importante guitarrista de country que colaboró con Marty Robbins –tocaba la guitarra en El Paso–, Roy Orbison –en Pretty Woman–, Willie Nelson –en On the Road Again– o Johnny Horton –en La batalla de Nueva Orleans–. También fue muy celebrada su aportación guitarrística en Help Me Make it Through the Night, concretamente en la versión de Sammi Smith.
En la categoría de la Era de los Veteranos, Jim Ed Brown and the Browns han sido los elegidos. Brown, que acaba de cumplir 81 años, formó un grupo con sus hermanas Maxine y Bonnie, llamado The Browns. “La fama es efímera, los éxitos cambian cada semana, los galardonados y los nominados en los premios cada año, pero ser miembro del Salón de la Fama es para siempre”, dijo emocionado al enterarse de la noticia.
Por último, en la categoría de la Era Moderna, el grupo de country y gospel The Oak Ridge Boys ha sido investido con esta dignidad. Fundado en la década de los 40, adoptó su nombre definitivo en los 60 y hoy lo forman Joe Bonsall, Richard Sterban, Duane Allen y William Lee Golden.
Escuchemos un ejemplo de cada uno de ellos. En primer lugar, os dejo con Grady Martin en Freight Train Boogie, un tema de Red Foley en el que Martin toca la guitarra de doble mástil.

Uno de los mayores éxitos de The Oak Ridge Boys fue Elvira (1981).

Jim Ed Brown and the Browns interpretaron Three Bells en el Grand Ole Opry, tras la correspondiente grabación del single en 1959. La canción original fue escrita por el francés Jean Villard Giles y publicada en 1945 con el nombre de Les trois cloches.

No quisiera terminar sin la versión de este clásico ejecutada por la maravillosa Édith Piaf, lógicamente alejada del country.