La música country adapta una pieza para piano

A_Maiden's_Prayer
Las fuentes de las que bebe el country son muy variadas y, como muestra, la canción que vamos a escuchar. La compositora polaca Tekla Badarzewska-Baranowska escribió a mediados del siglo XIX una pequeña pieza para piano a la que llamó La prière d’une vierge (“La oración de una virgen”).
Ochenta años después, muy lejos de Polonia, en Estados Unidos, la tonada llegó a oídos de un joven barbero de Roy, New Mexico. Este no era otro que el famosísimo Bob Wills, quien adaptó la melodía a su estilo característico, el western swing, y le añadió letra, grabándola en 1935 con el título A Maiden’s Prayer para el desaparecido sello Vocallion.
La edulcorada letra nos habla de una doncella india que se encuentra separada de su amado y entona una “inmortal canción de amor”, a modo de oración a las estrellas de allá arriba. Escuchemos varias grabaciones de este tema por orden cronológico.
Primero, Bob Wills en la grabación original de 1935.

Ante el éxito, el mismo artista la volvió a grabar en 1941, esta vez con la voz de su compañero de grupo Tommy Duncan.

Ray Price versionó este clásico en San Antonio Rose (1962), un álbum de homenaje a Bob Wills.

Buck Owens la incluyó en su disco Tiger by the Tail (1965).

Ahora, David Houston en Good Things (1971).

Los Everly Brothers nos regalaron esta versión en 1972, que no aparecería en disco hasta Home Again (1985).

La de Willie Nelson aparece en la reedición que salió en 2000 de Red Headed Stranger.

Termino con un grupo de bluegrass, The Bluegrass Jam, y su versión instrumental de 2014.

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Tiger by the tail. Buck Owens, 1964

tiger by the tail
Empezamos la semana como lo hicimos la anterior, con una canción que evoca perfectamente el sonido Bakersfield. Buck Owens y Harlan Howard son los autores de este tema, uno de los más representativos de la carrera de su grupo, Buck Owens and his Buckeroos, y sin duda su mayor éxito (llegó al número 1 en febrero de 1965). La discográfica Capitol sacó el single a finales de 1964, semanas después de que Buck Owens lo grabara. En la letra, de corte jocoso, el narrador se muestra sorprendido por el alocado ritmo de vida que su nueva pareja le hace llevar, ya que “cuando te conocí parecías mansa como un cordero… ahora estoy tan indefenso como una hoja en un vendaval… parece que tengo a un tigre agarrado por la cola”. Os dejo primero con su versión.

En su disco de debut Three chords and the truth (1997), Sara Evans hizo una versión de este clásico.

Escuchemos ahora la de un cantante country de nuestros días, Daryle Singletary, aquí acompañado por Ricky Skaggs.