Unleashed. Toby Keith, 2002

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Vamos hoy con el séptimo álbum de estudio de Toby Keith y su mayor éxito comercial, con más de cuatro millones de copias vendidas. Fue editado por Dreamworks Nashville, propiedad de Steven Spielberg, quien atravesaba un momento financiero óptimo y se lanzó a esta aventura. El sello no duró mucho, cierto, pero se forró gracias a sus dos grandes estrellas, Toby Keith y Randy Travis.

El primer single que salió fue una canción patriótica, a rebufo del 11-S, titulada Courtesy of the Red, White and Blue (The Angry American) y obra del propio Keith. La canción fue muy controvertida, ya que algunos consideraban que era una especie de aval del country a la política de venganza llevada a cabo por EE.UU. tras el ataque. Antes de que Toby Keith la grabara, solía tocarla en conciertos para levantar la moral de las tropas.

Who’s Your Daddy es otro tema escrito por Toby Keith. Aquí, un hombre anima a su pareja a que olvide sus inhibiciones y se divierta con él.

El tercer single, Rock You Baby, fue compuesto por Toby Keith y Scotty Emerick. Va de un hombre que conoce a una mujer deprimida en un bar. Ella ha roto y ahora puede pasar página con el amor que él le ofrece.

El último de los singles que vamos a escuchar es Beer for my horses. Keith colaboró aquí con otra leyenda del country, Willie Nelson. Compuesta por Toby Keith y Scotty Emerick, la letra nos presenta a un grupo de hombres que, como si fueran cowboys, se toman la justicia por su mano y, ante la incapacidad del sistema judicial para que un delincuente pague por sus delitos, lo linchan y lo celebran en un saloon, pidiendo “whisky para mí, cerveza para mis caballos”.

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Feliz Navidad y feliz rockabilly

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Si ayer escuchábamos un villancico tradicional francés fuera del country, hoy regresamos a nuestro terreno con un clásico de finales de los 50.

Una de las primeras variantes del rock and roll fue el rockabilly, que caló sobre todo en el Sur de Estados Unidos, donde ya había germinado el country –conocido entonces con hillbilly–. De la fusión de ambos nombres surgió precisamente el término rockabilly.

Vamos con un ejemplo de este estilo acorde con estas fechas. Rocking Around the Christmas Tree es un tema escrito por Johnny Marks en 1958. En octubre de ese mismo año, fue grabado por Brenda Lee, que a la sazón tenía 13 años, en uno de los primeros éxitos de su carrera. En la grabación, Floyd Cramer toca el piano y Grady Martin la guitarra. A día de hoy se estima que la canción ha tenido más de un millón de descargas digitales.

A raíz de ese trabajo, la canción se convirtió en un clásico instantáneo para este día, y numerosos cantantes country la han incorporado a su repertorio. Lynn Anderson la incluyó en su disco The Christmas Album (1970).

El grupo Alabama hizo lo propio en Christmas Vol. 2 (1999).

Lee Ann Rimes abrió su disco What a Wonderful World (2004) con una versión de este tema.

Y me despido por hoy con la grabación de Toby Keith en A Classic Christmas (2007). ¡Que terminéis de pasar un buen día de Navidad bailando alrededor del árbol!

 

Dixieland Delight. Ronnie Rogers,1982

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Pocas canciones como la que vamos a escuchar hoy resumen mejor el estilo de vida sureño.

El country nació al sur de la línea Mason-Dixon, una franja imaginaria que se esbozó cuando Estados Unidos era todavía una colonia británica, a mediados del siglo XVIII, y que sirvió como demarcación para separar las colonias abolicionistas (al norte) y las esclavistas (al sur).

La grabación más conocida de este tema es la de Alabama, un grupo tan enamorado del sur, que escogió como nombre el de uno de sus estados.

Su autor, Ronnie Rogers, es oriundo de Nashville, donde ha desarrollado toda su carrera. Con este clásico inauguró una fructífera colaboración con Alabama, merced a temas como Jukebox in My Mind, Pass it On Down o Take a Little Trip. Otros artistas –Toby Keith, Lee Ann Womack o George Strait, entre otros– se han beneficiado también de su talento.

El título se podría traducir como “Delicia sureña” (Dixie fue una canción muy popular en las filas del ejército sudista, y dicho término se aplica en general a la gente de allí). A la vez canción de amor –la “delicia” del título– y sentido canto a las tierras sureñas, la idea se le ocurrió a Rogers un día que estaba conduciendo por una carretera de Tennessee: “Bajando por una carretera de Tennesse con un brazo al volante y con el otro rodeando a mi novia”, empieza la letra.

Vamos ya con la grabación original de Alabama, incluida en su álbum The Closer You Get… (1983) y cuyo single fue el noveno número 1 de esta formación.

Escuchemos ahora la versión de Philip J. Rogers.

La de Old Crow Medicine Show pertenece a su disco Take Me Back to Virginia (2013).

El pasado mes de junio Tim McGraw inició una gira, Soul2Soul, acompañado por uno de los grupos más prometedores de la escena country actual, los texanos Midland (Mark Mystrach, Jess Carson y Cameron Duddy). Escuchemos su interpretación.

 

Con nombre propio (XII)

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The ballad of Curtis Loew fue escrita por Allen Collins y Ronnie Van Zandt y grabada por Lynyrd Skynyrd en su álbum Second Helping (1974). Cuenta la historia de un chico que todas las mañanas va a buscar cascos de botella vacíos y los vende en el supermercado para que le den algo de dinero, que luego emplea en un pasatiempo de lo más entrañable: ir a escuchar tocar a su cantante callejero favorito de blues, Curtis Loew, por una pequeña propina.

En 2010 varios artistas se reunieron para hacer un álbum de homenaje a Lynyrd Skynyrd llamado Sweet Home Alabama: The Country Music Tribute to Lynyrd Skynyrd; en él, Eric Church versionaba The Ballad of Curtis Loew.

Escuchemos ahora la historia de un hombre que se ha dado a la bebida y se identifica tanto con ella que se llama Johnny Walker. Un día, borracho en el bar, recibe una carta de su mujer pidiéndole que vuelva a casa, porque ella necesita su amor y los niños comer; si no se da prisa, lo abandonará. El tema, The letter that Johnny Walker Read, fue grabado por Asleep at the Wheel.

Toby Keith y Scotty Emerick escribieron (I’ll Never Smoke) Weed with Willie para el álbum del primero Shockn’ Y’ all (2003). Aquí, la cantan a dúo. Se trata de una canción humorística que hace referencia a una de las aficiones confesas de Willie Nelson: fumar marihuana. Keith concluye que “nunca volveré a fumar marihuana con Willie”. Este año Nelson ha dado un paso más allá y creado una cadena de distribución de marihuana en Colorado, donde la legislación es más permisiva. Además, el pasado junio apareció la noticia de que buscaba personal para este nuevo negocio. Nelson lo hace “para probar un argumento. Si realmente crees en algo, ¿por qué no promoverlo?”

Con nombre propio (VIII)

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Buttermilk John es el homenaje que Vince Gill rindió a su colaborador durante veinte años, el guitarrista John Hughey, fallecido en 2007 y apodado Buttermilk John, porque lo que más le gustaba era el suero de leche y el pan de maíz. “Dio a mi música una gran definición”, reconoció Gill. En los años 60 y 70, había colaborado también con otro de los grandes, Conway Twitty. La canción no se olvida de la mujer de Hughey, un tributo al amor que se profesaban; fueron inseparables hasta el final.

Vamos con otra canción de homenaje, en este caso de Toby Keith a Chuck Goff, su bajista durante un cuarto de siglo, que murió en 2013 en un accidente de coche. Se titula Chuckie’s Gone, y pertenece a su álbum Drinks After Work. Keith la sitúa en el tornado que azotó Oklahoma poco después del accidente de su amigo.

No fue esa la única canción que Toby Keith dedicó a un amigo muerto. En 2009 compuso Crying For Me (Wayman’s Song) en recuerdo de Wayman Tisdale, un músico de jazz y jugador de baloncesto que falleció de cáncer. Keith se muestra convencido de que su amigo está en un lugar mejor: “No lloro porque lo sienta por ti, lloro por mí”.

Hank it aparece en el disco de debut de Justin Moore, Justin Moore (2009). Escrito por él mismo junto con Brian Dean Maher y Jeremy Stover, se trata de un tema autobiográfico que hace referencia a sus giras con Hank Williams, Jr. La letra dice que para ser un verdadero chico country, tienes que hacerlo al modo de Hank.

Hey, Goodlooking. Hank Williams, 1951

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“Esta canción es demasiado buena para ti”. Eso es lo que le dijo bromeando Hank Williams a su amigo Jimmy Dickens cuando el primero la grabó después de escribirla con la idea de cedérsela a Dickens para que este empezara con buen pie en la industria del country.
Lo hizo en la misma sesión que la última de Hank que escuchamos, I Can’t Help it if I’m Still in Love with you. La de hoy es una canción de ritmo rápido que, como escucharemos en las siguientes versiones, iría evolucionando hacia el rock. Por su calidad y por lo que ha significado en la historia de la música, entró en el Salón de la Fama de los Grammy en 2001.
Su letra, basada en la canción homónima de Cole Porter de 1942, se sirve de la metáfora de la cocina para describir una relación amorosa. “¿Qué estás cocinando? ¿Por qué no cocinas algo conmigo? ¿No crees que quizá podamos encontrar juntos una nueva receta?”
Escuchemos la versión original de Hank Williams junto a los Drifting Cowboys: Jerry Rivers al fiddle, Don Helms a la steel guitar, Sammy Pruett a la guitarra eléctrica, Jack Shook a la guitarra rítmica y Ernie Newton al contrabajo.

A finales de esa década, y bajo el paraguas de Sun Records, Johnny Cash la grabó en su álbum Greatest (1959).

George Jones la incluyó en George Jones Salutes Hank Williams (1960).

Del Shannon hizo lo propio en Del Shannon Sings Hank Williams (1964).

Todos los artistas de renombre querían apuntarse al carro de cantar a Hank Williams. Ernest Tubb lo hizo en Ernest Tubb Sings Hank Williams (1968).

Ahora os dejo con Waylon Jennings en su álbum Ol’ Waylon Sings Ol’ Hank (1992).

El grupo The Mavericks, representante del country neotradicional, la versionó para su From Hell to Paradise (1992).

La versión de Jimmy Buffet, incluida en su disco License to Chill (2004), alcanzó un Top 10 en 2004. Para este single colaboró con voces tan conocidas como Clint Black, Kenny Chesney, Alan Jackson o Toby Keith.

Toby Keith o cómo vender más de 30 millones de discos

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Toby Keith Covel nació en Oklahoma en 1961 y pasó su infancia en Arkansas. Su interés por la música le llegó de su abuela, en cuya casa pasaba las vacaciones de verano. Esta regentaba un bar a la vieja usanza, con música en directo, y Keith se quedaba embelesado escuchando a los músicos. A los ocho años empezó a tocar la guitarra y muy pronto se dedicó a la música de manera no profesional. Junto con un grupo de amigos, y mientras trabajaba en unos pozos petrolíferos de Oklahoma, fundó a los 20 años de edad el grupo Easy Money Band.
Consciente de que su futuro estaba en este arte –aunque su familia no estaba tan segura–, a principios de los noventa se fue a Nashville. Ninguna discográfica parecía interesada en él y Keith estaba a punto de tirar la toalla, pero en 1993 un ejecutivo de la Mercury Records le ofreció su primer contrato. Con su primer single, Should’ve Been a Cowboy, llegó al número 1 y desde entonces su carrera no ha declinado. De hecho, esta canción tiene el honor de ser la más radiada en las emisoras country en los años noventa. En 2003 llegó otra de sus canciones más conocidas, Beer for My Horses, que cantó a dúo con Willie Nelson. Y en octubre de 2015 apareció su último álbum, 35MPH Town, del que acaba de sacar su tercer single, Beautiful Stranger.
A lo largo de su trayectoria, se ha echado a la carretera en multitud de giras, la última de las cuales le llevará por diversas regiones de Estados Unidos a partir de mayo de 2016. Y no ha faltado a su cita con el cine, con varias apariciones en televisión y un papel protagonista en la película Broken Bridges, de Steven Goldmann (2006), acerca de un cantante de country.
Escuchemos su primer éxito, Should’ve Been a Cowboy. Incluido en su álbum de debut Toby Keith y compuesto por él mismo, el single salió en febrero de 1993. La letra idealiza la vida en libertad de los cowboys y cita un serial radiofónico del oeste muy conocido en los cincuenta, Gunsmoke, así como a los cowboys cantantes Gene Autry y Roy Rogers. Llegó a vender más de 500.000 copias y el equipo local de la Universidad de Oklahoma, los Cowboys, la convirtió en su himno.

Country Urbano (XXXVIII)

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102. Girl in Saskatoon. Dentro de nuestra serie de ciudades celebradas por el country, no todas van a ser estadounidenses. Hoy empiezo una miniserie que se desarrolla en otros países. Uno de los grandes, Johnny Cash, compuso este tema junto con Johnny Horton en 1960, fecha en que también salió como single. Un par de años después, un trágico suceso azotó a esta ciudad canadiense: una joven de 23 años, Alexandra Wiwcharuk, fue encontrada muerta tras haber sido violada y golpeada. Actualmente, el misterio sigue sin resolverse. Se dice que cuando Johnny Cash se enteró de la noticia se negó a cantar la canción en público, si bien apareció en su álbum Heart of Cash (1968). En la letra, el narrador se queja del frío que hay que pasar para llegar a este destino, pero compensa porque “arde por casarse con la chica de Saskatoon”.

103. Cabo San Lucas. Vamos ahora a latitudes mucho más cálidas, a los vecinos meridionales de Estados Unidos, México. En el extremo de la provincia de Baja California, se encuentra esta ciudad costera, a la que Toby Keith cantó en su álbum That Don’t Make me a Bad Guy (2008). Keith escribió el tema con Eddy Raven. El protagonista, que está solo en Cabo San Lucas, llama a su exnovia y le propone mandarle un billete para que vaya con él. Por cierto, esta ciudad fue una de las más afectadas por el huracán Odile en septiembre de 2014.

104. Mexicali Rose. En la frontera entre México y California, se encuentra esta ciudad. El origen de la tonada se remonta a 1923, cuando fue publicada por primera vez con música de Jack Tenney –que luego sería uno de los máximos representantes del Comité de Actividades Anti-Americanas– y letra de Helen Stone. En 1935 Gene Autry la convirtió en uno de sus mayores éxitos y cuatro años más tarde se incluyó en la banda sonora de Mexicali Rose, protagonizada por el propio Autry. Se trata de una balada en la que el narrador pide a su amada que le espere, porque él tiene que irse temporalmente.

Jim Reeves hizo su propia versión en Moonlight and Roses (1964).

Así fue 2015

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El año que acabamos de despedir ha contado con unos singles country memorables. Repasemos los 10 mejores, aunque quizá echéis en falta algunos éxitos más comerciales. Es una lista personal, ya se sabe.
10. The Blade. En julio de 2015 Ashley Monroe sacó su tercer álbum de estudio, The Blade, del que vamos a escuchar la canción que le da título. Habla de una ruptura sentimental que es mucho más dolorosa para una de las partes, porque “el amor es como una cuchilla y tú la cogiste por el mango y yo por el filo”.

9. Head over Boots. En septiembre Jon Pardi dio a conocer el primer single de su inminente segundo álbum de estudio. Escrita por el propio Pardi junto con Luke Laird, la letra es muy alegre. El protagonista se siente feliz porque está enamorado “de la cabeza a las botas”. En palabras de su autor, “esta canción me recuerda a Forever and Ever, Amen” (ya escuchada aquí).

8. Stay a little longer. Brothers Osborne es un dúo formado por los hermanos T. J. y John, que en marzo del pasado año nos sorprendieron con este su tercer single, por el que han sido nominados a los Grammy. Escrita junto con Shane McAnalally, cuenta la historia de un hombre que no puede frenar sus deseos amorosos, llama a su novia todas las noches, quedan en su piso y tienen una velada salvajemente erótica. Es curioso cómo se parece la voz del cantante a Toby Keith.

7. Burning House. Una de las mejores canciones del disco de que hablé en diciembre, Untamed, es Burning House, también nominada a los Grammy y obra de Cam, Tyler Johnson y Jeff Bhasker. El single, que cuenta con una rica instrumentación, salió en junio y fue muy bien acogido por la crítica. Describe un sueño en el que la narradora rescata a su novio de una casa en llamas e intenta salvar de entre las cenizas lo que queda de su relación.

6. Chances Are. El tercer single del disco de Lee Ann Womack The Way I’m Living lo firma Hayes Carll. Candidata a la mejor canción country para la próxima edición de los Grammy, habla de un arrepentimiento en clave country con tintes blues. Una mujer deja a su pareja, pero se da cuenta de que no puede vivir sin él y se pregunta cuáles son ahora sus posibilidades.

5. Crossing Muddy Waters. Vamos ahora con la que ha sido la mejor expresión del bluegrass de 2015. Sara Watkins, del grupo Nickel Creek, Sarah Jarosz y Aofie O’Donovan unieron sus fuerzas y en mayo sacaron a la luz este disco de corta duración. Se trata de una versión del tema homónimo de John Hiatt de 2000. Es la historia de una mujer de una zona rural que huye de casa sin previo aviso, abandonando a su marido y a su hija.

4. Nobody to blame. Fructífera temporada para Chris Stapleton, que en mayo sacó Traveller –con influencias del southern rock y nominado al mejor álbum country– y en noviembre presentó su segundo single, este Nobody to blame. El protagonista se resigna a que su mujer acabe con su relación y reconoce que “no puede culpar a nadie sino a sí mismo”.

3. Alabama Pines. Para comenzar el año, Jamey Johnson nos regaló –y nunca mejor dicho: fue una canción promocional gratuita– este tema, del que ya me hice eco en su día (ver entrada aquí). Es la mejor prueba de que la música country se renueva cíclicamente y de que el género nunca morirá. El protagonista se traslada a Nashville desde Alabama para perseguir sus sueños como cantante.

2. 24 Frames. Jason Isbell, de 36 años, sacó en julio el que quizá sea el mejor álbum de su carrera hasta la fecha, Something more than free, al que pertenece este single. El autor nos recuerda el inevitable paso del tiempo y dice que toda nuestra vida pasa a 24 fotogramas por segundo, como en el cine. “Todo lo que construiste es irreal y lo consumirán las llamas a 24 fotogramas”.

1. I’ve been drinkin’ more. “He estado bebiendo más desde que me amas menos”. Así empieza una de las canciones con más sabor tradicional de esta temporada. Su responsable es Jason James, un texano que en agosto decidió lanzarse de cabeza a esto del country con su álbum de debut Jason James.

Country Urbano (XIX)

New Orleans French Quarter

New Orleans French Quarter


47. Girl in New Orleans. Poco más de un año después de triunfar con su versión de Help me make it through the night, Sammi Smith sacó su disco Something old, something new, something blue, en el que aparece este tema. Cuenta la historia de una mujer que se va de casa siguiendo a su amante a Nueva Orleans, este la deja embarazada y después la abandona. Muy apropiada su inclusión en un disco cuyo título hace referencia a lo que hay que llevar en las bodas para que dé suerte; ya que la protagonista, que no está casada, tiene que lidiar con la intolerancia de las demás mujeres, y no entiende por qué, “aunque parezcan tan elegantes, son como yo, pero los hombres a los que ven pagan un precio mayor por su tiempo”.

48. I love New Orleans Music. Ronnie Milsap, el cantante ciego de los 70 y 80, también dedicó una canción a esta ciudad en la que la música se hace carne. Incluida en su álbum Inside (1982), la letra constituye toda una alabanza a la música de Nueva Orleans, la cuna del Dixieland, que se puede escuchar en el Vieux Carré (centro histórico) y por todo el lago Pontchartrain.

49. New Orleans. En 1999 aparecía el quinto álbum de Toby Keith, How Do You Like Me Now?, que incorporaba esta canción de Mark D. Sanders, Bob DiPiero y Steve Seskin, en la que una pareja se establece en Nueva Orleans y, pese a las infidelidades por ambas partes, se mantienen unidos.