Enjaulados (X)

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El álbum que sigue es obra de un ex-convicto en su juventud que luego se rehabilitó y alcanzó bastante notoriedad en esto del country. Ya hemos hablado de él a propósito de sus temas más recurrentes, Wasted Days and Wasted Nights y Before the Next Teardrop Falls. Me refiero a Freddy Fender –Baldemar Huerta– y su Recorded Inside Louisiana State Prison. Grabado en 1962, no vio la luz hasta 1975 de la mano de Power Pak Records.

En 1960, Freddy Fender fue encarcelado por posesión de marihuana y pasó tres años en una prisión de Louisiana, de la que salió gracias a la intermediación del entonces gobernador del estado, Jimmie Davis, quien por cierto también se dedicó a la música country.

Aunque este álbum fue comercializado como si hubiera sido grabado en prisión, más bien es un disco de estudio en el que no se oye en absoluto a los prisioneros. Probablemente, el sello quiso aprovechar el tirón del éxito de Fender el año anterior, Before the Next Teardrop Falls.

Escuchemos uno de los temas del disco, Bye, bye, little angel. Se trata de una canción doo-wop, estilo muy de moda en los años 60, que paradójicamente no habla de temas carcelarios, como cabría esperar por su naturaleza.

Vamos ahora con un álbum muy innovador. Sonny James grabó In Prison/In Person (1977) dentro de la prisión estatal de Tennessee, pero no con su banda, sino con auténticos reclusos. Tal como dijo James, “no es infrecuente grabar discos en prisiones pero, que yo sepa, esta es la primera vez que se hace algo así. No lo hicimos por los críticos ni por la perfección pero es un disco ‘escuchable’ y lo bueno que tiene es que es real”. Como la ley no le permitía pagar a los presos por su trabajo, hizo una donación de guitarras, amplificadores y otros instrumentos a la prisión.

Para este disco, James recuperó un viejo éxito de Jimmie Rodgers, quien en 1928 había compuesto In the Jailhouse Now (aquí podéis ver la entrada que le dediqué, la primera de este blog). Os dejo con su versión.

Wasted days and wasted nights. Freddy Fender, 1959

Era cuestión de tiempo que un cantante de ascendencia mexicana y, por tanto, bilingüe, se dedicara a la música country.
Freddy Fender –cuyo nombre verdadero era Baldemar Huerta Medina y quiso apellidarse Fender por la marca de guitarras– nació en la ciudad fronteriza de San Benito, Texas. Desde temprana edad, mostró interés por la música y versionó en español los éxitos de Elvis Presley. En 1959, grabó Wasted days and wasted nights para Duncan Records, pero no gozó del éxito que sin duda merecía por razones extemporáneas, puesto que, en mayo de 1960, Freddy fue detenido y encarcelado en la prisión de Baton Rouge, Luisiana, por posesión ilegal de marihuana.
Mientras estuvo en la cárcel, la canción, olvidada en Estados Unidos, fue recuperada en México y, en 1961, el grupo Los Rogers la grabó con el título Noches y días perdidos. En fin…
El gobernador del estado, Jimmie Davis, autor también del éxito You are my sunshine, intercedió por Fender y le puso en libertad, lo que no impidió que su carrera quedara aparcada hasta que, en 1975, grabó de nuevo este tema de juventud y otro original, Before the next teardrop falls, en el que introdujo varios versos en español.
La grabación fue un completo éxito. Vendió más de un millón de discos y alcanzó el primer puesto del Billboard Hot Country Singles.
En W., la cinta biográfica de Oliver Stone sobre el presidente George W. Bush, suena, por cierto, de fondo, y la última vez que se escuchó fue en la versión de LeAnn Rimes, la joven estrella del country actual.
Wasted days and wasted nights constituye un lamento del narrador ante la pérdida de su amada. Desde el adiós, no hace sino desperdiciar las noches y los días y preguntarse por qué la debería seguir amando cuando ella tiene la culpa de que se sienta tan triste.