Rhiannon Giddens, un tesoro escondido

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Hace poco más de un mes Manuel Cerdà, uno de los más fieles seguidores de este blog, se mostraba entusiasmado por haber descubierto a Rhiannon Giddens y me sugería dedicarle una entrada. Pues vamos a ello, no sin antes animaros a visitar su blog https://manuelcerda.com/
Giddens, a sus poco más de 40 años, se ha convertido por derecho propio en una de las figuras más interesantes del panorama musical, ya sea en el folk, el blues, el soul, el jazz, el bluegrass o el género que se le ponga por delante. A los 20 años decidió estudiar ópera en el conservatorio Oberlin. Se dio a conocer con el grupo de folk Gaelwynd, y alcanzó mayor visibilidad todavía con otra formación del mismo estilo, Carolina Chocolate Drops, con la que sacó varios discos, el más conocido de los cuales fue Genuine Negro Jig (2010), Grammy al mejor álbum folk. Aquí destacó tocando el banjo y el fiddle. Más tarde emprendió una carrera en solitario que hasta ahora ha alumbrado tres discos: Tomorrow is My Turn (2015), Freedom Highway (2017) y There’s No Other, este último en colaboración con Francesco Turrisi, que vio la luz el pasado mes de febrero.
De su primera etapa, escuchemos Raggle Taggle Gypsies, versión de una canción folk escocesa que Giddens incluyó en Northern Lights (2005).

De su etapa con Carolina Chocolate Drops, podemos disfrutar de Your Baby Ain’t Sweet Like Mine, perteneciente al citado Genuine Negro Jig.

Su primer trabajo en solitario, Tomorrow is My Turn, lleva por título la adaptación al inglés del tema de Charles Aznavour L’amour c’est comme un jour, que ya cantara Nina Simone en 1975. Esta es la versión de Giddens.

Aquí tenéis a Charles Aznavour.

En 2017 llegó Freedom Highway, al que corresponde Birmingham Sunday, inspirada en la matanza perpetrada por el Ku Klux Klan en 1963 en un iglesia baptista de esa ciudad de Alabama.

We Could Fly fue escrita por Rhiannon Giddens y Dirk Powell.

También en su segundo trabajo en solitario está incluido At the Purchaser’s Option, el lamento de una mujer esclava: “Puedes tomar mi cuerpo, puedes tomar mis huesos, puedes tomar mi sangre pero no mi alma”, dice el estribillo.

Vamos a escuchar, finalmente, dos muestras de su último trabajo, There is No Other, quizás uno de los mejores discos que han aparecido este año. Empezamos con I’m On My Way.

A esta última obra también pertenece su versión de Wayfaring Stranger. Este clásico del folk parece haberse originado en el siglo XIX. La letra habla del accidentado viaje que es la vida. Un forastero que va por esta tierra de aflicción se dirige hacia su hogar celestial, un mundo donde no hay enfermedad, fatigas ni peligros.

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Saboreando el maíz ruso

kukuruza
Rusia es un país en el que uno no suele pensar al hablar de country. No obstante, hoy reseñaremos una excepción a esta regla: el grupo de bluegrass ruso Kukuruza, que en ruso significa “maíz”.
Comenzó su andadura a mediados de los años 70 como una formación de estudiantes llamada Ornament. A mediados de la década siguiente, cambiaron su nombre por Kukuruza y su indudable calidad ha hecho que perduren en el tiempo (todavía hoy se encuentran en activo, aunque con diferentes miembros de los originales). Centrados en el bluegrass, aprendieron a tocar de manera autodidacta instrumentos como el dobro, la mandolina, el banjo o el fiddle, nada habituales en su Rusia natal.
Durante los primeros tiempos, no les resultó fácil abrirse paso, ya que en la URSS la música occidental no estaba bien vista y las emisoras de radio americanas seguían prohibidas. Aun así, hicieron frente a esos obstáculos y, con la tímida apertura del régimen y su posterior colapso en 1991, empezaron a hacer giras por Estados Unidos y editaron algún disco en aquel país. En concreto, tres: Kukuruza (1992), Crossing Borders (1993) y Endless Story (1998). En Rusia han sacado otros 12, el último de ellos en 2012 para celebrar sus veinticinco años. Escuchemos ya algunas muestras de su trabajo.
En primer lugar, за камень (Beyond the Rocky Mountain), que se incluye en Endless Story (1998).

El maestro del dobro Jerry Douglas y su hija Olivia se unieron a Kukuruza para esta magnífica pieza instrumental.

El siguiente tema, Secret, pertenece a бесконечная история (Endless Story, 1996).

Vamos ahora con una canción cosaca titulada снежочки (Bolas de nieve).

En su disco The Magician (фокусник, 1988), aparecía с богом милый мой (Go With God, My Darling), cantada por Irina Surina.

También se adentraron en el folk. All the Pretty Little Horses es una conocida nana americana. Kukuruza incluyó una versión en su disco Давайте петь по-английски (Let’s Sing in English, 1986).

En su disco бесконечная история (Endless Story, 1996), interpretaron Those Memories of You, compuesta en 1979.

Порушка Параня o Porushka-Poranya es una canción tradicional rusa que se ha llegado a definir como “el himno del movimiento del folklore joven”. Originaria del pueblo de Pedsoronee, en la región de Belgorod, Kukuruza la interpretó en clave bluegrass en el programa de televisión Nashville Now, en el curso de su gira por Estados Unidos allá por 1993.

En ese mismo programa interpretaron su versión del clásico folk Wayfaring Stranger, en la voz de Irina Surina, la cara visible del grupo.

Cuando el folk te expone a ir a la cárcel

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Hoy vamos con una balada folk cuyo origen es difícil de precisar, como pasa tantas veces en este género. Se cree que data de 1815, cuando empezó a cantarse en las tabernas inglesas, aunque Burl Ives, que la popularizó, afirmaba que ya era conocida en Estados Unidos en el siglo XVIII y que procedía seguramente de Inglaterra. Sea como fuere, cuenta la historia de un hombre soltero cuyo mayor error, según la letra, es cortejar a una chica: para protegerla del rocío y la niebla de la noche, la acoge en su cama. La última estrofa nos presenta al mismo tipo, que ahora vive con su hijo –presumiblemente la muchacha murió en el parto– y, al mirarle, le recuerda a su amor de juventud.
En los años 30 Ives se lanzó a la carretera y se dio a conocer cantando temas folk, que había memorizado en la infancia, fruto de su ascendencia irlandesa y escocesa. Según su autobiografía Wayfaring Stranger (1948), en una ocasión estaba interpretando Foggy, Foggy Dew en una ciudad de Utah y las autoridades lo encarcelaron por considerar la letra obscena.
Escuchemos primero la versión más popular, la del actor y cantante Burl Ives.

En 1956, Red Skelton, una famosa estrella de la televisión, grabó su propia versión y, para evitar problemas con la ley y la moral del público –Estados Unidos era entonces un país muy conservador–, convirtió a la pareja en marido y mujer.

Marty Robbins la interpretó en Portrait of Marty (1962).

Roger Whitaker nació en Narobi pero desarrolló su carrera principalmente en Reino Unido. A su disco Folk Songs (1977) pertenece esta versión.

Al tío Oscar le gusta el country (y II)

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La película Convictos en el aire, con Nicholas Cage y John Cusack, logró dos nominaciones en 1997. Una de ellas fue por su canción How do I live, compuesta por Dianne Warren e interpretada por Lee Ann Rimes. En el mismo año fue grabada también por Trisha Yearwood, logrando una gesta insólita: quedó como número 2 en EE.UU., en un año en el que Candle in the wind, de Elton John, arrasó por el homenaje a Diana, la princesa de Gales. En la ceremonia la canción no tuvo la suerte deseada, ya que el Oscar se lo arrebató My heart will go on, de la triunfadora de la noche, Titanic. Aquí tenéis la versión original de Lee Ann Rimes:

En 1998 la cinta de Robert Redford El hombre que susurraba a los caballos, una de las primeras apariciones de Scarlett Johansson, reportó una nominación a Allison Moorer y a Gwil Owen, los compositores de A soft place to fall. En esta ocasión la canción ganadora fue When you believe, de El príncipe de Egipto.

Dolly Parton consiguió su segunda nominación al Oscar en 2005 por la canción Travellin’ thru, que aparece en la película Transamerica y rinde homenaje al género bluegrass; pues, en su letra, cita el clásico Wayfaring stranger, que ya escuchamos en una entrada anterior. El tema fue candidato también al Globo de Oro y al Grammy a la canción procedente de una película, pero no consiguió el Oscar por culpa de It’s hard out here for a pimp, de Paul Beauregard, Jordan Houston y Cedric Coleman. Os dejo con la canción:

Y el último tema country que ha sido nominado a tan preciado galardón figuró en la banda sonora de Country Strong (2010). Aunque el argumento de la película pueda parecer un tanto manido, destaca su banda sonora, que se compone de temas tan sobresalientes como este Coming home, cantado por Gwyneth Paltrow. La canción fue compuesta por Tom Douglas, Hillary Lindsey y Troy Verges, y perdió la partida frente a We belong together, de Toy Story 3, compuesta por Randy Newman. Escuchémosla:

Alabama Monroe

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Mañana llega a las pantallas españolas la película belga Alabama Monroe. Dos días antes, unos cuantos elegidos pudieron disfrutar de su preestreno. Tras la proyección y como colofón a ésta, hubo una actuación antológica del grupo de bluegrass Bodega Bay, en un concierto celebrado en la librería 8 y1/2 (calle Martín de los Heros, Madrid).
Alabama Monroe cuenta una historia de amor aderezada con música bluegrass. Sin duda, la banda sonora habrá gustado a los americanos, que han distinguido a esta cinta con una candidatura a los premios Oscar en la categoría de película de habla no inglesa (está rodada en flamenco e inglés).
La historia se centra en una pareja; él, Didier, intérprete de banjo y admirador de la vida americana; ella, Élise, dueña de un salón de tatuaje. Cuando nace su hija, Maybelle, su vida se trastoca por completo.
En definitiva, una obra sobre gente real en situaciones reales, que consigue anclar a su butaca al espectador de principio a fin, gracias a un excelente montaje en el que abundan los flashbacks.
Su director, Felix van Groeningen (Gante, 1977), ha sacado lo mejor de un reparto en estado de gracia. La actriz Veerle Baetens obtuvo uno de los premios del Cine Europeo, y Johan Heldenbergh no se queda atrás. Fue este último quien escribió la obra de teatro en que se basa la película.
¿Y qué decir de la banda sonora? Pues que la ejecuta íntegramente The Broken Circle Breakdown Band, dirigido por Bjorn Eriksson.
Os dejo con un tema clásico de bluegrass que aparece en la película. Se titula Wayfaring stranger (“El forastero vagabundo”) y es conmovedor donde los haya. Os va a gustar.