Disco del mes (febrero)

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El pasado mes de septiembre moría en un accidente de helicóptero Troy Gentry, la otra mitad del grupo Montgomery Gentry. Tenía 50 años. En 2015 su otro componente, Eddie Montgomery, sufrió la pérdida de su hijo, de 19 años, por una sobredosis.

Poco antes de la muerte de Troy, el dúo había terminado de grabar el noveno disco de su carrera, Here’s to You. Tras el luto, Eddie lo ha sacado a la luz, a modo de homenaje a su compañero, quien hace años le insistió en que, si alguna le pasaba algo a alguno de los dos, el otro debía seguir adelante con el grupo.

Average Joy’s Entertainment lo presentó en sociedad el pasado 2 de febrero. Su primer single, que interpreta el difunto Gentry, lleva por título Better Me y es obra de Josh Hoge, Randy Montana y Jamie Moore. El protagonista quiere ser mejor persona y cree que lo está consiguiendo.

Escuchemos el tema que cierra el disco, All Hell Broke Loose, de Keith Dozier y Adam Fears. En esta ocasión es Eddie Montgomery quien se pone al micrófono. El narrador se define como un demonio y de su pareja dice que es un ángel. Cuando se enamoran, “se desatan los infiernos”.

Entre las 12 canciones que componen el disco, sobresale King of the World, compuesta por Troy Jones. De sabor sureño, el protagonista describe el modo de vida de la región. Le gusta tanto, que se siente el rey del mundo.

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Transmitir el country

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Si alguien se siente como yo cuando me enamoré de la música country, entonces estoy haciendo mi trabajo.

If one person feels the way I felt when I first fell in love with country music, then I’m doing my job.

Cole Swindell

Mud on the Tires. Brad Paisley, 2003

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El tercer trabajo de Brad Paisley, de 45 años, fue Mud on the Tires. Lo editó Arista Nasville, sello al que se ha mantenido fiel desde su debut en 1999.

Paisley comenzó su carrera reivindicando el country neotradicionalista, en la línea de George Strait. En este disco, uno de los que mejor le han funcionado comercialmente, confirmó su habilidad para moverse entre los diversos subgéneros del country: honky-tonk, western swing, bluegrass o country-pop. Y, además, alumbró los cuatro singles que vamos a escuchar a continuación. El primero fue Celebrity, obra del mismo Paisley. El autor reflexiona irónicamente sobre el significado de la celebridad en nuestros días. El narrador expresa su deseo de ser famoso, pero reconoce que no posee ninguna habilidad especial. “Algún día seré famoso, pero ¿tengo algún talento? Bueno, no, pero en estos días no lo necesitas gracias a los reality shows. No puedo esperar a demandar a mi padre, a destrozar un Ferrari de camino a rehabilitación”.

El siguiente single fue Little Moments, de Brad Paisley y Chris DuBois. La letra habla de la necesidad de atesorar esos pequeños momentos que componen una relación. Paisley confesó que la inspiración le vino de su mujer.

Whiskey Lullaby, un dúo con Alison Krauss, se alzó con el premio a la mejor canción del año de la Asociación de música country. El tema fue escrito por Bill Anderson y Jon Randall, quienes se inspiraron vagamente en el divorcio de este último. Se trata de una balada con aires de tragedia griega, centrada en la separación de una pareja. Él bebe para intentar olvidarla y acaba muriendo alcoholizado. Ella, que no puede soportar la culpa, sigue sus mismos pasos y muere también. Finalmente, los entierran uno al lado del otro.

El disco se abre con la canción que le da título, Mud on The Tires. Fue compuesta por Brad Paisley y Chris DuBois, y resultó el último single en aparecer. El narrador consigue un préstamo para comprar un Chevrolet y le propone a su novia que salgan a celebrarlo, para que el coche coja “un poco de barro en los neumáticos”.

Otra de las canciones del disco (que no llegó a salir como single) es The best thing I had going, escrita por Jerry Salley y Chris Stapleton. Cuando Stapleton, que lleva un par de años monopolizando la escena country, empezó en este negocio, lo hizo como compositor, y he aquí uno de sus primeros temas en colaboración. Paisley lo interpreta en clave bluegrass.

 

Larry Gatlin o cómo compaginar el country con el gospel

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Nuestro protagonista nació en 1948 en Texas. Como gran parte de los artistas que llegarían a despuntar en el country, empezó cantando en el coro de su iglesia y de ahí le vino su pasión por el gospel y luego por el country. Empezó a trabajar con el grupo de gospel The Imperials, y en uno de sus conciertos coincidió con Dottie West, que, impresionada con él, le ayudó a emprender su carrera en Nashville. Una vez allí empezó a trabajar con Kris Kristofferson y firmó su primer contrato con Monument Records. En 1979, Gatlin, asentado ya en el country, fundó con sus hermanos un grupo que gozó de gran popularidad en los años 80 y que todavía sigue sacando discos esporádicamente.

Vamos a escuchar dos ejemplos de su carrera: una en su faceta de solista y otra con el grupo que formó junto con sus hermanos.

De la primera, Love is Just a Game, compuesta por Gatlin y perteneciente al disco del mismo nombre, que vio la luz en 1977. La letra quita importancia al concepto de amor. “El amor es solo un juego, algunos juegan para ganar y otros para perder. Los ganadores ríen, los perdedores lloran y se reparten cartas de nuevo”. El tema escaló al tercer puesto de las listas.

De la segunda, escuchemos su primer éxito, All the Gold in California (1979). Pertenece al disco Straight Ahead y llegó al primer puesto de las listas. Fue escrita por el propio Larry Gatlin cuando estaba en un atasco en Los Ángeles y habla de que no es nada fácil triunfar en esa ciudad, ya que, según dice, “no todo lo que reluce es oro” y “todo el oro en California está en un banco de Beverly Hills a nombre de otra persona”. Es decir, desmonta el mito de California como la tierra de las oportunidades, un tema recurrente en el arte, ya sea en la música (California Dreaming, de The Mamas and the Papas) o en la literatura (Las uvas de la ira, de John Steinbeck, sobre la emigración a California en los años de la Gran Depresión desde Oklahoma y otros lugares del centro de Estados Unidos).

 

Remember When. Alan Jackson, 2003

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Hoy os traigo una de las mejores baladas country en lo que llevamos de siglo. Se la debemos al prolífico Alan Jackson, quien, en 2003, presentó el álbum Greatest Hits. Volume 2, en el que se incluían solo dos composiciones originales: It’s Five O’Clock Somewhere y esta que vamos a escuchar.

De carácter autobiográfico, Remember When se basa en los recuerdos de Jackson sobre su matrimonio. Casado a los 21 años –hace casi 40– con su novia de tiempos escolares, han sabido construir una vida juntos, con pequeños altibajos como su separación en 1998 a causa de la infidelidad de él.

Todas las estrofas comienzan con “Recuerdas cuándo…”. A partir de ahí, el autor va desgranando los momentos de felicidad, inseguridad y esperanza en el porvenir de una unión duradera. La revista Billboard –responsable de la famosa lista de éxitos– dijo de ella: “Es la canción country más conmovedora y mejor escrita que haya llegado a las listas en mucho tiempo”.

Os dejo con la grabación de Alan Jackson.

 

Gram Parsons, el alma del country-rock

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Ingram Cecil Connor III nació en 1946 en Florida, aunque pasó su infancia en Georgia, donde entró en contacto con los sonidos de la música sureña, que, con el tiempo, haría suyos.

Su padre se suicidó cuando él era todavía un niño y su madre murió algunos años más tarde, víctima del alcohol. La música fue para él un refugio, que identificó, sobre todo, a raíz de ver un concierto de Elvis Presley a los diez años.

Su carrera profesional comenzó con Safe at Home, un álbum del que luego escucharemos algún tema. No obstante, su fama le llegó en 1968, cuando se unió al grupo The Byrds, con el que grabó el emblemático Sweetheart of the Rodeo (aquí podéis ver la entrada que le dediqué). Un año después fundó con Chris Hillman The Flying Burrito Brothers y con ellos grabó Gilded Palace of Sin (aquí podéis ver la entrada que le dedicó el blog La Guitarra de las Musas).

Su espíritu inquieto le llevó a abandonar este grupo al año siguiente. Comenzó entonces una carrera en solitario y llegó a colaborar brevemente con Emmylou Harris. Su vida y su carrera se truncaron cuando solo tenía 26 años, por una sobredosis de drogas y alcohol.

Como os decía antes, vamos a fijarnos en su primer álbum, grabado con The International Submarine Band, un grupo tan efímero, que, cuando el álbum salió al mercado, ya se había disuelto. Rara es la pista de Safe at Home que no esté a la altura de los grandes clásicos del country-rock. Como muestra, vamos a escuchar dos temas compuestos por el propio Parsons. El primero de ellos, con el que se abre el disco, lleva por título Blue Eyes. La letra habla del efecto positivo que al narrador le produce estar junto a su amada.

Os dejo ahora con otra de sus composiciones, Luxury Liner. Aquí, el protagonista se apunta a un crucero de lujo para intentar olvidar sus problemas, pero ni aun así consigue desterrar el pensamiento de que siempre ha sido “un alma perdida”.

En 1977, cuatro años después de la muerte de Parsons, Emmylou Harris, que, como decía, colaboró con él, grabó esta misma canción junto con su grupo The Hot Band como homenaje a su admirado Gram Parsons.

Where Were You (When the World Stopped Turning). Alan Jackson, 2001

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Hace dieciséis años el mundo quedó conmocionado por el ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York. La retransmisión en directo del atentado en países situados a miles de kilómetros de distancia fue turbadora, angustiosa. ¿Cómo sería entonces en Estados Unidos?

La música, que suele correr pareja con los tiempos que le tocan en suerte, fue el mejor marco para mostrar la indignación y la incredulidad que los ataques produjeron. Alan Jackson se inspiró en la tragedia para componer una canción que presentó oficialmente en la gala de la Asociación de Música Country, que se celebra todos los años por el mes de noviembre.

La escribió a finales de octubre, con la idea de que no tuviera ninguna carga política y sorteara el clima de venganza. Quería que fuera una canción patriótica, que se centrara en los sentimientos. Su don de la oportunidad hizo que fuera un éxito inmediato: ganó varios premios en la Asociación de Música Country, así como en la Academia de Música Country, y fue reconocida la como mejor canción country en la ceremonia de los Grammy.

En diciembre de ese mismo año ya había alcanzado el primer puesto de las listas, y la crítica cayó rendida a sus pies: “Se han escrito muchas canciones sobre del 11-S pero ninguna capta las emociones desatadas por los ataques terroristas mejor que esta elocuente balada de Jackson”, dijo Deborah Evans Price, de Billboard.

Incluso los políticos alabaron este ejemplo de cómo la música puede ayudar a sanar las heridas de todo un pueblo. En la letra, el autor lanza una serie de preguntas al aire, intentando abarcar cualquier posible reacción ante el suceso.

Escuchemos ya a Alan Jackson en una actuación en directo en el Grand Ole Opry.

Scotty McCreery la interpretó en 2011.

 

Adiós a un icono de los 90

Mel Tillis Memorial

Ayer nos sorprendía la noticia de la muerte de Daryle Singletary, a los 46 años de edad; oriundo de Georgia, residía en Nashville.

Desde niño, se apasionó por la música country –su primera grabación amateur fue el clásico de Hank Williams Your Cheatin’ Heart, a los doce o trece años–. Debutó en 1995 con su disco Daryle Singletary, al que pertenece I Let Her Lie (uno de sus temas más reconocibles y que pudimos escuchar aquí no hace ni siquiera un mes).

Este álbum fue el inicio de una fértil trayectoria que le abrió un hueco en la gran familia del country. Destinado a revitalizar la música country tradicional, con el cambio de siglo destacó, sobre todo, como cantante de versiones de grandes clásicos del country (sacó tres discos de esta naturaleza). Su último trabajo, American Grandstand, en colaboración con Rhonda Vincent, vio la luz en julio del pasado año.

El 31 de enero, hace un par de semanas, tuvo lugar en el Ryman Auditorium, la sede del Opry, un homenaje al gran Mel Tillis, fallecido en noviembre. Daryle estuvo allí, y hoy, tristemente, él es el centro del homenaje. Escuchemos ya algunas de sus canciones más populares.

A su disco de debut pertenece este Too Much Fun, obra de Curtis Wright y Jeff Knight, que llegó al puesto 4 de la lista Billboard.

Amen Kind of Love apareció en su segundo disco, All Because of You (1996). Trey Bruce y Wayne Tester compusieron esta canción sobre un hombre que ha encontrado el amor de su vida.

Daryle Singletary incluyó The Note en su álbum Ain’t It the Truth (1998). El tema había sido compuesto ya en los años 80 y el primero en grabarla fue Conway Twitty en Don’t Call Him a Cowboy. La letra se centra en la nota de ruptura que le deja su novia al narrador.

Como muestra de su último disco, American Grandstand, escuchemos dos pistas. Primero, el tema homónimo que lo abre y en el que Daryle Singletary canta a dúo con Rhonda Vincent.

Y Slowly but Surely, una canción con aire de country clásico en la que los narradores reconocen que “lenta pero ciertamente” se están enamorando el uno del otro.

Country con corazón brasileño

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Como sabemos, el country es un estilo de música que suele identificarse con los espacios abiertos; y es que surgió en las grandes llanuras de Tennessee, Kentucky, Oklahoma o Texas. Pero el continente americano está repleto de paisajes de ese estilo, por lo que no es de extrañar que en otros países se desarrollara también el gusto por nuestro género.
Así sucedió en Brasil, donde, en los años 20 del pasado siglo, se cultivó, concretamente en su región nordeste, conocida como Sertão, la música sertaneja, un nombre tomado de los habitantes de la región. El término se ha trasladado al idioma portugués, donde hoy equivale a la persona que habita regiones agrestes.
Si bien al principio la sertaneja era una música local, sin apenas proyección, a partir de los años 60 se extendió a otras partes del país. Su expansión desde la música sertaneja raíz, la caipira –que podría traducirse como pueblerino o paleto–, merecería un estudio aparte. Nosotros nos limitaremos a señalar que las letras de las canciones solían hablar de amor, lo que dio origen al Sertanejo Romântico.
En la actualidad, la música sertaneja es una de las más escuchadas en las emisoras de radio brasileñas. Se ha modernizado en sus temas y, por ejemplo, el Sertanejo Universitário goza de mucho éxito entre los jóvenes (más aún que la bossa nova, hoy en franca decadencia, o que la samba). Goiânia, en el centro del país, se puede considerar como la capital del sertanejo, una suerte de Nashville en el country. Os dejo ya con algunas muestras de este estilo.
Por lo general, el sertanejo lo han trabajado dúos, sin ir más lejos el compuesto por Sebastião Ribeiro de Almeida y Geraldo Alves dos Santos, Gino e Geno. De ellos escuchemos Ela Chorou de Amor.

Otra de sus canciones más populares es Ai É Só Bebendo.

El dúo formado por Milonário e José Rico son conocidos como Las gargantas de oro de Brasil. Formaron pareja artística hasta 2015, cuando falleció uno de sus integrantes, José Rico. Escuchemos su actuación en directo en 1999 de Estrada da Vila.

Uno de los dúos de sertanejo con mayor éxito comercial es el formado por los hermanos José Lima Sobrinho y Durval de Lima, que actúan con el nombre artístico de Chitãozinho & Xororó. Escuchemos dos de sus mayores éxitos. En primer lugar, Fio de cabelo.

Ahora, É disso que o velho gosta.

Mirosmar José de Camargo y Welson David de Camargo han triunfado como Zezé di Camargo e Luciano. De ellos os dejo É o Amor.

Otra muestra de su trabajo es Você Vai Ver.

Los hermamos Leonardo e Leandro editaron en 1983 el mayor éxito de su carrera, Entre tapas e beijos.

Pero no solo hay dúos en la música sertaneja. José Daniel Camillo, conocido como Daniel, se dedica a ella como solista. Escuchemos Encantos da Naturéza.

Aunque el sertanejo ha sido cultivado sobre todo por cantantes masculinos, la figura de Paula Fernandes constituye una excepción. Escuchemos uno de sus temas más conocidos, Pássaro de Fogo (2008).