La última grabación del padre de la música country

jimmie rogders years

Nueva York, 17 de mayo de 1933. Jimmie Rodgers, conocido como el padre de la música country, enfermo ya de tuberculosis, enfermedad que acabaría con su vida, viajó a Nueva York para la que sería su última sesión de grabación el 24 de mayo de aquel año.

Intuyendo que su muerte estaba próxima, convenció a los directivos de su sello, RCA, para hacer una serie de grabaciones en sus estudios de Manhattan con el objetivo de ganar más dinero para la que pronto sería su viuda. No se le escapaba que Estados Unidos estaba inmerso en lo peor de la Depresión y que él era de los pocos cantantes que aún sorteaba la caída de ventas.

Durante sus últimos días, se encontraba tan débil que tuvo que tomarse varios descansos para completar su objetivo, y el ingeniero de sonido contrató a dos músicos para ayudarlo. Solo dos días después de grabar esta canción, Jimmie Rodgers moría a los 35 años.

Years Ago, también conocido como Fifteen Years Ago Today, salió al mercado seis meses después, concretamente el 20 de diciembre de 1933. El narrador recuerda con nostalgia su infancia feliz en Mississippi, y asume que sus malas decisiones hicieron que acabara triste y solo.

Esta es Years Ago (1933), con el característico yodel de Rodgers.

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¿El regreso del country californiano?

California

Hubo un tiempo en que California rivalizaba con Nashville en esto de la música country. Durante la Gran Depresión, muchos oriundos del centro de Estados Unidos –cuna de este estilo– se vieron obligados a emigrar a California y, claro, se llevaron sus influencias musicales consigo.

Así surgieron figuras tan importantes como Bob Wills, el principal representante del western swing, con su grupo The Texas Cowboys. Corriendo el tiempo, en California se desarrolló también el conocido sonido Bakersfield, con personalidades como Buck Owens o Merle Haggard, la estrella de country más famosa nacida en California. Incluso Dwight Yoakam, en los 90, desarrolló gran parte de su carrera en este estado.

Sin embargo, desde entonces no ha surgido nadie reseñable que trabaje el country en California (Jon Pardi y Brett Young nacieron allí, pero se han tenido que buscar las habichuelas en Nashville). Al menos hasta ahora, con la llegada de Sam Outlaw.

Natural de Dakota del Sur, donde nació hace 35 años, su familia se trasladó a California, concretamente a San Diego, cuando él tenía 10 años. Outlaw llama a su música “soCal country”, que se podría traducir como “country tan californiano”. Influido por Asleep at the Wheel, Bob Wills, Emmylou Harris y George Jones, en una entrevista declaró: “Crecí en los 90 pero la música que me gusta está anclada en los 40, 50 y 60. Todo se mezcla al final”. Con el sello Six Shooter Records ha sacado hasta la fecha dos discos: Angeleno (2015), nombre que reciben los residentes en Los Ángeles, y Tenderheart (2017). Ambos han cosechado premios en los UK Americana Awards. Escuchemos ya algunas de sus canciones.

El primer tema que sacó fue Cry For Me.

Os dejo ahora con Ghost Town. El título hace referencia a las ciudades fantasma, aquellas que surgen en respuesta a una actividad económica floreciente, como la fiebre del oro o el petróleo, y luego son abandonadas.

El título de Friends Don’t Let Friends Drink (and fall in love) es suficientemente explícito: los amigos no dejan que los amigos beban y se enamoren. Destaca la originalidad del vídeo que se distribuyó del tema, en el que un niño canta con la voz de Outlaw.

El tema que da título a su primer disco es Angeleno, que narra la historia de una mujer que se casa con un cowboy de Los Ángeles no por dinero (“un cowboy siempre está sin blanca”) ni por comodidad (“un cowboy nunca está en casa”), sino porque mira en su alma “que se alarga como un desierto y abraza como un océano”.

Su último trabajo fue Tenderheart. He aquí el tema que le da título, en el que el protagonista se define como “un corazón tierno que late por ti”.

Un himno para el verano

verano 2018

Un año más ha llegado el verano y en River of Country lo celebramos con una canción propia de esta temporada. Según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional, en el hemisferio norte el verano comienza hoy, 21 de junio, a las 12.07 hora peninsular –una hora antes si me leéis desde Canarias– y durará hasta el 23 de septiembre.

En su tercer trabajo, See You Tonight (2013), Scotty McCreery incluyó una canción estival que un año después salió como single. Feelin’ It, obra de Frank Rogers y Mathew West, constituye toda una oda a este período. Como dice el estribillo, “no hay nada como sentir ese sentimiento veraniego”. No se puede decir que la canción fuera un éxito rotundo (alcanzó un discreto decimosexto puesto), pero no se puede negar que capta a la perfección el espíritu del verano y la diversión con la que lo asociamos… y eso es suficiente.

Os dejo con Feelin’ It, de Scotty McCreery.

Otra canción del citado disco inspirada en el verano es Feel Good Summer Song. Desde que el protagonista ha roto con su anterior pareja, no se ve con fuerzas para escuchar canciones de verano, de esas que te hacen sentir bien, y se queja de que el sol solo resalta lo que va mal.

 

 

John Steinbeck y el folk

tomjoad

En el disco folk del que os voy a hablar hoy, Bruce Springsteen establece una relación entre la literatura y la música. Me explico: la novela de cabecera de John Steinbeck es Las uvas de la ira, un clásico de la literatura social ambientado en los años de la Gran Depresión. Su protagonista lleva por nombre Tom Joad, y el disco de Bruce –sin duda, uno de sus mejores trabajos– se titula The ghost of Tom Joad (1995). Centrado en las condiciones de vida y las dificultades del hombre común, ganó el Grammy al mejor álbum folk en la edición correspondiente.

Vamos con el tema que da título al disco. Dedicado a la clase trabajadora en general y a su particular lucha por la vida, una de sus estrofas recuerda el parlamento más famoso de la novela (y de la adaptación cinematográfica posterior): “Donde haya un policía pegando a un tipo, siempre que llore un recién nacido hambriento, donde haya una pelea contra la sangre y el odio sobrevuele el aire, búscame, mamá, estaré allí, donde alguien luche por un lugar en que quedarse o un trabajo decente o una mano amiga, dondequiera que alguien luche por ser libre, mira sus ojos, mamá, me verás a mí”.

Para componer la canción que acabamos de escuchar, Bruce se inspiró en una anterior: en 1960, Woody Guthrie escribió The ballad of Tom Joad, en la que narra la vida de Joad según el texto de Steinbeck.

Otro tema es Youngstown, nombre de una localidad de Ohio cuya historia desgrana Springsteen a lo largo de la canción, desde el descubrimiento del mineral del hierro en 1803, que dio lugar a sus famosas fábricas de acero, hasta la actualidad. El narrador es un veterano de Vietnam cuyo padre luchó en la Segunda Guerra Mundial y que, tras esta, trabajó en las fábricas de acero en unas condiciones muy precarias hasta el cierre del complejo por no dar beneficios.

En The New Timer Springsteen habla sobre un hombre que se ve obligado a dejar su hogar para buscar trabajo, y las circunstancias le llevan a convertirse en un vagabundo.

 

¿Bailamos el vals?

waltz

Los inicios del country estuvieron muy ligados a los llamados barn dances o bailes del granero, así que no es de extrañar que sus artífices adaptaran un tipo de baile de salón de profunda raigambre en Europa, de donde procedían los antepasados de gran parte de los pioneros de country. Me refiero al vals, que abandonó entonces su carácter “aristocrático” y se popularizó en la música hillbilly. Escuchemos algunas muestras.

Empezamos con uno instrumental. Parece que sus orígenes están en una composición polaca de nombre Pitala Sie Pani, que fue descubierta por los americanos durante la Segunda Guerra Mundial. Desde ahí la llevaron a Estados Unidos, donde la rebautizaron como Westphalia Waltz en honor a una ciudad de Texas. La grabación más importante fue la de Hank Thompson en 1955.

Willie Nelson homenajeó a Lefty Frizzell, el primero en grabar esta canción, Mom and Dad’s Waltz, en To Lefty from Willie (1977).

Volvemos a los valses instrumentales, cuyo protagonismo suele recaer en el violín o fiddle. Georgiana Moon –también conocida como Dreamy Georgiana Moon– fue compuesta en 1935 por Clayton McMichen, aunque la verdad es que no tuvo mucho éxito comercial (injustamente a mi parecer). Tal como dijo un desilusionado McMichen años después, “es una de las más bellas melodías que he escrito nunca. Pensábamos que nos haríamos ricos con ella. No vendimos suficiente ni para pagar la primera edición. Me dieron unos 75 u 80 centavos por escribirla”. Escuchemos la interpretación de Silver and Strings.

Seguimos en la parte instrumental, pero ahora con otro instrumento. Escuchad cómo suena la mandolina en el siguiente vals, Down Home Waltz.

El valle de Shenandoah es un valle de Virginia al que Clyde Moody, apodado el “rey del vals hillbilly“, dedicó un vals. Escuchemos Shenandoah Waltz en la versión de Ernest Tubb.

El violista folk canadiense Andy De Jarlis es el responsable de esta versión de Starlight Waltz.

Goodnight Waltz es un vals tocado a la guitarra por Chet Atkins y Doc Watson. Aparece en el álbum Reflections (1980).

Y termino por hoy recordando los temas relacionados con el vals que ya hemos escuchado aquí:

De Waltz across Texas hemos escuchado la original de Ernest Tubb y la versión de Willie Nelson. Por no repetir, vamos ahora con la de Waylon Jennings, que pertenece a su álbum Music Man (1980).

Ahora, dos valses dedicados cada uno a sendos estados esenciales para el country, Tennessee y Kentucky. Primero Kentucky Waltz, escrito por Bill Monroe en 1946. En su día ya escuchamos la versión original, de modo que hoy pincharemos la que hizo Eddy Arnold en 1951.

Os dejo con la grabación de Patsy Cline del clásico Tennessee Waltz, grabado originalmente en 1950 por Patti Page y compuesto por Redd Stewart y Pee Wee King.

En 1959 lo versionó Connie Francis.

 

El secreto mejor guardado de Toronto

lindi ortega

Así fue definida la cantante canadiense Lindi Ortega cuando estaba empezando su carrera. Nacida en 1980, a los 17 años escribió su primera canción, y su debut discográfico llegó en 2001 con The Taste of Forbidden Fruit, saludado con grandes elogios (la revista Exclaim! dijo que era lo más cercano a la perfección vocal que se había escuchado en mucho tiempo).

Se desempeñó una década como artista independiente, compaginando su pasión por la música con otros trabajos que le permitían ganarse la vida. En 2008 firmó con Interscope Records y, posteriormente, con Last Gang Records, a la par que crecía el número de sus seguidores.

El pasado 30 de marzo lanzó su último disco hasta la fecha –su séptimo de estudio–, Liberty, editado en un sello creado por ella misma, Shadowbox Music. Con el fin de promocionarlo, en junio se embarcará en una gira europea que la llevará por las principales ciudades del Viejo Continente. En España la veremos el 26 de junio en la sala El Sol de Madrid y dos días después en el Marula Café de Barcelona.

Escuchemos ya algunas muestras de su trabajo.

Su primer álbum con Last Gang Records fue Little Red Boots (2011). A él pertenece Angels.

Al año siguiente llegaría Cigarettes and Truckstops. Escuchemos el tema que le da título.

Una de las canciones más alegres de este disco es The Day You Die.

Su primer single fue una versión del Ring of Fire de Johnny Cash, que intepretó en 2012.

Tin Star es uno de los mejores temas del disco homónimo (2013). La letra habla de una cantante country semidesconocida que se define a sí misma como una “estrella de hojalata”.

Ashes pertenece a Faded Gloryville (2015).

Os dejo ahora con el tema que da título a Faded Gloryville.

Éste es el que abre Liberty, su último trabajo. The Comeback Kid salió como single en febrero.

Otra muestra de Liberty es Lovers in Love.

Centenario de Eddy Arnold

eddy arnold

Tal día como hoy, el 15 de mayo de hace 100 años nacía en una pequeña localidad de Tennessee Richard Edward Arnold, que se daría a conocer como Eddy Arnold, “the Tennessee Plowboy” (“el arador de Tennessee”, lógicamente un juego de palabras con “the Tennesssee Playboy”), apodo que se ganó en su juventud por su pericia como granjero.

Para profundizar más en su vida podéis consultar, aquí, la reseña biográfica que le dediqué en su día. No podemos subestimar la influencia de Eddy en la música country y en el mundo del entretenimiento en general. A lo largo de su carrera, alcanzó nada menos que 28 números 1 y su voz suave, unida a las agradables orquestaciones de sus canciones, difundió el country entre un público muy numeroso. Los empresarios siempre estuvieron encantados con él, ya que tenía el don de llenar las salas de conciertos.

A diferencia de otros hijos de su generación, el éxito lo acompañó hasta muy avanzada su edad, aunque los años 50 y 60 fueron su época dorada. Murió días antes de cumplir los 90, y el New York Times lo recordó con estas palabras: “Eddy Arnold, el crooner que convirtió el country en una música elegante y vendió más de 85 millones de discos en siete décadas, murió el jueves. Tenía 89 años”.

Su primer single fue Please Mommy Stay Home With Me (1944), con una letra moralizante propia de su tiempo. Una madre deja a su hijo pequeño solo en casa para ir a una fiesta, a pesar de que éste le insiste en que se quede en casa con él. Cuando vuelve, su hijo ha enfermado y, finalmente, muere. Ahora ella se arrepiente de haberse ido para “satisfacer su malvada vanidad”. En la última estrofa, el narrador advierte a las madres de que no descuiden su deber.

Uno de sus temas más conocidos fue I’ll Hold You in my Heart (Till I Can Hold You in My Arms), que ya hemos escuchado aquí. Un muchacho promete abrazar a su pareja con el corazón hasta que pueda hacerlo con sus brazos. El tema, de 1947, se mantuvo nada menos que 21 semanas en el número 1, un récord que comparte con otras tres canciones (I’m Moving On, de Hank Snow; la versión de Webb Pierce de In the Jailhouse Now, de Jimmie Rodgers; y Cruise, de Florida Georgia Line en 2013 (claro que esta última lo tuvo más fácil porque ahora cuentan también las descargas digitales). Os dejo con Eddy Arnold.

Otra de sus canciones de cabecera fue Tennessee Stud, obra de Jimmy Driftwood de 1959. La grabación de Arnold le valió una nominacion a los Grammy ese año. La letra habla de un viajero que cabalga en un semental de Tennessee y por el camino se encuentra con una chica que tiene una yegua procedente del mismo estado. Lógicamente, él se enamora de la chica y el caballo de la yegua.

En River of Country también os he hablado de Make the World Go Away (aquí podéis ver la entrada). Su grabación, en 1965, constituyó un acabado ejemplo del sonido Nashville, tan en boga entonces. El protagonista le pide a su pareja que le siga amando; así, será tan feliz que tendrá la sensación de que “desaparece el mundo”.

Escuchemos Turn the World Around (1967), compuesta por Ben Peters. En ella, el narrador pide perdón a su amada tras una pelea y le asegura que enmendará sus errores.

Su último single fue To Life, un tema nostálgico en el que el narrador echa la vista atrás y agradece la vida que ha llevado. Pertenece a su disco After All These Years (2005).

Medio siglo de una grabación legendaria

mama tried

Durante estos días celebramos el 50 aniversario de mayo del 68, pero ¿qué pasaba en aquel entonces en la música country? Pues que se grabó una de las canciones más icónicas del género.

Se la debemos, cómo no, a Merle Haggard, en aquel tiempo un joven de 31 años recién cumplidos, que el 9 de mayo de 1968 grabó Mama Tried en los estudios de Capitol. Producido por Ken Nelson, el single no salió al mercado hasta el mes de julio de ese año.

Aunque sobre esta canción ya me he ocupado en el blog (aquí podéis ver la entrada), hoy escucharemos otras versiones que no disfrutamos entonces. Como pasa tan a menudo en el arte en general, las mejores historias son las que beben de la experiencia del autor, y esta es una de ellas. Aunque no es enteramente una canción autobiográfica, sí que tiene detalles sacados de la vida de Merle, que era huérfano de padre –como el narrador de la canción– y pasó un tiempo en la cárcel, alrededor de tres años, lo que ocasionó un gran sufrimiento a su madre: “Nadie podía enderezarme pero mamá lo intentó”.

Una de las razones del éxito de este tema estriba en el guitarrista, Roy Nichols, quien trabajó unos veinte años con Merle y de quien éste dijo que, gracias a él, había empezado su carrera.

En marzo de 2016, solo unos días antes de la muerte de Merle, Mama Tried fue elegida por la National Recording Registry como una grabación digna de ser preservada por su “significado artístico, cultural e histórico”.

Willie Nelson, Toby Keith y Merle Haggard la interpretaron en un concierto en Los Ángeles en el año 2004.

Su hijo, Ben Haggard, también se dedica a la música. Esta es su interpretación.

Vamos ahora con un instrumental que acapara el gran Roy Nichols a la guitarra. Pertenece al disco Instrumental Sounds of Merle Haggard’s the Strangers, grabado en Hollywood en septiembre de 1968.

El cantante canadiense de country George Canyon la versionó en Classsics II (2012).

Tribute to Tradition presenta a una serie de cantantes country interpretando clásicos del género. Mama Tried la toca Randy Travis.

Escuchemos ahora un directo de Brad Paisley en Suecia fechado en julio de 2017.

Una de las voces más interesantes del country actual es la del californiano Ben Bostick, que lleva editados dos álbumes.

Ahora, la versión de The Grateful Dead, que ya puse en la entrada anterior (pero el vídeo fue eliminado).

En 2014 Troy Cassar Daley y Adam Harvey, dos cantantes australianos de country, la interpretaron en directo.

 

Los homenajes a Johnny Cash se suceden

forever words

Casi 15 años después de la muerte del Hombre de Negro, seguimos recibiendo perlas de Johnny Cash gracias al afán recopilatorio de su hijo, John Carter Cash, que esta vez ha contado con la colaboración del productor Steve Berkowitz.

Como continuación del libro de poemas inédito Forever Words: The Unknown Poems, que vio la luz en 2016 en Estados Unidos –y en España con el título Eternas Palabras: Los poemas inéditos (aquí podéis ver la correspondiente entrada)–, llega ahora un álbum que pone música a dichos poemas: Forever Words, de casi una hora de duración, y en el mercado desde el pasado 6 de abril.

Los responsables de poner música al proyecto han sido primeros espadas de la industria musical: Willie Nelson, Kris Kristofferson, Kacey Musgraves, Brad Paisley, Alison Krauss o Jamey Johnson, entre otros. A la iniciativa también se han sumado miembros de su familia como Rosanne Cash (hija de Johnny) o Carlene Carter (hija del primer matrimonio de la mujer de Johnny, June Carter). El disco no puede ser más variado: hay muestras de pop (Body on Body), de R&B (Going, Going, Gone) o de balada nostálgica (Gold All Over the Ground). Se trata de una oportunidad única para los fans de Johnny Cash de seguir conociendo su ingente legado.

Entre los músicos que han participado en la empresa, Chris Cornell merece una mención especial. Interpreta You Never Knew My Mind, y falleció poco después de grabar su tributo. En mayo de 2017, en efecto, fue encontrado sin vida en la habitación de un hotel, donde se había ahorcado tras un concierto en Detroit.

Escuchemos otro tema del disco, Gold All Over the Ground, por Brad Paisley. En esta canción de amor, el protagonista declara todo lo que está dispuesto a hacer por su amada.

De Gibraltar a California

southern california

Sin duda alguna, el músico más importante que ha dado la historia de Gibraltar ha sido Albert Hammond, de 73 años.

En 1972, Hammond escribió, con el ya fallecido Mike Hazlewood, una canción con la que multitud de artistas se habrán sentido identificados, ya que habla de las dificultades para triunfar y del temor al fracaso. Me refiero a It never rains in Southern California.

Hammond la escribió en Londres, como una remembranza de los años en que trataba de abrirse camino en el mundo de la música y viajó de su Gibraltar natal a Londres y luego a California. La letra compara el probable fracaso del músico con la lluvia. “Dicen que nunca llueve al sur de California, pero de lo que no te avisan es de que a veces diluvia”. La letra sigue la estela del clásico popularizado por Bobby Bare Detroit City (1963) o, fuera del country, de Do You Know the Way to San Jose, de Burt Bacharach y Hal David (1968).

Escuchemos ya la interpretación de Albert Hammond en 1972.

El grupo country oriundo de Tennessee Trent Summar & the New Row Mob la versionó en su disco de debut en 2000.

Por último, vamos a escuchar la versión del grupo irlandés Miami Showband, que, en los años 60 y 70 del pasado siglo, destacó en los terrenos del pop y el country. Quizá recordéis las circunstancias de su muerte. En 1975 se dirigían a casa tras un concierto en Irlanda del Norte. Eran los años más negros del IRA. Un grupo paramilitar les paró en la carretera, les hizo salir del coche e introdujo una bomba en el mismo. Cuando reanudaron la marcha, explotó, matando a tres miembros del grupo e hiriendo gravemente a los dos restantes. Desde 2007 se les recuerda con una placa en Dublín.