Disco del mes (febrero)

over the moon
Siete años después de su último álbum, los Bellamy Brothers vueven a la primera línea con Over the Moon, que salió a la venta el pasado 15 de febrero. La dilatada carrera de este dúo de hermanos, David (1950) y Howard (1946), ha cumplido ya más de 40 años, desde que consiguieran el gran éxito de Let Your Love Flow (1976).
El álbum ha sido grabado en el estudio que tienen los hermanos en su Florida natal y, en su producción, ha colaborado Randy Hiebert. El lanzamiento ha coincidido con su participación en la gira de Blake Shelton y Lauren Alaina por diversos puntos de la geografía estadounidense. Todas las canciones son de nueva creación y han sido escritas por ellos mismos.
Sin duda, este año se presenta lleno de trabajo para los Bellamy Brothers, pues, aparte de este nuevo álbum y de la gira a que hacía referencia, también están grabando la segunda temporada de Honky Tonk Ranch, una serie de estilo documental sobre sus vidas, que habla de su música, su popularidad y sus giras.
Escuchemos, en primer lugar, el tema que da título al disco, Over the Moon. La letra nos presenta a un hombre maduro que creía que el amor ya no era para él pero que cae a los pies de su nueva amada.

Otro de los cortes del álbum es Dream the Dream, cuya letra dice que para ser feliz en esta vida lo que hay que hacer es “perseguir el sueño” y no preocuparse antes de tiempo por las posibles consecuencias.

Wings to Soar (For Those I’ve Wronged) es una melodía en la que el narrador pide perdón y comprensión a todos aquellos a los que ha hecho daño.

Termino con Just When I Got My Mind Together (My Body Fell Apart). Cuando el protagonista cambia de vida y empieza a sentirse bien consigo mismo, su cuerpo se desmorona fruto de los excesos del pasado.

Over the Moon en Amazon

Anuncios

Muere Fred Foster, el mejor productor de country de todos los tiempos

fred-foster-dead
Ahí queda dicho. Puede que la afirmación del título parezca exagerada, pero no lo es si recordamos la cantidad de carreras emblemáticas que Fred Foster encauzó a lo largo de su extensa carrera –más de 60 años.
“El campeón del talento de Nashville”, como lo definió The New York Times, murió el pasado 20 de febrero en Nashville a la edad de 87 años. Nacido en 1931, a temprana edad sintió la vocación de la música y, a los 18 años, se trasladó a Washington, donde participó en la primera sesión de grabación de Jimmy Dean en 1953, que dio lugar a Bumming Around.
Se dice que cuando trabajaba en Mercury Records propuso a la dirección que contrataran a un joven de 20 años llamado Elvis Presley, pero RCA Records se les adelantó con un contrato más jugoso para la estrella emergente. Unos años después, en 1958, Foster fundó Monument Records y se aseguró el control exclusivo sobre los “fichajes”. Su olfato era infalible. Empezó contratando a Roy Orbison, a quien produjo sus grandes éxitos, Oh, Pretty Woman, Running Scared, Only the Lonely, Crying o Blue Bayou –luego versionado por Linda Ronstadt–, entre otros. Pocos años después, se hizo con los servicios de Dolly Parton y contribuyó a lanzar su carrera. “Vio algo en mí que nadie más vio”, señaló la artista en la ceremonia en la que Foster ingresó en el Salón de la Fama de la música country en 2016.
Además de productor, destacó también como compositor. Figura, por ejemplo, como co-autor del temazo de Kris Kristofferson Me and Bobby McGee, popularizado luego por Janis Joplin; y del mismo Kristofferson produjo Help me make it through the night. Uno de sus últimos trabajos fue hace poco más de diez años, cuando produjo el álbum de Willie Nelson en homenaje a la compositora Cindy Walker, You Don’t Know Me: The Songs of Cindy Walker (2006).
Comencemos escuchando su primera incursión en el mundo de la música, Bumming Around, de Jimmy Dean (1953).

El primer éxito importante de Roy Orbison fue Only the Lonely (1960), que se tuvo que conformar con el segundo puesto en las listas de ventas (Brenda Lee le quitó el primero con I’m Sorry). “Sólo los solitarios saben cómo me siento esta noche, sólo los solitarios saben por qué lloro”, dice el protagonista después de que su pareja le abandone.

Uno de los primeros éxitos de Dolly Parton fue Dumb Blonde (1967), escrita por Curly Putnam e incluida en el primer disco de Parton, Hello, I’m Dolly. La protagonista se queja de que la gente piense que es tonta sólo por el hecho de ser rubia. Os dejo con ella.

Otro tema de su álbum de debut es Something Fishy.

Escuchemos ahora una canción que Kris Kristofferson escribió en 1972, Why Me, Lord?, en la que se pregunta por qué ha sido elegido por Dios, por qué es objeto de tanta bondad.

Foster no solo se ciñó al country, como escucharemos con las siguientes muestras.
En 1963 creó una filial de Monument Records centrada en el rhythm and blues (R&B). Su nombre, Sound Stage 7. A este sello pertenece la grabación de Joe Simon de The Chokin’ Kind (1969).

Ahora, un instrumental al saxofón producido también por él. Obra de Boots Randolph, Yakety Sax (1963) se haría luego muy popular como sintonía de El Show de Benny Hill.

Para componerla, Randolph se inspiró en un tema de 1958, Yakety Yak, grabado por The Coasters con el estilo que imperaba entonces, el rockabilly.

En 2008 produjo la colaboración entre Willie Nelson y Ray Price que mereció un Grammy. Aquí versionaban un legendario tema escrito por Leon Payne en 1949 y grabado originalmente por Hank Williams. La letra está plagada de consejos para evitar caer por “la carretera perdida”. He aquí Lost Highway.

I Wanna Play House With You. Cy Coben, 1951

i wanna play
El compositor de esta canción, Cy Coben, empezó su carrera sin centrarse en ningún género en particular, pero cuando en 1949 viajó a Nashville se dio cuenta de que lo suyo era el country.
A partir de entonces colaboró en mútiples ocasiones con Eddy Arnold, que fue quien grabó, originalmente, esta canción, una emotiva declaración de amor a su pareja. En aquel single, la cara B recogía otra composición del mismo Coben titulada Something Old, Something New.
Escuchemos la versión original de Eddy Arnold, que se mantuvo seis semanas como la más vendida en las listas de country y western.

Hay otra canción de los años 50 que suele confundirse con esta por la semejanza de su título, Baby Let’s Play House, obra de Arthur Gunther de 1954 y uno de los primeros ejemplos de rockabilly. Escuchemos la grabación que hizo Elvis Presley, que contaba a la sazón con 20 años.

Un año antes de su muerte en 1959, la grabó un jovencísimo Buddy Holly, que tenía solo 21 años.

Volvamos al country con la cara B a que he aludido antes, Something Old, Something New, en la que podemos apreciar el uso de la steel guitar.

Leon Ashley, el primer artista en escribir, grabar y distribuir su material

leonashley
Leon Walton, que cambió su nombre artístico por Leon Ashley, nació en 1936. Su talento empezó a despuntar precozmente y a los nueve años intervino en un programa musical en la radio. En 1960 grabó su primer single, que, si bien pasó un tanto desapercibido, le valió para adquirir cierta notoriedad, que ya no le abandonaría en toda esa década.
Su época dorada fueron, en efecto, los 60, a la que pertenecen los dos temas que vamos a escuchar hoy. Aunque siguió trabajando, nunca conseguiría colocar un single suyo en las listas de los más vendidos. En 1967 hizo historia en el country: creó su propio sello discográfico, algo muy inusual en la época, llamado Ashley Records. Allí consiguió varios éxitos, en especial colaborando con su mujer, Margie Singleton. Murió en 2013.
Vamos a escuchar su canción más emblemática, Laura What’s He Got That I Ain’t Got, obra del propio Ashley y Margie Singleton de 1967.

El tema gozó de gran éxito y multitud de artistas se lanzaron a grabarlo. El mismo año lo hizo Frankie Laine, por ejemplo.

También en 1967 la versionó Claude King.

Ahora, la interpretación de Marty Robbins para Columbia en 1973.

Uno de los primeros temas de Kenny Rogers fue este, fechado en 1976.

Otro de sus mayores éxitos fue While Your Lover Sleeps, que llegó a lo más alto en Canadá en 1968.

Adiós a un héroe de la guitarra

reggie young
El pasado 17 de enero se despedía de nosotros para siempre Reggie Young, a la edad de 82 años y tras una carrera de seis décadas. Su nombre podría pasar un tanto desapercibido, pero Young fue uno de esos guitarristas en la sombra al que escuchamos en multitud de canciones country (y de otros estilos) que hoy son consideradas clásicos.
Trabajó habitualmente en Memphis, un híbrido entre el country de Nashville y el blues del delta del Mississippi, y en esas coordenadas se movía también Reggie: “Soy una especie de cruce entre B.B. King y Chet Atkins”, se definió en una entrevista en 2017. Young fue miembro del grupo The Memphis Boys, que entró en 2007 en el Salón de la Fama de músicos de Nashville.
Trabajó con multitud de artistas. En 1964, fue uno de los músicos que abrió la primera gira estadounidense de Los Beatles. También lo hizo con Elvis Presley. En Suspicious Minds se habla de que no es posible mantener una relación si se desconfía eternamente: “No podemos construir nuestros sueños sobre mentes suspicaces”. A la guitarra, Reggie Young.

También tocó la guitarra en la versión original de esta canción, obra de Mark James (aunque, desde que la grabó Elvis, su voz se adueñó del tema y la suya es la única versión que se recuerda). Escuchémosla.

Otra canción que nos viene a la cabeza al pensar en Elvis es In the Ghetto. Disfrutemos de Reggie Young a la guitarra.

En esa misma sesión, Elvis grabó también Kentucky Rain, con Reggie Young en su papel acostumbrado.

Escuchemos ahora Ebb Tide (1964), un tema casi instrumental en el que él toca la guitarra.

También intervino en algunas grabaciones de The Box Tops, como The letter (1967) o Cry Like a Baby (1968), que vamos a escuchar a continuación.

En 1968, la británica Dusty Springfied alcanzó un gran éxito con Son of a Preacher Man, incluida en el álbum Dusty in Memphis. Os dejo con ella y con Reggie a la guitarra.

A partir de 1972 se trasladó a vivir a Nashville y se centró en la música country. Uno de los clásicos de este género en los que se reconoce su presencia es la canción de Waylon Jennings Luckenbach, Texas (Back to the Basics of Love).

También colaboró con Willie Nelson. Aquí le escuchamos en Always on My Mind (1980).

En 2008 vio la luz el único álbum en solitario de Young, titulado Forever Young, parafaseando la canción de Dylan. A él pertenece Memphis Grease.

Para ese álbum también compuso un tema dedicado al lugar donde vivía, Leipers Fork. Nos despedimos con Coming Home to Leipers Fork.

Las mujeres country triunfan en los Grammy

grammy 2019
El pasado 10 de febrero –madrugada del 11 en España– tuvo lugar la cita anual con los premios más prestigiosos de la música, los Grammy. Entre la ristra de “gramófonos” que se repartieron en esta ceremonia, nos detendremos en aquellos que tienen que ver con el country, el bluegrass y esa suerte de mezcla entre el folk y el country conocido como música de raíces o Americana.
Las nominaciones se dieron a conocer el pasado 7 de diciembre (previstas para el 5, se pospusieron por el funeral de George Bush). Las indiscutibles ganadoras de la noche fueron Kacey Musgraves, que debutó en 2002, y Brandi Carlile, que lo hizo en 2005. Musgraves, una artista independiente de carácter, ha sabido dar la espalda al tradicionalismo de Nashville; y, en la misma línea, los temas de Carlile constituyen un alegato contra el conservadurismo del género. A renglón seguido, los premios.
Mejor álbum country
Golden Hour, de Kacey Musgraves. Este álbum, el cuarto de Musgraves, apareció en marzo de 2018 y se podría encuadrar dentro del country-pop. Ha dado lugar a cinco singles, dos de los cuales –que escucharemos a continuación– han sido premiados en esta gala.
Mejor canción country
Space Cowboy, compuesta por Luke Laird, Shane McAnally y Kacey Musgraves e interpretada en solitario por esta última.

Mejor actuación de un dúo/grupo country
Tequila, de Dan + Shay. El narrador no puede soportar beber tequila, porque le recuerda su última ruptura.

Mejor actuación country en solitario
Butterflies, perteneciente al álbum triunfador de Kacey Musgraves y compuesta por ella misma, Natalie Hemby y Luke Laird.

Mejor actuación de Americana de raíces y mejor canción Americana de raíces
The Joke, que pertenece al disco By the Way, I Forgive You, de Brandi Carlile. Escrita por la propia Carlile, Dave Cobb, Phil Hanseroth y Tim Hanseroth, su letra habla de personas que se mantienen al margen de la sociedad y a las que las autoridades no tienen en cuenta.

Mejor álbum de Americana
By the Way, I Forgive You, de Brandi Carlile. Este álbum, el sexto suyo, salió al mercado a mediados de febrero de 2018.
Mejor álbum bluegrass
The Travellin’ McCourys, del grupo homónimo compuesto por Ronnie McCoury, Rob McCoury, Alan Bartram, Jason Carter y Cody Kilby.

Centenario de Tennessee Ernie Ford

tennessee erne ford centenary
Tal día como hoy, 13 de febrero, nacía en Bristol (Tennessee) Ernest Jennings Ford. Tanto se identificaba con su estado natal, que hoy todos lo conocemos como Tennessee Ernie Ford (aquí podéis ver la reseña biográfica que le dediqué en los primeros meses de vida de este blog).
Un siglo después, su portentosa voz de bajo barítono nos sigue acompañando, como evidenciaremos a través de unas grabaciones que pueden resumir su trayectoria. Gracias a las cualidades de su voz, precisamente, se fue abriendo paso en el mundo del espectáculo, ya que las emisoras de radio se lo disputaban para contratarle como anunciante.
Sin lugar a dudas, su mayor éxito fue su versión de 1955 del tema Sixteen Tons, que Merle Travis había escrito en 1946, acerca de los sinsabores del trabajo en una mina. “Cargas 16 toneladas, y ¿qué es lo que consigues? Un día más viejo y adentrarte más en las deudas”, dice el estribillo. El narrador está tan agobiado por el trabajo, que no puede permitirse ni morir: “San Pedro, no me llames porque no puedo ir, debo mi alma al almacén de la compañía”.

You Don’t Have to Be a Baby to Cry aparecía en la cara A del single que incluía Sixteen Tons.

Otra de sus canciones más afamadas es su grabación del conocido tema folk Oh, Shenandoah (1959), que, se cree, nació en el siglo XIX entre los comerciantes de pieles de castor que entraban en el territorio que rodea al río Missouri.

Fijémonos ahora en otra faceta de su carrera, sus grabaciones gospel. En 1956, sacó su disco Hymns, que llegó a ser disco de platino –algo totalmente inaudito para un álbum de ese estilo–; y, en 1964, consiguió un Grammy por otro disco de esa naturaleza, Great gospel songs. Como ejemplo de esta producción, vamos a escuchar In the garden, un himno religioso de hace más de 100 años. El narrador escucha la voz de Jesús en la naturaleza y su voz es tan dulce que hasta los pájaros dejan de cantar para escucharle.

Una de sus primeras grabaciones fue Mule Train (1949), que pertenece a su disco Sixteen Tons. Se trata de una divertida canción de cowboys en la que Tennessee Ernie hace virguerías con la voz. Apareció en la película Singing Guns y fue nominada al Oscar a la mejor canción, que finalmente perdió frente a Mona Lisa, popularizada por Nat King Cole.

A ese mismo álbum corresponde The Cry of the Wild Goose, compuesta por Terry Gilkyson. La letra habla de un hombre de espíritu inquieto que se compara a sí mismo con “un ganso salvaje”.

La conexión country de los Oscars 2019

shallow
El pasado 22 de enero se publicó la lista de las películas nominadas para la próxima edición de los Oscar, que tendrá lugar el 24 de febrero, madrugada del 25 en España.
Vamos a fijarnos en la categoría de mejor canción. Haciendo un rápido examen de las candidatas, encontramos dos temas country, muy distintos entre sí: la primera es una canción de cowboys, y la otra, una balada de corte country-pop.
Vamos a empezar por Ha nacido una estrella, cuarta versión de una historia que puede resumirse así: un cantante en decadencia por sus problemas con el alcohol se enamora de una joven aspirante a estrella que, además de tener que encauzar su carrera, deberá lidiar con los problemas de su esposo. La banda sonora apareció en Interscope Records el pasado mes de octubre con un consultor de lujo, Lukas Nelson, hijo de Willie, que acompaña en la pantalla con su banda, Promise of the Real, al protagonista, Bradley Cooper.
El tema nominado es un dúo entre el propio Cooper y Lady Gaga, nombre artístico de Stefani Germanotta, en su primera incursión importante en el mundo del cine. Se titula Shallow, salió como single y es obra de Lady Gaga, Mark Ronson, Anthony Rossomando y Andrew Wyatt. La letra dice que hay que escapar de lo superficial o frívolo para sentirnos bien y que nadie pueda hacernos daño.

Otro tema digno de mención es su segundo single, Always Remember Us This Way, una balada country acompañada al piano que, aunque no ha sido nominada, está a la altura del anterior. Sus compositores –Lori McKenna, Hillary Lindsay y Natalie Hemby– son muy conocidos en nuestro género y sus nombres ya han aparecido alguna que otra vez por aquí.

Otra canción original presente en las nominaciones es When a Cowboy trades his spurs for wings, de La balada de Buster Scruggs, dirigida por los hermanos Coen. Como sugiere el título (“Cuando un cowboy cambia sus espuelas por alas”), la letra habla de la inevitabilidad de la muerte. Su autor es Willie Watson, cantante de folk y bluegrass y uno de los fundadores de uno de los mejores grupos country que ha visto el siglo XXI, Old Crow Medicine Show, que luego iniciaría una carrera en solitario.

Rex Allen, el cowboy de Arizona

rex allen
Así era conocido el biografiado de hoy, nacido en aquel estado en 1920. Su padre tocaba el fiddle y él heredó su pasión por la música y aprendió a tocar ese instrumento –del que llegó a ser un virtuoso– y la guitarra. Su carrera comenzó a finales de los años 40 en un programa de variedades de una emisora de Chicago y de allí se trasladó a Hollywood. Entonces firmó sendos contratos discográficos –primero con Mercury Records y luego con Decca–. Era la época en que los cowboys cantantes causaban furor en el cine y su experiencia en los rodeos de Arizona propició que él también lo fuera.
En los años 50 decayó la popularidad de los westerns, pero él siguió grabando discos con considerable éxito. Posteriormente, compaginó su carrera con su labor como narrador de algunas películas de Disney. Por sus contribuciones al cine se le asignó una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Murió en 1999. Su hijo también se dedica a esto del country.
Escuchemos ahora alguno de sus singles más exitosos, como Don’t Go Near the Indians Sings and Tells Tales of the Golden West (1962).

El primero de su carrera fue Afraid (1949), una canción de amor en la que el narrador expresa su temor a perder a su amada.

Termino con una de las canciones de cowboys más celebradas de todos los tiempos. Streets of Laredo habla de un joven cowboy moribundo que se lamenta de la vida que ha llevado y que le ha conducido a una muerte prematura. Por ello, a esta balada también se la conoce como El lamento del cowboy.