Disco del mes (febrero)

Dierks-Bentley-Riser
Dos años después de que Dierks Bentley sacara al mercado Home, llega Riser, su séptimo álbum de estudio.
De la mano de la discográfica Capitol Records Nashville, este artista de Arizona de 38 años nos ha sorprendido gratamente con su último trabajo, aparecido el 25 de febrero.
Consta de 12 pistas, dos de las cuales han salido ya como single: Bourbon in Kentucky –cantada en colaboración con Kacey Musgraves– y I hold on.
Los últimos episodios de la vida de Bentley –la muerte de su padre, el nacimiento de su tercer hijo en octubre del pasado año– han dejado una intensa huella en el alma de este disco. Los sentimientos encontrados se plasman en un documento muy personal y plenamente satisfactorio.
El autor ha declarado en una reciente entrevista que “todo es diversión. Soy uno de los pocos afortunados que hacen esto para ganarse la vida”.
El disco ha recibido críticas muy elogiosas. Brian Mansfield, de USA Today, ha señalado que “Bentley desnuda su alma con meditaciones sobre el amor y la pérdida, la regeneración y la muerte”.
Así, los temas oscilan entre el tono sombrío de Bourbon in Kentucky y la explosión vital de I hold on, una canción coescrita con Brett James, en la que el artista enumera las cosas a las que se aferra: básicamente, su fe, el amor y la libertad, que es lo que le permite mantenerse firme. Os dejo con ella.

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Al tío Oscar le gusta el country (I)

oscar
En la semana de los Oscar, iniciamos un periplo musical por algunas de las melodías country que han optado a la estatuilla dorada a lo largo de sus 86 años de historia.
Nos vamos a remontar a la edición de 1941, con un tema compuesto por Fred Rose y Gene Autry, Be honest with me, que aparecía en la película Ridin’ on a Rainbow, un western musical protagonizado por el propio Autry, apodado The dancing cowboy. La canción tuvo tanto éxito, que artistas como Roy Acuff, Jimmy Wakely o Red Foley hicieron su propia versión. Y una anécdota: Bob Dylan compuso una canción de nombre muy parecido, Honest with me (que no era del género country), y la publicó en su álbum Love and theft, que salió al mercado el 11 de septiembre de 2001. Escuchemos la versión original cantada por Gene Autry, que, finalmente, perdió frente a The last time I saw Paris, de Jerome Kern:

En 1960, John Wayne rodó su particular homenaje a los héroes de El Álamo, que, en 1836, sufrieron un asedio de 13 días en el contexto de la Revolución de México. Su canción Green leaves of summer, compuesta por Dimitri Tiomkin con letra de Paul Francis Webster, fue una de las candidatas al Oscar de ese año, que perdió frente a Los niños del Pireo, de Manos Hadjidakis. Versionada por multitud de artistas, se tradujo al francés como Le blé de l’été o al finlandés como Kesän vihreät lehvät. A buen seguro, los seguidores de Tarantino la recordarán en Malditos bastardos. Escuchemos la imperecedera canción original, que contó con la colaboración vocal de The brothers 4.

Por extraño que parezca, un taquillazo de comedia de 1980 incluyó en su banda sonora una canción country. Me refiero a Cómo eliminar a su jefe, cuyo tema Nine to five, interpretado por Dolly Parton, fue nominado al Oscar, e incorporado luego al álbum 9 to 5 and Odd Jobs. En 2008, se estrenó la versión teatralizada de esta cinta. Os dejo con la canción que se quedó a las puertas de la estatuilla, derrotada en esta ocasión por el tema principal de Fama, de Michael Gore.

La cosecha del 80 fue, por lo demás, fantástica. Otra canción, esta vez del legendario Willie Nelson, fue nominada en la misma edición. Me refiero a On the road again, que figura en la película Honeysuckle Rose, y es una de las más reconocibles de la carrera de este artista, hasta el punto de que un año después se alzó con el Grammy a la mejor canción country.

La Babel del country (V)

torre de babel
Hungría. En un país con una tradición musical tan rica como Hungría, no podía faltar su presencia en esta Babel del country. Su variada música popular ha dado pie a que muchos grupos se dediquen a este género, mientras que un artista en solitario, el budapestino Laszlo Gemeni –también conocido por su nombre artístico, Leslie McKlasky–, toca en el metro por propinas y va vestido al más puro estilo de Johnny Cash. El grupo más importante es Boytorian –un término autóctono que significa “flor silvestre”–, del que podéis escuchar aquí su tema Összetartozunk:

Dinamarca. Para estar siempre al día, los seguidores de la música country han creado en la cuna de Hamlet esta página de Facebook: https://www.facebook.com/DenmarkNeedsCountryMusic. A su vez, una página web, http://www.countryworld.dk, informa de todas las novedades relacionadas con el género. Por último, la ciudad de Silkeborg acoge un festival de música country de gran renombre, en el que actúan grupos venidos de todas partes del mundo. Sin ir más lejos, Torfisk, que interpreta aquí su canción Fem gode rad:

Oh Susana, no llores más por mí

banjo
Hoy os voy a hablar del banjo, un instrumento sin el cual la música country estaría coja (y también el folk, y el bluegrass). Lo hemos escuchado tímidamente en el teatro musical (Hello, Dolly, La ópera de cuatro cuartos…) o en las primeras grabaciones de jazz, en las que aparecía el banjitar (banjo guitar), como en los discos de Johnny St. Cyr, un jazzista nacido en Nueva Orleans.
Este instrumento de cuerda –de 4, 5 o 6 cuerdas, según el caso– fue utilizado por primera vez por esclavos africanos en Estados Unidos. En el siglo XIX, proliferaban en América espectáculos de juglares (los llamados “hombres orquesta”), con el banjo y el violín –o fiddle– como invitados de honor a esta fiesta. De hecho, la primera noticia que tenemos de su utilización en un escenario fue en la década de 1830 por parte del pionero Sweeney.
Pero, ¿de dónde viene el nombre de banjo? Los etimólogos no se ponen de acuerdo, pero una de las teorías apunta a que podría ser una corrupción de la palabra española bandurria. O sea, que algo nos toca.
Ha habido muchos virtuosos del banjo, pero aquí voy a citar solo a tres de los más importantes: Earl Scuggs, fallecido en 2012, Harry Reser y Eddie Peabody. Escuchemos una grabación del primero de ellos, perteneciente al tema Foggy Mountain Breakdown, que sonó en el festival bluegrass de 1971 de Camp Springs (Carolina del Norte).

Y, después de esta experiencia, hagamos una prueba. Si al sonido del instrumento le añadimos letra, obtenemos un resultado tan satisfactorio como este, que se corresponde con la canción What would you give in exchange for your soul (1935).

La Babel del country (IV)

torre de babel
Suecia. En nuestra Babel del country, llegamos hoy a un país muy especial, que cuenta incluso con una cadena de radio dedicada exclusivamente a este género: http://www.countrykanalen.se/wp/#.UvvLE76DNrQ. En general, el inglés domina las canciones, como sucede con los grupos Rednex, Calaisa, Chips, Cookies ‘n beans o los ya desaparecidos Samuelsons. El primero de ellos, Rednex, tiene un historial asombroso: con su primer single Cotton Eyed Joe alcanzó el número 1 en las listas de Alemania, Finlandia, Austria, Irlanda, Países Bajos o Reino Unido, entre otros. Pero vamos a rendir homenaje a un compositor sueco de gran renombre, que sí cantaba en su lengua, Alf Robertson, que se mantuvo en activo durante 40 años y murió en 2008 tras producir 50 álbumes y más de 150 canciones. Bajo estas líneas, os dejo el tema Morsan brände farsans ölschapp igar kväll:

Polonia. En los últimos años, este país ha descubierto la música country, tal como nos revela esta página: http://polcountry.medianet.pl/english/. Tadeusz Gluchowski y Marek Sniec fueron los pioneros, con un exitoso grupo de amplia trayectoria. A su vez, el festival de Mrongovo, una localidad al este del país, mantiene viva la llama del country desde 1993, en el incomparable anfiteatro del lago Czos. Aquí os dejo la canción Pytasz mnie, del grupo Mozniej snic.

Blue eyes cryin’ in the rain. Fred Rose, 1945

Si nos encontráramos en los Estados en los que se desarrollan los westerns y lleváramos sombrero de cowboy, nos tendríamos que descubrir ante este compositor, que no cantante, el gran Fred Rose.
Uno de sus mejores temas es este Blue eyes cryin’ in the rain, en el que compagina una melodía sutilmente perfecta con una letra de una profundidad raras veces oída, o leída, en la historia de la música.
El tema fue grabado por primera vez en 1945 por Roy Acuff y rápidamente versionado por otros artistas, como el icono del country Hank Williams en 1951, si bien la versión más famosa fue la que grabó Willie Nelson en febrero de 1975.
Nelson había triunfado en el mundo de la música country como compositor de temas tan inolvidables como Crazy, interpretado por Patsy Cline, o Hello Walls, por Faron Young. Pronto decidió dar el paso a la interpretación y este fue uno de sus mayores éxitos. Al año siguiente, nada menos que Elvis Presley hizo su propia versión… la última que grabó en su vida.
El título juega con el doble sentido de “blue”: azul y triste, y habla de una despedida definitiva, a la manera del clásico de Cole Porter Everytime we say goodbye, pero, cómo no, al más puro estilo country: “En el resplandor del crepúsculo veo unos ojos azules llorando bajo la lluvia”. El final de la canción lleva el adiós a sus últimas consecuencias: “Algún día nos encontraremos en el cielo, caminaremos de la mano de nuevo y recordaré los ojos azules bajo la lluvia”.

Aunque esta que acabáis de escuchar es la versión original, la canción fue reinterpretada de un modo magistral por Willie Nelson en su disco de 1975 Red Headed Stranger y merece la pena que también la escuchemos.

La Babel del country (III)

torre de babel
Islandia. Si queréis escuchar una emisora de radio totalmente dedicada al country, este es el lugar apropiado http://kantry.is/CountryRadio.htm. La ciudad de Skagastrond, desde la que emite esta emisora fundada en 1992, es un punto de encuentro para los amantes del country en Islandia y, durante años, sirvió como anfitriona para el único festival de este género que se celebraba en el país. Escuchemos la canción Kureki Nodursins del llamado “Cowboy islandés”, Hallbjorn Hjartarson, todo un pionero cuya labor fue reconocida por la embajada de Estados Unidos en Islandia, que en 2012 le otorgó una medalla de la Country Music Association.

República Checa. Llegamos a uno de los países europeos donde hay más seguidores de música country. A lo largo y ancho de todo el país tienen lugar en verano multitud de festivales country, que podéis consultar en este enlace: http://www.czech.cz/en/Turistika/Kam-jit,-co-navstivit/Kulturni-tipy/Letni-hudebni-festivaly, así como otros de su hermana menor (o mayor, quién sabe), la música bluegrass, de la que ya hablamos en un post anterior. Aquí podéis disfrutar de la web de la asociación. Tanto amor al género germinó en la fundación de grupos como Banjo Band, dirigido por Ivan Mladek, que lleva ¡más de 40 años en activo! o The Rangers, creado en 1964 y tristemente extinto en 2005, tras la muerte de su líder Milan Dufek en un accidente de submarinismo. En esta canción, Jozin z bazin (Monstruo en el pantano), Mladek canta junto al genial y ya fallecido Ivo Pesak, que hace los coros.

Habéis escuchado la canción original de 1978. La emisora de radio española M80 también ha hecho su particular versión para su programa matinal Morning80:

Hoy hace 60 años

pedal steel guitar
El 20 de febrero de 1954 tuvo lugar un hecho de suma importancia para la música country: se popularizó un nuevo instrumento que luego sería decisivo en la evolución de este estilo. Me refiero a la pedal steel guitar.
La steel guitar (guitarra acústica) se desarrolló en Hawaii a finales del siglo XIX y a principios del XX. Se solía colocar de forma horizontal y las cuerdas se rasgaban con una mano, mientras que con la otra se accionaba una barra o slide en la que se podía cambiar el tono.
La originalidad de Bud Isaacs, quien toca la steel guitar en la grabación que vamos a escuchar, radicó en utilizar la guitarra acústica ya existente, conectarla a un amplificador, y aplicarle pedales para ajustar el sonido del instrumento.
Estas guitarras suelen tener uno o dos mástiles, cada uno con 10 o 14 cuerdas, y la tonalidad varía deslizando una barra metálica generalmente de acero -steel en inglés, de ahí el nombre- de una a otra posición de la cuerda.
El 29 de noviembre de 1953 se realizó una grabación histórica: Webb Pierce y Bud Isaacs utilizaron el instrumento para su canción Slowly, que alcanzó gran popularidad tras ser editada. El 20 de febrero llegó al número 1 de las listas del Billboard y se mantuvo en lo más alto nada menos que durante 17 semanas. Artistas como Jimmy Day, Buddy Emmons, Curly Chalker, Tom Brumley, Lloyd Green, Reese Anderson y muchos otros no tardaron en incorporar la guitarra a su repertorio.
Escuchemos por fin esta grabación histórica, en la que el artista se enamora “lentamente de ti”…