Disco del mes (junio)

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El pasado 10 de junio vio la luz el tercer álbum de Frankie Ballard, de 33 años, tras Frankie Ballard (2011) y Sunshine & Whiskey (2014). El Río, producido por Marshall Altman y editado por Warner Bros. Records, ha sido grabado en el sur de Texas. Aunque salió de la pluma de Ballard a principios de 2015, ha tardado un año y medio en editarse por cuestiones administrativas.
It all started with a beer es el primer single (y hasta ahora el único) que ha salido del disco. La canción fue escrita por Jaren Johnston, Neil Mason y Jeremy Stover y habla de que las mejores cosas de la vida suelen empezar de una forma muy simple, en este caso con una Corona y una Bud Light.

El disco se abre con El Camino, obra de Lee Thomas Miller y Chris Stapleton.

You’ll Accompany Me es una versión de una canción escrita y popularizada por Bob Seger en su disco Against the Wind (1980). Escuchemos la versión de Ballard.

Good as Gold fue compuesta por Mando Saenz y Justin Bogart. En la letra el narrador se compara con un rival de su pareja y reconoce que, aunque él no tenga tanto dinero, su amor es “tan bueno como el oro”.

You Could’ve Loved Me es una canción de amor escrita por Dustin Christenden y Chris Gelbuda en la que el narrador se lamenta de haber perdido a su pareja por la falta de compromiso de ambos.

El Río en Amazon

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Charlie Daniels, el multi-instrumentalista del country

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Charles Edwards Daniels –que este año ha sido designado miembro del Salón de la Fama de la Música Country, como ya os comenté– nació en Carolina del Norte en 1936. Su carrera comenzó con una canción para Elvis Presley, It Hurts Me. Su primer álbum en solitario, Charlie Daniels, no llegó hasta 1971 y su primer éxito importante en las listas le llegó dos años después con Uneasy Rider, cuyo título era un juego de palabras con la famosa película Easy Rider.
Fundamentalmente, Daniels ha destacado por tocar el fiddle para distintos grupos musicales. Su mayor éxito, y su canción más emblemática, fue The Devil Went Down to Georgia (ya escuchada aquí), por la que obtuvo un Grammy y fue incluida en la banda sonora de Cowboy de ciudad (1980). Desde entonces ha seguido al pie del cañón y, en 2008, entró en el Grand Ole Opry. Actualmente reside en Tennessee.
Escuchemos In America, single anticipatorio del álbum Full Moon (1980). Estamos ante una canción patriótica en clave de rock que habla del sentimiento de unidad del pueblo estadounidense ante las tragedias y los acontecimientos de carácter nacional. Aunque su letra no cita ningún suceso particular, su salida coincidió con la toma de rehenes estadounidenses en Irán, secuestrados en noviembre de 1979 (el single vio la luz en mayo de 1980) y en un momento en que la inflación se había disparado, condenando a la pobreza a las clases más desfavorecidas. No es de extrañar que se pusiera otra vez de moda tras los ataques del 11-S de 2001. Os dejo ya con una actuación en directo de Charlie Daniels interpretando esta canción.

You Don’t Know Me. Cindy Walker, 1955

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La génesis de esta canción está en una idea que Eddy Arnold le dio a la compositora Cindy Walker para escribir un nuevo éxito –que él sería el primero en grabar– sobre una persona que cree conocer a otra pero que, en realidad, ignora sus verdaderos sentimientos.
Es un tema de amor en el que el narrador se muestra demasiado tímido para expresar su pasión de viva voz y ve cómo su amor se acerca a un “chico afortunado”, mientras desatiende a quien de verdad la quiere porque no lo conoce. La canción ha aparecido en películas como El día de la marmota (1993), en la versión de Ray Charles, o Postales desde el filo (1990), en la voz de Meryl Streep.
Eddy Arnold la dio a conocer en 1955, si bien esta versión corresponde a otra grabación suya para RCA Records en 1967.

No obstante, la primera entrada en las listas fue gracias a la versión de Jerry Vale en 1956.

La que más éxito tuvo fue la de Ray Charles en Modern Sounds in Country and Western Music, que ya escuchamos cuando os hablé de este disco y que ahora pinchamos de nuevo.

Mickey Gilley alcanzó el primer puesto de las listas en 1981 con su single de esta canción.

Os dejo con Emmylou Harris en Cowgirl’s Prayer (1993).

La canadiense Anne Murray la versionó en Country Crooning (2002).

Aquí, Ray Charles a dúo con Diana Krall en Genius Loves Company (2004).

Vamos ahora con una versión totalmente instrumental, obra del mejor pianista country de todos los tiempos, Floyd Cramer, quien la incluyó en Country Piano-City Strings (1964).

Recientemente Ronnie Dunn la interpretó en Peace, Love and Country Music (2014).

El tercero en discordia

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En una entrada anterior os informaba de la ceremonia de este año del Salón de la Fama de la Música Country, celebrada el pasado 16 de mayo y en la que entraron tres nuevos miembros. Hablemos hoy sucintamente de su historia.
Allá por 1961 la Asociación de Música Country tuvo la idea de crear esta institución, que también alberga un museo con sede en Nashville. Desde el citado año se han venido sumando miembros al Salón de la Fama –a excepción de 1963, cuando ningún candidato obtuvo los votos suficientes–, siempre con un nexo en común: reconocer la contribución al avance de la música country en cualquiera de sus facetas (comercial y creativa). Hasta el día de hoy este selecto grupo cuenta con 130 miembros, de los cuales 16 son mujeres (solo un 12%). Y una curiosidad: Roy Rogers ingresó dos veces, en 1980 como componente del grupo Sons of the Pioneers y, en 1988, en solitario (ver aquí biografía de Roy Rogers).
Los primeros miembros que alcanzaron este honor fueron Jimmie Rodgers, Hank Williams y Fred Rose. De los dos primeros ya hemos hablado en alguna ocasión (aquí podéis ver sus reseñas biográficas), de modo que nos centraremos en el tercero en discordia, Fred Rose.
Mientras que Williams y Rodgers eran intérpretes de música country, Rose fue un compositor y editor, menos conocido, por tanto, para el gran público. Nacido en 1897 o 1898, es uno de los pocos hijos del siglo XIX miembros del Salón. Al principio de su carrera, escribió varios éxitos de música ligera, sobre todo de vodevil, en el Tin Pan Alley neoyorquino. A partir de los 40 empezó a adquirir importancia en la música country a raíz de su aparición en el Grand Ole Opry, acompañando a la estrella del momento, Roy Acuff. Junto con él formó la discográfica Acuff-Rose, que alcanzó un gran éxito tras el fichaje del gran Hank Williams y que persistiría en el mercado hasta 1985. Como cazatalentos, propició que Capitol Records firmara con The Louvin Brothers o que Rosalie Allen fuera contratada por RCA Victor; y otra prueba de su vista comercial es que fue, con Gene Autry, el artífice del tema Be Honest With Me, candidato al Oscar y éxito de ventas en 1941, una pieza de la banda sonora de Ridin’ on a Rainbow.
Sobrevivió un año a su principal fichaje, Hank Williams, y falleció en diciembre de 1954, por lo que su entrada en el Salón de la Fama fue a título póstumo.
Entre sus muchas canciones sobresale el clásico Blue Eyes Cryin’ in the Rain, Kaw-Liga, junto a Hank Williams, o Texarkana Baby (todos ellos escuchados aquí). Revisemos algunos de sus otros éxitos.
Wait for the Light to Shine, cantada por Hank Williams.

Afraid, interpretada aquí por Willie Nelson en su álbum Moonlight Becomes You (1993).

We’ll Rest at the End of the Trail fue una de sus primeras composiciones de los años 30. Escuchémosla en la voz de Jimmy Wakely.

A Satisfied Mind. Joe Red Hayes y Jack Rhodes, 1954

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Hoy os propongo una balada escrita hace más de sesenta años. Su autor, Joe Hayes, se inspiró en su madre, y el título, A Satisfied Mind, fue fruto de una conversación familiar. Su suegro le preguntó quién creía que era la persona más feliz del mundo, él enumeró varios candidatos y su suegro le replicó: “Estás equivocado. Es el hombre con una mente satisfecha”.
La letra habla de lo superfluo de nuestro modo de vida, que solo concede importancia al dinero. Comienza diciendo: “Cuántas veces has oído a alguien decir: ‘Si tuviera su dinero podría hacer las cosas a mi modo’, pero qué poco saben lo difícil que es encontrar a un hombre rico de cada diez con una mente satisfecha”. Y concluye: “El dinero no puede comprar de vuelta la juventud cuando eres viejo o a un amigo cuando estás solo o a un amor que se ha enfriado; una cosa es cierta, cuando llegue mi hora dejaré este mundo con una mente satisfecha”.
Escuchemos la versión original de Joe Red Hays en 1954, que apenas si tuvo eco.

Porter Wagoner la popularizó en 1955 y su versión llegó al número 1.

Red y Betty Foley también la grabaron en 1955.

Escuchemos ahora a una de las primeras mujeres en despuntar en el country, Jean Shepard, también en 1955.

Una voz alejada del country, Ella Fitzgerald, la incluyó en The First Lady of Song, el mismo año que las anteriores.

Cowboy Copas, que falleció en el mismo accidente de aviación en el que perdió la vida Patsy Cline, la incluyó en Opry Star Spotlight (1962).

Escuchemos la pureza de la voz de Joan Baez en Farewell, Angelina (1965).

Sonny James la versionó para su If she helps me get over you (1973).

Al final de su vida Johnny Cash grabó este tema, cuya versión apareció, antes de salir en disco, en Kill Bill Vol. 2 de Tarantino (2004).

Willie Nelson en Country Music (2010).

Su última gran versión es la de Lee Ann Womack, que la incorporó a The Way I’m Livin’ (2014).

Guitars, Cadillacs, Etc., Etc. Dwight Yoakam, 1986

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Con el disco de hoy debutó uno de los grandes del country actual, Dwight Yoakam, de 59 años. Guitars, Cadillacs, Etc., Etc. fue grabado en Hollywood y editado por la discográfica Reprise, un sello fundado en los años 60 por Frank Sinatra. Coincidiendo con su vigésimo aniversario, en 2006 apareció su edición Deluxe.
El álbum, que nació como un EP de un sello local de California, contribuyó a revitalizar el sonido Bakersfield gracias al principal guitarrista de Dwight, Pete Anderson, quien además se encargó de producirlo. Fue, sin lugar a dudas, uno de los mejores debuts de la historia del country.
Honky Tonk Man, la canción con la que se abre el disco, fue su primer single. Encuadrada dentro del rockabilly, fue popularizada por Johnny Horton en 1956, pero la versión de Yoakam tuvo más éxito si cabe, hasta el punto de que la original quedó eclipsada por ésta. La letra habla de una vida de sana adicción al honky-tonk y a las chicas, y el protagonista se pregunta qué hará cuando se quede sin dinero.

Guitars, Cadillacs dio título al disco y se convirtió en su segundo single. A diferencia de la anterior, esta sí fue escrita por el propio Yoakam y se ha convertido en una de sus canciones más reconocibles. El narrador se siente deprimido por su reciente ruptura –“Chica, me enseñaste que esta ciudad puede hacer pedazos los sueños”–, y se aferra a las guitarras, los Cadillacs y la música hillbilly.

El tercer y último single fue It Won’t Hurt, en el que el narrador se refugia en la bebida para apaciguar el dolor. Al estar lo suficientemente bebido, “no me dolerá cuando me caiga del taburete del bar, no me dolerá cuando tropiece por la calle, este whisky alivia el dolor que tú me causas”.

Escuchemos ahora la novedosa versión que hizo Yoakam del clásico Ring of Fire, escrita por June Carter y Merle Kilgore en 1963 y grabada por Johnny Cash.

Dwight escribió Bury Me, que cantó a dúo con Maria McKee. En mi opinión, uno de los mejores dúos country de los 80. En este canto de amor a su estado natal, Kentucky, pide que le entierren bajo su cielo.

30 años de música country

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Evidentemente la música country lleva con nosotros mucho más de 30 años, pero hoy os voy a hablar de uno de los mayores festivales, si no el mayor, dedicados a este género en Estados Unidos: el Country Fest.
En 1987 se celebró su primera edición en Cadott, Wisconsin, en el centro del estado, y año tras año su aceptación no ha hecho sino crecer. Sirvan como ejemplo los 7.000 campings que alojan hoy en día a su público, así como los nombres de algunos de los artistas que han pasado por él: George Strait, Taylor Swift, Blake Shelton, Miranda Lambert, Carrie Underwood, George Jones o Reba McEntire, entre otros.
Entre el 16 y el 19 de junio pasados, Kenny Chesney, Carrie Underwood, Dierks Bentley, Sam Hunt (que cerró el festival) o Frankie Ballard (protagonista del próximo disco del mes) se dejaron caer por Cadott. Escuchemos ya algunos de los temas más populares de este cartel de estrellas.
Kenny Chesney recuperó Don’t Happen Twice, uno de sus grandes éxitos, que apareció por primera vez en 2001. El narrador recuerda en este tema cómo conoció a su primer amor: “Ese tipo de cosas no pasan dos veces”.

Carrie Underwood interpretó Smoke Break, una de las canciones de su disco Stotyteller (2015).

Finalmente, Dierks Bentley promocionó su penúltimo single, que apareció en enero de este año, Somewhere on a Beach, perteneciente a su disco Black.

Floyd Cramer, uno de los arquitectos del sonido Nashville

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Nacido en Louisiana en 1933, Cramer creció en Arkansas. Su primer trabajo en el mundo del country le llegó a través del Louisiana Hayride, un programa de radio de su estado natal que alcanzó su apogeo en los años 50. En 1953 editó su primer single, y su primer LP, Honky-Tonk Piano, salió en 1957.
Chet Atkins lo introdujo en la corriente del sonido Nashville, y le fichó para su sello RCA, donde permaneció hasta principios de los 80. Como pianista, Cramer desarrolló un estilo muy particular, que supo interpretar el rumbo que tomaría el country de los 50, y su pericia hizo que trabajara con grandes como Patsy Cline, Brenda Lee, Jim Reeves o Eddy Arnold, entre otros. Como curiosidad, uno de los primeros y más famosos singles de Elvis Presley, Heartbreak Hotel, contaba con su presencia al piano, al igual que su versión de Are You Lonesome Tonight? Uno de sus últimos éxitos en las listas fue su versión del tema principal de la serie Dallas (1980). Falleció en 1997 y fue nombrado miembro del Salón de la Fama de la Música Country a título póstumo seis años después.
Vamos con una composición totalmente instrumental escrita por él mismo, Last Date. En primer lugar, escucharemos su versión original de 1960, que figura en el disco del mismo nombre y fue incluida en el Salón de la Fama de los Grammy.

Skeeter Davis le añadió letra –escrita junto a Boudleaux Bryant– y la grabó con el título My Last Date (With You) en su álbum Here’s the Answer (1961).

El guitarrista Duane Eddy la interpretó con el autor en 1963 en otra versión instrumental.

Conway Twitty le puso nueva letra y la tituló (Lost Her Love) On Our Last Date, grabándola en I Can’t Stop Loving You (1972). El narrador recuerda cómo dejó marchar a la ligera a su amada.

La versión de Emmylou Harris recuperaba la letra escrita por Conway Twitty. La grabó en 1982.

Setting the Woods on Fire. Fred Rose y Edward Nelson

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Hoy vamos a escuchar una de las canciones de Hank Williams que se considera precursora del rockabilly, estilo que probablemente hubiera seguido cultivando de no haber muerto al año siguiente.
Hank solo la interpretó. Sus autores fueron Fred Rose, productor suyo, y Edward Nelson, un compositor cuya carrera había empezado en los años 20 en el Tin Pan Alley, con el jazz, y que luego pondría sus miras en el country.
Williams la grabó en junio de 1952 en Nashville con su equipo de habituales: Jerry Rivers al fiddle, Don Helms a la steel guitar y Harold Bradley a la guitarra rítmica, y se especula con que la guitarra fuera la de Chet Atkins y el contrabajo el de Ernie Newton. El single, editado por MGM Records en septiembre de 1952, llegó al segundo puesto de la lista Billboard.

Escuchemos la versión de Jerry Lee Lewis para Sun Records en 1958, que no llegó a editarse.

Ahora, otra versión de ese mismo año que sí salió a la venta, la de Johnny Burnette, uno de los fundadores de Rock and Roll Trio.

George Jones la incluyó en su álbum George Jones Salutes Hank Williams (1960).

Porter Wagoner la versionó en A Satisfied Mind (1963).

Hank Williams Jr. y Lois Johnson la interpretaron a dúo en Removing the Shadow (1970).

El grupo británico Matchbox hizo una versión en 1978.

En 1994 el grupo de country rock The Tractors revitalizó este clásico de los 50 modernizando su sonido.