Big Rock Candy Mountain. Harry McClintock, 1928

big rock

Hoy vamos a escuchar una canción que se adentra en el mundo de la fantasía y de los cuentos infantiles. Big Rock Candy Mountain fue escrita por Harry McClintock, conocido también por su sobrenombre artístico, Haywire Mac. McClintock llevó una vida muy aventurera: se fue de casa para unirse a un circo, vivió en África, trabajó como marino, estuvo en Filipinas coincidiendo con la guerra de 1898 –suministraba munición y víveres al ejército estadounidense– y residió en China en el momento de la rebelión Boxer. Tras volver a Estados Unidos, se puso a trabajar como obrero de ferrocarril en las montañas de Utah.

Cuando grabó su canción más conocida, esta Big Rock Candy Mountain –montaña de caramelo en forma de gran roca– los lugareños, a modo de broma, bautizaron con ese nombre una de las montañas de aquellos parajes, que hoy, gracias a él, se ha convertido en un destino turístico. Es probable que la fuente de inspiración de McClintock fuera la balada del siglo XVII Invitation to Lubberland.

McClintock la escribió a finales del siglo XIX, pero la grabó por primera vez en 1928. La letra describe la visión que un vagabundo tiene del paraíso: las gallinas ponen huevos pasados por agua, hay árboles que dan cigarrillos, los policías tienen patas de palo y sus perros tienen dientes de goma. El tema figuró en la banda sonora de O Brother Where Art Thou, de los hermanos Coen (2000).

Esta es la versión original de Harry McClintock de 1928.

Uno de los pioneros del country, Vernon Dalhart, la grabó poco después.

La versión que hizo Burl Ives en 1949 adquirió gran popularidad.

En los años 60 Johnny Cash la interpretó ante un grupo de niños.

Escuchad ahora a Tex Ritter.

Concluyo por hoy con el especialista en folk y bluegrass John Hartford.

 

 

 

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Firecracker. Josh Turner, Shawn Camp y Pat McLaughlin, 2007

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Una de las mejores voces que tiene la música country actual es la de Josh Turner, el mejor bajo en este género en lo que llevamos de siglo. Cosechó casi todos sus éxitos –Long Black Train, Your Man o Would You Go With Me, todos escuchados aquí– en los primeros años de su carrera, pero ya no se prodiga tanto y últimamente solo ha sacado dos discos, uno el año pasado, Deep South.

Firecracker pertenece a su tercer álbum y subió como la espuma en las listas, llegando al segundo puesto. El protagonista compara la energía amorosa de su novia con la explosión de un petardo: “Cuando enciendo la mecha, tengo que retirarme rápido porque hay que tener cuidado con la dinamita”.

Sus autores ocupan un lugar destacado en la historia del country: uno de ellos, Shawn Camp, ha colaborado con Loretta Lynn o Garth Brooks, y el otro, Pat McLaughlin, tocó en su juventud con Johnny Cash o Don Williams, entre otros.

Escuchemos a Josh Turner en Everything’s Fine (2007).

Os dejo con la versión de Trent Hays y Justen Harden.

 

Un actor que prueba suerte en el country

 

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Kiefer Sutherland, hasta ahora, era conocido como actor, tanto en la pantalla grande como en la televisión. Pero hace unos años decidió dedicarse a su otra gran pasión: la música. Al principio era reticente: “Soy consciente –decía– del estigma que acompaña al actor que quiere probar suerte con la música”. Hay que precisar, sin embargo, que Kiefer no es ningún advenedizo. Su formación musical es muy sólida: creció escuchando a Johnny Cash, Marvin Gaye, Stevie Wonder y, más recientemente, a Cat Stevens, Willie Nelson o Bob Seger.

Al fin, en 2016, a los 49 años de edad, presentó su disco de debut, Down in a Hole, que fue muy bien recibido por la crítica. Para promocionarlo se embarcó en una gira que le llevó por toda la geografía de Estados Unidos y parte de Europa. A mediados de junio, recalará en España. El día 16 actuará en el teatro Barceló de Madrid y el 17 en la sala Bikini de Barcelona (las entradas para ambos conciertos están disponibles en http://www.doctormusic.com).

El hijo de Donald Sutherland es un entusiasta de nuestro país –cuando era joven aprendió a tocar la guitarra clásica española– y, aunque ya conocía Madrid, será la primera vez que visite Barcelona.

Su disco, editado por Ironworks y Warner Bros. Nashville, se compone de 11 temas, escritos por él y su amigo Jude Cole, quien también lo ha producido. El artista tiene previsto sacar un nuevo trabajo a finales de este año. ¡Estaremos atentos!

El primer single de Down in a Hole fue Not Enough Whiskey. El narrador intenta superar la marcha de su amada y constata que no hay suficiente whiskey en el mundo para olvidarla.

En la letra de Truth in Your Eyes, el protagonista recuerda con cariño a su mujer, recientemente fallecida, y dice que la amaba tanto porque veía la verdad en sus ojos.

Otra de las canciones es Shirley Jean, sobre un recluso que se enfrenta a la silla eléctrica y cuyos últimos recuerdos son para su novia: “Cuando den al interruptor, espero que lo único que pueda a ver sea a ti bailando conmigo”.

Como os decía, Sutherland sacará un disco a finales de año del que ya nos ha dado un anticipo, la canción This is how it’s done.

 

El secreto mejor guardado de Toronto

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Así fue definida la cantante canadiense Lindi Ortega cuando estaba empezando su carrera. Nacida en 1980, a los 17 años escribió su primera canción, y su debut discográfico llegó en 2001 con The Taste of Forbidden Fruit, saludado con grandes elogios (la revista Exclaim! dijo que era lo más cercano a la perfección vocal que se había escuchado en mucho tiempo).

Se desempeñó una década como artista independiente, compaginando su pasión por la música con otros trabajos que le permitían ganarse la vida. En 2008 firmó con Interscope Records y, posteriormente, con Last Gang Records, a la par que crecía el número de sus seguidores.

El pasado 30 de marzo lanzó su último disco hasta la fecha –su séptimo de estudio–, Liberty, editado en un sello creado por ella misma, Shadowbox Music. Con el fin de promocionarlo, en junio se embarcará en una gira europea que la llevará por las principales ciudades del Viejo Continente. En España la veremos el 26 de junio en la sala El Sol de Madrid y dos días después en el Marula Café de Barcelona.

Escuchemos ya algunas muestras de su trabajo.

Su primer álbum con Last Gang Records fue Little Red Boots (2011). A él pertenece Angels.

Al año siguiente llegaría Cigarettes and Truckstops. Escuchemos el tema que le da título.

Una de las canciones más alegres de este disco es The Day You Die.

Su primer single fue una versión del Ring of Fire de Johnny Cash, que intepretó en 2012.

Tin Star es uno de los mejores temas del disco homónimo (2013). La letra habla de una cantante country semidesconocida que se define a sí misma como una “estrella de hojalata”.

Ashes pertenece a Faded Gloryville (2015).

Os dejo ahora con el tema que da título a Faded Gloryville.

Éste es el que abre Liberty, su último trabajo. The Comeback Kid salió como single en febrero.

Otra muestra de Liberty es Lovers in Love.

Como hermanos (XVI): Statler Brothers

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Brother in old town of Prague

Este influyente grupo fue descubierto por Johnny Cash en 1964. Llevaban en los escenarios desde 1955, pero les faltaba un padrino. Cuando solo eran un grupo góspel en su Virginia natal, se hacían llamar The Four Star Quartet. Cambiaron a The Kingsmen, pero, como había otro grupo del mismo nombre –que gozó de gran éxito en los 60 con el tema Rock Louie, Louie–, adoptaron el definitivo The Statler Brothers.

Curiosamente, ninguno de sus miembros llevaba por apellido Statler, aunque los dos componentes principales sí eran hermanos, sino Reid. Statler era una marca de pañuelos de la época, así que, bromeando sobre ello, decían que se podían haber llamado los hermanos Kleenex.

El grupo estaba compuesto por los hermanos Reid, Don y Harold, Phil Baisley y Lew Dewitt (sustituido en 1983 por Jimmy Fortune, por los problemas de salud de aquel). En los 90 no consiguieron colocar ninguno de sus singles entre los más vendidos –el country iba entonces por otros derroteros– y en 2002 se disolvieron de común acuerdo. Desde entonces Don Reid ha publicado varios libros.

Empiezo con el que, sin lugar a dudas, fue su mayor éxito, Flowers on the Wall (1965). Aquí podéis ver la entrada que dediqué a esta canción, un canto a lo agradable que en ocasiones resulta la soledad.

Otro de sus temas más populares fue Bed of Roses, escrita por Harold Reid en 1970. Cuenta la historia de una mujer de vida alegre –cito el término que utiliza la canción– a la que nadie dirige la palabra, que conoce a un huérfano de dieciocho años que ejerce la mendicidad para sobrevivir. Se convierten en amantes y, gracias a esa relación, el muchacho encuentra su lugar en el mundo. El tema critica la hipocresía de la gente, “que va a la iglesia pero me deja en la calle”.

Los hermanos Statler compusieron un tema en homenaje a su mentor, Johnny Cash, We Got Paid by Cash. Os dejo con él.

Don y Harold Reid escribieron Do You Know You Are My Sunshine y la incluyeron en su álbum Entertainers On and Off the Record (1978). La letra hace referencia al clásico You Are My Sunshine, de Jimmie Davis.

Vamos ahora con I’ll Go to My Grave Loving You (1975), en la que el protagonista promete irse a la tumba queriendo a su amada.

Al disco Innerview corresponde Do You Remember These (1972), una canción de corte nostálgico en la que el protagonista recuerda pequeños detalles del pasado que le traen buenos recuerdos.

Jimmy Fortune escribió Elizabeth, que salió a la luz en 1984 en el álbum Today.

Escuchemos Too Much on Your Heart (1985), del disco Pardners in Rhyme. Esta balada fue su último número 1 en las listas.

Ese mismo año revitalizaron un clásico del rockabilly de 1960, Hello Mary Lou.

En 1974 grabaron una canción dedicada al grupo góspel que más les había influido, los hermanos Backwood, que nacieron durante la Gran Depresión y se han ido remozando con nuevas incorporaciones. Escuchemos The Backwood Brothers.

Termino con el góspel, el estilo de sus inicios. En primer lugar, I’ll Fly Away, una canción alegre en la que el narrador espera con ilusión el día en que muera y su alma salga volando.

Ahora, How Great Thou Art (1976). Aquí, el autor se asombra de las maravillosas creaciones de Dios. Se trata de una versión de un himno góspel basado en un poema sueco del siglo XIX.

 

Los homenajes a Johnny Cash se suceden

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Casi 15 años después de la muerte del Hombre de Negro, seguimos recibiendo perlas de Johnny Cash gracias al afán recopilatorio de su hijo, John Carter Cash, que esta vez ha contado con la colaboración del productor Steve Berkowitz.

Como continuación del libro de poemas inédito Forever Words: The Unknown Poems, que vio la luz en 2016 en Estados Unidos –y en España con el título Eternas Palabras: Los poemas inéditos (aquí podéis ver la correspondiente entrada)–, llega ahora un álbum que pone música a dichos poemas: Forever Words, de casi una hora de duración, y en el mercado desde el pasado 6 de abril.

Los responsables de poner música al proyecto han sido primeros espadas de la industria musical: Willie Nelson, Kris Kristofferson, Kacey Musgraves, Brad Paisley, Alison Krauss o Jamey Johnson, entre otros. A la iniciativa también se han sumado miembros de su familia como Rosanne Cash (hija de Johnny) o Carlene Carter (hija del primer matrimonio de la mujer de Johnny, June Carter). El disco no puede ser más variado: hay muestras de pop (Body on Body), de R&B (Going, Going, Gone) o de balada nostálgica (Gold All Over the Ground). Se trata de una oportunidad única para los fans de Johnny Cash de seguir conociendo su ingente legado.

Entre los músicos que han participado en la empresa, Chris Cornell merece una mención especial. Interpreta You Never Knew My Mind, y falleció poco después de grabar su tributo. En mayo de 2017, en efecto, fue encontrado sin vida en la habitación de un hotel, donde se había ahorcado tras un concierto en Detroit.

Escuchemos otro tema del disco, Gold All Over the Ground, por Brad Paisley. En esta canción de amor, el protagonista declara todo lo que está dispuesto a hacer por su amada.

Rosanne Cash, la hija del maestro

rosanne cash

Rosanne Cash nació en 1955, justo cuando su padre, Johnny, emprendía sus primeras grabaciones. Su debut frente a los micrófonos tuvo lugar en 1974, versionando un tema de Kris Kristofferson, Broken Freedom Song, dentro del álbum de su padre The Junkie and the Juicehead Minus Me.

Rosanne escribió Love Has Lost Again que, en 1976, Johnny grabó en su disco One Piece at a Time.

Su primer álbum en solitario, de 1978, apareció en un modesto sello, Ariola Records. Tuvo una pobre distribución, pero sirvió para atraer la atención de Columbia Records, que se ocupó ya de su siguiente trabajo, Right or Wrong (1980). Bajo el paraguas de Columbia encadenó varios álbumes de campanillas, como Seven Year Ache (1981), con el que se desligó de la figura paterna y se abrió un hueco en la industria. Aquí podéis escuchar la canción que da título a ese disco.

De esa misma década datan Somewhere in the Stars (1982), Rhythm & Romance (1985) o King’s Record Shop (1987). En los años 90, puso tierra de por medio tras divorciarse de Rodney Crowell –con el que se había casado en 1979– y abandonó Nashville para instalarse en Nueva York. Exploró el rock, el pop, el blues o el folk, y convenció a la crítica con su visión del género Americana. En su larga carrera, Rosanne Cash ha trabajado para los sellos Capitol Records, Manhattan Records y Blue Note Records y, en 2015, recogió los frutos de su trabajo del año anterior: tres Grammys por The River and the Thread (aquí podéis ver la entrada que le dediqué). A finales de ese año, entró también en el Salón de la Fama de los Compositores de Nashville.

Escuchemos un tema de Interiors (1990), uno de sus discos más aclamados. On the Surface es un dúo que interpretó junto a su marido de entonces, Rodney Crowell. Es casi una canción autobiográfica. Habla de una relación que está haciendo aguas (Cash y Crowell se divorciarían dos años después): “Aunque en la superficie todo va bien, nadie nota cómo se atenúa la luz”. La canción es obra de Rosanne Cash y Jimmy Tittle.

Una tensa espera

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Hoy, Sábado Santo (hasta la reforma litúrgica de 1955 de Pío XII a este día se le conocía como Sábado de Gloria), es un día de luto según la tradición católica. Ayer conmemoramos la crucifixión de Cristo y mañana su resurrección, por lo que hoy no se encuentra físicamente entre nosotros.

Para intentar conjurar la solemnidad y la tristeza de este día, os traigo una canción góspel de carácter alegre. When the Roll is Called Up Yonder es un himno religioso que se asocia con la iglesia metodista. Fue compuesto a finales del siglo XIX por James Milton Black, quien también le puso letra.

La idea le llegó en el curso de su labor como tutor en una escuela dominical. Al pasar lista, Black se dio cuenta de que faltaba una niña. Se interesó por ella y fue a su casa, donde descubrió que estaba enferma de neumonía. Llamó a su propio médico para que le diera los mejores cuidados y, cuando llegó a casa, escribió esta canción.

La letra habla del deseo del narrador de estar presente en el reino celestial: “Cuando se pase lista allá arriba, yo estaré allí”, dice el estribillo. Recuerda al clásico When the Saints Go Marching In, que popularizara Louis Armstrong y cuyo estribillo reza: “Cuando los santos vayan marchando, quiero estar entre ellos”.

Comencemos con esta versión en directo de The Statler Brothers.

La primera vez que apareció en un disco de Johnny Cash fue en Sings Precious Memories (1975).

La versión de Loretta Lynn pertenece a All Time Gospel Favorites (1997).

El programa de televisión Hee-Haw se prolongó casi 25 años. Presentaba actuaciones de música country, y una de sus secciones, interpretada por el Hee-Haw Gospel Quartet, estaba dedicada al góspel. En 2006 salió un recopilatorio con los temas del programa: When the Roll is Called Up Yonder era uno de ellos.

Alan Jackson la incluyó en Precious Memories Volume II (2013).

 

Eli, Eli, lema sabachtani

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Esta frase en arameo, junto con su traducción (“Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”) figura en la Biblia cuando se describe la crucifixión de Cristo. Hoy se conmemora precisamente ese hecho y, para ilustrarlo, he elegido un tema que lleva por título At the Cross.

La letra de este himno religioso fue escrita por Isaac Watts, un pastor de Londres, a principios del siglo XVIII. Lo publicó en Hymns and Spiritual Songs (1707), pero la música que lo acompaña tardaría más de un siglo en llegar, en 1885. Lo haría de la mano de un estadounidense, Ralph Erskine Hudson, quien en su juventud participó en la guerra de Secesión. Cuando se reincorporó a la vida civil, este miembro de la Iglesia metodista trabajó como profesor de música y se hizo un nombre como compositor de temas religiosos.El narrador se asombra de la gran generosidad de Cristo al morir por nosotros, en una letra que loa el poder de conversión y de redención que ostenta la cruz. Hudson añadió un conocido estribillo que ahonda en esa idea: “En la cruz, en la cruz donde primero vi la luz, y me despojé de las cargas de mi corazón, fue allí, mediante la fe, donde recibí la vista y ahora estoy feliz todo el día”. Vamos ahora con algunas grabaciones del tema.

En primer lugar, escuchemos a Hank Williams.

Entre la ingente producción de Johnny Cash también se encuentra esta obra, que grabó en Sings Precious Memories (1975).

El grupo Shiloh lo interpretó en clave bluegrass.

Os dejo por hoy con George Younce, uno de los representantes del góspel sureño, quien le aplicó un arreglo totalmente diferente.

 

Guy Clark, un rey entre los trovadores de Texas

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Nuestro protagonista de hoy nació en Texas en 1941. Durante su juventud Guy Clark despuntó como luthier, es decir, construía y reparaba sus propios instrumentos de cuerda. Al principio de su carrera, en los primeros años 70, se le conocía sobre todo como compositor. Escribió canciones para Jerry Jeff Walker, Johnny Cash, David Allan Coe, Steve Wariner o Vince Gill, entre muchos otros. Al tiempo, se fue labrando un prestigio como mentor de figuras tan respetadas como Rodney Crowell o Steve Earle. Entre las canciones que salieron de su magín y popularizaron otros se encuentran New Cut Road, que grabó Bobby Bare; Heartbroke, que versionó Ricky Skaggs; o Desperados Waiting for a Train, de The Highwaymen.

En 1981 se estrenó el documental Heartworn Highways, que abordaba el nacimiento del outlaw country y en el que Clark tenía un papel protagonista. En 2014 ganó el Grammy al mejor álbum folk por My Favorite Picture of You, su último trabajo antes de fallecer en su ciudad adoptiva, Nashville, en 2016. Su última canción, Cheer Up Little Darling, ha visto la luz en el disco de Angaleena Presley, Wrangled, que salió al mercado el pasado mes de abril.

Escuchemos ya una de sus primeras composiciones, L.A. Freeway, fraguada en el tiempo que pasó en su detestada Los Ángeles, antes de establecerse en Nashville. En la letra, el narrador se muestra feliz con la perspectiva de abandonar esa ciudad californiana que solo puede presumir de asfalto y humo. A juzgar por unas declaraciones que hizo en 2011, su opinión sobre Los Ángeles se mantuvo inalterable hasta el final: “Estoy contento de no estar allí. ¿Quién elegiría esa ciudad? Es demasiado enloquecedora para mi gusto”. Clark la grabó en su disco de debut Old No. 1 (1975).

Retrocedamos ahora en el tiempo. El primero que grabó ese tema fue su amigo Jerry Jeff Walker en 1972. Lo hizo en su disco homónimo y tras experimentar algo parecido al abandonar Nueva York por Austin (Texas).

Por último, vamos a disfrutar de un dúo entre la cantante canadiense Rose Cousins y el australiano Jordie Lane en 2013.