Veinte años sin el cowboy cantante

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Tal día como hoy moría en Los Ángeles Gene Autry, conocido como “el cowboy cantante favorito de América”, a los 91 años de edad (aquí podéis consultar su biografía, que expuse en el primer año de vida de este blog).
Según cuenta la leyenda, Autry fue descubierto por el actor Will Rogers cuando este se presentó en su trabajo y le oyó cantar. No dudó en aconsejarle que se dedicara a la música. Después de unos inicios como cantante en la radio, en 1934 se trasladó a Hollywood y, hasta que se retiró de la pantalla en los años 50, rodó más de 90 películas, todas ellas del oeste y la mayoría de serie B, en las que Gene demostró sus cualidades como cantante.
Su popularidad fue tal que en los años 40 se consideraba una de las estrellas más taquilleras, junto a actores como Mickey Rooney, Clark Gable o Spencer Tracy. Su modestia le llevó a afirmar en alguna ocasión: “No soy un buen actor, un buen jinete ni particularmente un buen cantante, pero a la gente parece que le gusta lo que hago, así que seguiré haciéndolo durante el tiempo que quieran”.
Autry es la única personalidad que cuenta con cinco estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood (una por cada ámbito del espectáculo en que destacó: cine, música, radio, teatro y televisión –tuvo, en efecto, un programa de televisión propio durante varios años–). Además, fue un empresario de éxito: creó su propia productora, Autry Entertainment, llegó a comprar alguna cadena de televisión e incluso un equipo de béisbol, por lo que apareció en la revista Forbes como una de las personas más ricas del país. En 1988 se hizo realidad uno sus mayores sueños: crear un museo con gran cantidad de material relacionado con el Oeste, que había coleccionado durante su extensa trayectoria.
Escuchemos una de sus primeras grabaciones, fechada en 1929, Nobody to Call Me Darling. Influido por Jimmie Rogers, sus primeros trabajos se encuadrarían en el denominado country-blues.

En 1933, un mes después de la muerte de su ídolo Rodgers, grabó The Life of Jimmie Rodgers y The Death of Jimmie Rodgers, sendos homenajes a su figura. Os dejo con ambas.

Ahora vamos con otra faceta del cowboy cantante: las canciones navideñas, generalmente dirigidas a un público infantil. Sus dos temas más populares fueron Rudolph, the Red Nosed Deer (ya escuchado aquí) y Here Comes Santa Claus, que viene a continuación.

Otra figura de la música western, Marty Robbins, rindió su particular tributo a Gene Autry cuando compuso Gene Autry, My hero.

Termino con otro homenaje, esta vez por obra y gracia de de Johnny Cash, quien le dedicó la canción Daddy, Who’s Gene Autry, en cuya letra –mitad recitada, mitad cantada–explica a su hijo quién es Gene Autry y por qué es tan importante. La composición cita repetidamente Back in the Saddle Again, uno de los mayores éxitos de Autry y que, además, dio título a su autobiografía.

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Time Changes Everything. Tommy Duncan, 1940

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Hoy os presento a una de las figuras más sobresalientes del western swing, estilo que causó furor allá por los años 40 del pasado siglo: Tommy Duncan.

Duncan fue el cantante principal de The Texas Playboys, grupo que fundó otro conocido de este blog, Bob Wills. Time Changes Everything, el tema de la sesión de hoy, fue obra de Duncan, quien, con el dinero que cobró por la autoría, pudo pagar el funeral de su mujer, que había muerto poco antes a temprana edad. La balada va de un hombre que supera el abandono de su pareja, porque “el tiempo lo cambia todo”.

Escuchemos ya la grabación original de 1940 por Bob Wills y su grupo. Fue uno de los singles más escuchados de aquel año y se reeditó en varias oportunidades.

Roy Rogers la grabó el mismo año, con Spade Cooley al fiddle.

Johnny Cash hizo lo propio en Nashville en febrero de 1960, y la incluyó en el álbum que apareció en diciembre de aquel año, Now, There Was a Song.

En 1962 George Jones grabó un disco en homenaje a Bob Wills, George Jones Sings Bob Wills y, entre otros, figuraba este tema.

Ray Price la incorporó a San Antonio Rose (1962), cuyo título hace referencia a otro de los grandes clásicos de Bob Wills (aunque Tommy Duncan no fue su autor, es su voz la que se escucha en la canónica grabación).

Merle Haggard hizo su particular homenaje a Wills en su álbum Tribute to the Best Damn Fiddle Player in the World (1970).

Jack Clement, el descubridor de Jerry Lee Lewis

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Jack Henderson Clement nació en Memphis (Tennessee) en 1931. Tras sus estudios, y después de pasar por el ejército, comenzó su carrera musical allá por los años 50, cuando empezó a ser conocido como Cowboy Jack Clement. Sus inicios fueron como compositor, pero su gran oportunidad le llegó cuando Sun Records, un sello que tendría mucho que decir en el nacimiento del rock and roll, lo fichó como productor.

Desde su puesto de ejecutivo grabó con Johnny Cash, Roy Orbison, Carl Perkins y fue el descubridor de un joven talento de 20 años, Jerry Lee Lewis. Entre los éxitos que escribió para Cash figuran Ballad of a Teenage Queen (1957), Guess Things Happen That Way (1958) o The One on the Right is on the Left (1965). Igualmente, produjo la legendaria Ring of Fire (1963).

De Sun Records pasó a RCA Nashville, hasta que se decidió a abrir su propia discográfica, J-M-I Record Company. En 1973 entró en el Salón de la Fama de los compositores de Nashville, y, a lo largo de los años que se mantuvo en activo, llegó a trabajar con nombres tan emblemáticos como Dolly Parton, Waylon Jennings, Ray Charles y muchos otros. En abril de 2013 fue elegido para engrosar las listas del Salón de la Fama de la Música Country y falleció en agosto del mismo año. Hoy escucharemos dos muestras de su dilatada trayectoria.

Cowboy Jack Clement debutó en el plano vocal con el single Ten Years (1958), que grabó para Sun Records. El protagonista se arrepiente de haber dedicado diez años de su vida a viajar de un lugar a otro, dejando abandonada a su novia hasta que ésta, cansada de esperar, se casa con otro.

En esta otra grabación de Clement, We Must Believe in Magic, obra de Bob McDill y Allen Reynolds e incluida en el disco All I Want to Do in Life (1978), se nos recuerda que debemos creer en la magia para tener el mundo a nuestros pies.

Relentless. Jason Aldean, 2007

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Hoy vamos a escuchar varios extractos del segundo trabajo de Jason Aldean, editado por Broken Bow Records en 2007. Certificado como disco de platino, el trabajo vino a reforzar el tirón comercial de este cantante nacido en Georgia, que cuenta con otros tres discos de platino: su debut en 2005; Wide Open (2009); y Old Boots, New Dirt (2014). Por cierto, fue Aldean quien ofreció el concierto en Las Vegas antes del tiroteo que acabó con la vida de 58 personas el año pasado.

El siguiente tema de country-rock fue el primer single del disco. Johnny Cash –así se llama la canción– fue compuesta por Rodney Clawson, Vicky McGehee y John Rich, y grabada antes por Tracy Byrd. El narrador invita a su novia a unirse a él en un viaje por carretera, mientras en el coche suena música de Johnny Cash.

El segundo single fue Laughed Until We Cried, de Ashley Gorley y Kelley Lovelace. De carácter opuesto a la anterior, en esta balada el protagonista recuerda los buenos momentos de su vida.

El tema que da título al disco es Relentless, obra de James LeBlanc y John Paul White. En este tercer y último single, el narrador describe el amor de su pareja como implacable.

Ahora, un dúo con Miranda Lambert, Grown Woman. Escrita por Brett Ames y Hillary Lindsey, un tipo recrimina a su amante –la mujer del título– la crueldad con que le trata.

Otra de las canciones del disco es Back in this Cigarette, ideada por Joe Doyle y Michael Mobley. En su letra, un hombre se lamenta de su reciente ruptura, aunque ya no tiene remedio: “Es como volver a meter el humo dentro del cigarrillo”, dice.

Un forajido de leyenda

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Ríos de tinta (y de celuloide) han corrido sobre la figura de Jesse James, uno de los más emblemáticos ladrones de bancos y trenes que haya existido nunca.

Hijo de un predicador que falleció cuando Jesse era niño, en su juventud luchó en la Guerra de Secesión en el bando confederado –era oriundo de un estado sudista, Missouri–, después de que su granja fuera brutalmente atacada por las tropas de la Unión. Resultó herido hacia el final de la misma y, tras la derrota de los suyos, se asoció con su hermano mayor, Frank, que moriría por causas naturales a los 72 años, y empezó su vida de forajido.

Después de unos años de clandestinidad, un nuevo miembro entró en su banda. Se llamaba Robert Ford, y fue el hombre que lo traicionó y mató en abril de 1882, cuando su mentor tenía 34 años y el judas 20. Este moriría, a su vez, en 1892, asesinado en un saloon de Colorado. Hasta aquí el breve resumen de la vida de Jesse James. El folk, como no podía ser menos, también ha tenido que decir algo al respecto. Aunque no se conoce con certeza cuándo fue compuesta, probablemente a finales del siglo XIX, Jesse James –también conocida como The Ballad of Jesse James– fue el homenaje de la música a la figura de este bandolero que, gracias a un periodista con el que trabó amistad, empezó a ser considerado por el pueblo como una especie de Robin Hood que robaba a los ricos para dárselo a los pobres (algo que, según los historiadores, no es más que una mera leyenda). La primera grabación que se conserva de este tema es la de 1919 de Bentley Ball. En 1924, Buscom Lamar Lunsford le siguió los pasos. El tema apareció en 1939 en la escena final de la película Tierra de audaces, de Henry King, sobre la vida de Jesse James.

Escuchemos la versión de Woody Guthrie (1944).

El escocés Lonnie Donegan, el artista británico de mayor éxito antes de Los Beatles, hizo su propia versión en 1956.

Eddy Arnold la incluyó en su álbum Thereby Hangs a Tale (1959).

The Kingston Trio nos brindó esta interpretación en Close Up dos años después.

Este clásico se suele tocar en clave bluegrass. La versión más conocida dentro de este estilo es la de The Country Gentlemen en 1968.

El gran Johnny Cash la grabó en 1979 para su álbum The legend of Jesse James, aparecido el año siguiente.

Y, para terminar, Ry Cooder, que nos ofreció este instrumental para la banda sonora de The Long Riders (1980).

 

Tex Ritter, cantante y actor

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Woodwar Maurice Ritter, conocido como Tex porque vio la luz en Texas, nació en 1905. Tras terminar sus estudios, a finales de los años 20 se despertó su interés por la música y, en 1928, empezó a trabajar en la radio cantando canciones de cowboys en una emisora local.

De allí dio el salto a Nueva York, donde, a principios de la década siguiente, se hizo un hueco en Broadway haciendo papeles de cowboy. En 1933 empezó su carrera discográfica: primero con Columbia y, después, con Decca Records. Viendo que la industria del cine tenía mucho potencial, se trasladó a Los Ángeles, y en sus primeros años allí desplegó una gran actividad. Su película más conocida fue Trouble in Texas (1937), junto a Rita Hayworth –o Rita Cansino, como era conocida entonces.

El punto álgido de su carrera tuvo lugar tras firmar con el flamante sello Capitol Records en 1942. Con ellos encadenó multitud de éxitos, como I’m Wasting My Years On You, There’s a New Moon Over My Shoulder o Deck of Cards. Fue uno de los primeros cantantes que se lanzó a hacer una gira internacional y, en 1952, dio varios conciertos en Europa.Su grabación más recordada de esa época es Do not forsake me oh, my Darling, de la película Solo ante el peligro (1952), que recibió el Oscar a la mejor canción original y que ya hemos escuchado aquí. En 1955 creó su propio sello junto con Johnny Bond, Vidor Publications. Fue, además, uno de los impulsores en 1961 del Salón de la Fama de la música country así como del museo a él asociado. Murió en 1974 en Nashville, donde había establecido su residencia y donde aparecía regularmente en el Grand Ole Opry.

El episodio histórico del que los tejanos se encuentran más orgullosos sucedió en 1836, cuando emprendieron una guerra contra México con el objetivo de crear en Texas una república independiente. Tras la victoria de El Álamo, se creó un efímero estado que en 1848 fue anexionado por Estados Unidos. Remember the Alamo recuerda esos hechos. Escrita por Jane Bowers, una de las primeras compositoras de canciones western, tuvo multitud de versiones y se convirtió en su obra más emblemática: la asociación de Escritores Western de América la incluyó en su lista de las 100 mejores canciones western de la historia. Ritter la grabó en 1955 y estrenó con ella el sello al que aludía antes. El tema apareció en la banda sonora de Down Liberty Road al año siguiente.

El grupo de folk The Kingston Trio la incluyó en su álbum At Large (1959).

Johnny Cash la interpretó en 1960, si bien no se editó hasta tres años más tarde en Ring of Fire: The best of Johnny Cash.

En el mercado británico la versión que tuvo más éxito fue la del cantautor Donovan (1965).

Willie Nelson la incluyó en su álbum conceptual Texas in My Soul (1968).

 

Big Rock Candy Mountain. Harry McClintock, 1928

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Hoy vamos a escuchar una canción que se adentra en el mundo de la fantasía y de los cuentos infantiles. Big Rock Candy Mountain fue escrita por Harry McClintock, conocido también por su sobrenombre artístico, Haywire Mac. McClintock llevó una vida muy aventurera: se fue de casa para unirse a un circo, vivió en África, trabajó como marino, estuvo en Filipinas coincidiendo con la guerra de 1898 –suministraba munición y víveres al ejército estadounidense– y residió en China en el momento de la rebelión Boxer. Tras volver a Estados Unidos, se puso a trabajar como obrero de ferrocarril en las montañas de Utah.

Cuando grabó su canción más conocida, esta Big Rock Candy Mountain –montaña de caramelo en forma de gran roca– los lugareños, a modo de broma, bautizaron con ese nombre una de las montañas de aquellos parajes, que hoy, gracias a él, se ha convertido en un destino turístico. Es probable que la fuente de inspiración de McClintock fuera la balada del siglo XVII Invitation to Lubberland.

McClintock la escribió a finales del siglo XIX, pero la grabó por primera vez en 1928. La letra describe la visión que un vagabundo tiene del paraíso: las gallinas ponen huevos pasados por agua, hay árboles que dan cigarrillos, los policías tienen patas de palo y sus perros tienen dientes de goma. El tema figuró en la banda sonora de O Brother Where Art Thou, de los hermanos Coen (2000).

Esta es la versión original de Harry McClintock de 1928.

Uno de los pioneros del country, Vernon Dalhart, la grabó poco después.

La versión que hizo Burl Ives en 1949 adquirió gran popularidad.

En los años 60 Johnny Cash la interpretó ante un grupo de niños.

Escuchad ahora a Tex Ritter.

Concluyo por hoy con el especialista en folk y bluegrass John Hartford.

 

 

 

Firecracker. Josh Turner, Shawn Camp y Pat McLaughlin, 2007

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Una de las mejores voces que tiene la música country actual es la de Josh Turner, el mejor bajo en este género en lo que llevamos de siglo. Cosechó casi todos sus éxitos –Long Black Train, Your Man o Would You Go With Me, todos escuchados aquí– en los primeros años de su carrera, pero ya no se prodiga tanto y últimamente solo ha sacado dos discos, uno el año pasado, Deep South.

Firecracker pertenece a su tercer álbum y subió como la espuma en las listas, llegando al segundo puesto. El protagonista compara la energía amorosa de su novia con la explosión de un petardo: “Cuando enciendo la mecha, tengo que retirarme rápido porque hay que tener cuidado con la dinamita”.

Sus autores ocupan un lugar destacado en la historia del country: uno de ellos, Shawn Camp, ha colaborado con Loretta Lynn o Garth Brooks, y el otro, Pat McLaughlin, tocó en su juventud con Johnny Cash o Don Williams, entre otros.

Escuchemos a Josh Turner en Everything’s Fine (2007).

Os dejo con la versión de Trent Hays y Justen Harden.

 

Un actor que prueba suerte en el country

 

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Kiefer Sutherland, hasta ahora, era conocido como actor, tanto en la pantalla grande como en la televisión. Pero hace unos años decidió dedicarse a su otra gran pasión: la música. Al principio era reticente: “Soy consciente –decía– del estigma que acompaña al actor que quiere probar suerte con la música”. Hay que precisar, sin embargo, que Kiefer no es ningún advenedizo. Su formación musical es muy sólida: creció escuchando a Johnny Cash, Marvin Gaye, Stevie Wonder y, más recientemente, a Cat Stevens, Willie Nelson o Bob Seger.

Al fin, en 2016, a los 49 años de edad, presentó su disco de debut, Down in a Hole, que fue muy bien recibido por la crítica. Para promocionarlo se embarcó en una gira que le llevó por toda la geografía de Estados Unidos y parte de Europa. A mediados de junio, recalará en España. El día 16 actuará en el teatro Barceló de Madrid y el 17 en la sala Bikini de Barcelona (las entradas para ambos conciertos están disponibles en http://www.doctormusic.com).

El hijo de Donald Sutherland es un entusiasta de nuestro país –cuando era joven aprendió a tocar la guitarra clásica española– y, aunque ya conocía Madrid, será la primera vez que visite Barcelona.

Su disco, editado por Ironworks y Warner Bros. Nashville, se compone de 11 temas, escritos por él y su amigo Jude Cole, quien también lo ha producido. El artista tiene previsto sacar un nuevo trabajo a finales de este año. ¡Estaremos atentos!

El primer single de Down in a Hole fue Not Enough Whiskey. El narrador intenta superar la marcha de su amada y constata que no hay suficiente whiskey en el mundo para olvidarla.

En la letra de Truth in Your Eyes, el protagonista recuerda con cariño a su mujer, recientemente fallecida, y dice que la amaba tanto porque veía la verdad en sus ojos.

Otra de las canciones es Shirley Jean, sobre un recluso que se enfrenta a la silla eléctrica y cuyos últimos recuerdos son para su novia: “Cuando den al interruptor, espero que lo único que pueda a ver sea a ti bailando conmigo”.

Como os decía, Sutherland sacará un disco a finales de año del que ya nos ha dado un anticipo, la canción This is how it’s done.

 

El secreto mejor guardado de Toronto

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Así fue definida la cantante canadiense Lindi Ortega cuando estaba empezando su carrera. Nacida en 1980, a los 17 años escribió su primera canción, y su debut discográfico llegó en 2001 con The Taste of Forbidden Fruit, saludado con grandes elogios (la revista Exclaim! dijo que era lo más cercano a la perfección vocal que se había escuchado en mucho tiempo).

Se desempeñó una década como artista independiente, compaginando su pasión por la música con otros trabajos que le permitían ganarse la vida. En 2008 firmó con Interscope Records y, posteriormente, con Last Gang Records, a la par que crecía el número de sus seguidores.

El pasado 30 de marzo lanzó su último disco hasta la fecha –su séptimo de estudio–, Liberty, editado en un sello creado por ella misma, Shadowbox Music. Con el fin de promocionarlo, en junio se embarcará en una gira europea que la llevará por las principales ciudades del Viejo Continente. En España la veremos el 26 de junio en la sala El Sol de Madrid y dos días después en el Marula Café de Barcelona.

Escuchemos ya algunas muestras de su trabajo.

Su primer álbum con Last Gang Records fue Little Red Boots (2011). A él pertenece Angels.

Al año siguiente llegaría Cigarettes and Truckstops. Escuchemos el tema que le da título.

Una de las canciones más alegres de este disco es The Day You Die.

Su primer single fue una versión del Ring of Fire de Johnny Cash, que intepretó en 2012.

Tin Star es uno de los mejores temas del disco homónimo (2013). La letra habla de una cantante country semidesconocida que se define a sí misma como una “estrella de hojalata”.

Ashes pertenece a Faded Gloryville (2015).

Os dejo ahora con el tema que da título a Faded Gloryville.

Éste es el que abre Liberty, su último trabajo. The Comeback Kid salió como single en febrero.

Otra muestra de Liberty es Lovers in Love.