Disco del mes (octubre)

pain killer
El pasado 21 de octubre aparecía el sexto álbum de estudio del cuarteto de country Little Big Town, formado por Karen Fairchild, Kimberley Schlapman, Jimi Westbrook y Philip Sweet.
Fundado en 1998, sigue contando, 16 años después, con los mismos componentes, algo muy infrecuente en la música country actual.
El disco se titula Painkiller, sigue la estela de su anterior y exitoso Tornado (2012), y ha sido editado por Capitol Nashville. Consta de 13 canciones, ocho de las cuales han sido coescritas por alguno de sus miembros, que, en una reciente entrevista, han calificado el álbum como “muy valiente, provocativo y muy divertido”. Están de enhorabuena: por si no fuera suficiente, este mes han sido invitados al Grand Ole Opry por Reba McEntire.
Escuchemos el primer single extraído del disco, Day Drinking, que se escuchó ya en junio de este año. Se trata de una canción desenfadada, escrita por Troy Verges, Barry Dean, Jimi Westbrook, Philip Sweet y Karen Fairchild, y cantada por esta última. Gran parte de su éxito recae en el productor Jay Joyce y en su forma de tocar la guitarra, así como en el sabio juego que mantiene con los instrumentos de percusión. Una canción perfecta para expulsar la tristeza.

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Vern Gosdin, la voz

VERN GOSDIN
El protagonista de hoy es muy poco conocido en España. Se llama Vern Gosdin, nació en Alabama en 1934 y empezó su carrera cantando gospel en la iglesia de su ciudad natal.
Su trayectoria en el country se inauguró en la década de los 60, cuando conoció a la estrella Chris Hillman y se interesó por el sonido Bakersfield. Junto con su hermano Rex, formó The Gosdin Brothers con un éxito muy limitado. En 1967 publicó su primer álbum en solitario, que, esta vez sí, cosechó numerosos aplausos. Tras colaborar con Emmylou Harris en los 70, durante la década siguiente disfrutó de su época dorada. Su voz fue comparada con la de George Jones, lo que dio pie a su apelativo. De entonces datan sus emblemáticos Today My World Slipped Away, If You’re Gonna Do Me Wrong, There is a Season, Chiseled in Stone y Alone. De salud frágil, no dejó de componer y cantar hasta el fin de sus días. Murió de una embolia en 2009.
Set ‘em up Joe (“¡Otra ronda, Joe!”) fue el segundo número 1 de su carrera. Es un single perteneciente a su álbum Chiseled in Stone (“Cincelado en piedra”), que vio la luz en 1988. En la letra, Vern Gosdin rinde homenaje al clásico Walkin’ the Floor over you, de Ernest Tubb (12 de febrero). Escrita por el propio Gosdin, Dean Dillon, Buddy Cannon y Hank Cochran, la canción nos cuenta las penas de un tipo que ha sido abandonado y que todas las noches, como una obsesión, pone el disco citado anteriormente. La letra también hace referencia a Hank y Lefty, en clara alusión a Hank Williams y Lefty Frizzell. Os dejo con ella.

En 2010, Jamie Johnson presentó una nueva versión de este tema en Guitar Country.

King of the road. Roger Miller, 1964

king of the road
Si hace dos semanas calificaba Six days on the road como el “himno” de los camioneros, hoy os traigo un tema que podríamos definir como el de los vagabundos.
King of the road, publicada en enero de 1965 por Smash Records –que significa “discos de éxito” y, sin duda, este lo fue, nada menos que el mayor de su catálogo– llegó al número 1 en Estados Unidos, Reino Unido y Noruega, al 5 en Irlanda, y arrasó en la ceremonia de los Grammy de 1966 (mejor single y mejor interpretación masculina de Roger Miller, quien también se cobró el premio al mejor álbum por The return of Roger Miller).
La canción es un himno a la libertad: el protagonista es un vagabundo que no tiene nada, “ni teléfono, ni piscina, ni mascotas, ni cigarrillos”. Por no tener, no tiene ni casa, ya que alquila caravanas para dormir, que suele pagar “empuñando la escoba”. Pero, a pesar de ello, es feliz y se considera a sí mismo “el rey de la carretera” o, de otra manera, “un hombre con recursos aunque sin recursos (económicos)”.
El cine se ha servido de este tema en títulos como En el curso del tiempo (Wim Wenders, 1976), Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005) o Hacia rutas salvajes (Sean Penn, 2007).
Escuchemos primero la versión original de Roger Miller, que es la más conocida con diferencia.

Os dejo a continuación con una versión que aparece en el disco de debut de los Statler Brothers, Flowers on the Wall (1966).

Los gemelos escoceses The Proclaimers la grabaron en 1990.

En 1996 Randy Travis versionó este tema en su disco Full Circle.

El grupo germano The wise guys la versionó, adaptando la letra al alemán.

Willie Nelson, el proscrito

willie-nelson La entrada de hoy está dedicada a uno de los artistas country más importantes de Texas. Willie Nelson nació en la localidad de Abbott en 1933 y a sus 81 años todavía sigue en activo; su último trabajo es Band of Brothers, que ya comentamos aquí. El pequeño Willie fue educado por sus abuelos. Su madre se fue de casa poco después de su nacimiento, y el padre, tras casarse de nuevo, también abandonó el hogar. Eran los años de la Gran Depresión, y Willie no tuvo más remedio que ayudar a sus abuelos, recogiendo algodón. Pero lo que le gustaba era la música y empezó a tocar la guitarra. Formó su primer grupo cuando aún estaba en el instituto. En 1950, abandonó los estudios para alistarse en el ejército, donde permaneció dos años. Después de un período en el que trató de hallar su lugar en el mundo, en 1956 emprendió su carrera musical propiamente dicha, grabó su primer disco y apareció en un programa de televisión. En 1960, se trasladó a Nashville, donde conoció a grandes leyendas del country como Ray Price, Hank Cochran o Faron Young, y empezó a escribir canciones para ellos. Uno de sus primeros éxitos fue la que escribió para Patsy Cline, Crazy (1961), una muestra de su potencial como compositor, que luego enriquecería con su otra faceta como cantautor. En 1964, fue contratado por el sello discográfico de Chet Atkins y entró en el Grand Ole Opry. Durante los años 70, Nelson decidió cambiar de imagen y comenzó a brillar en el outlaw country, disciplina donde obtuvo un éxito espectacular formando dúos con Waylon Jennings. Sus discos Shotgun Willie (1973), Red Headed Stranger (1975) o Stardust (1978) se consideran clásicos del género. Al segundo de ellos pertenece una de sus canciones más logradas, Blue eyes cryin’ in the rain, versión del clásico de Fred Rose de 1945 (entrada 22 de febrero). Durante los años 80, mientras la carrera de otros clásicos del country empezaba a declinar, la de Willie Nelson se catapultaba hacia las más altas cumbres. Participó en películas, siguió sacando discos, colaboró con Johnny Cash, Ray Charles, Merle Haggard…, e incluso hizo un dúo con Julio Iglesias, To All the Girls I Loved Before, hasta que, en 1993 entró en el Salón de la Fama de la música country. Willie Nelson es hoy un icono de la vida americana. En lo personal, destaca su apoyo al movimiento LGBT, su defensa de la legalización de la marihuana y sus simpatías, con ciertas reservas, por el Partido Demócrata. En la actualidad, vive en Hawaii. Vamos a escuchar su versión de Always on my mind (1982), su más exitoso número 1. La canción fue escrita en 1972 por Johnny Christopher, Mark James y Wayne Carson, y la versión de Nelson se alzó con el Grammy en 1983 y obtuvo, durante dos años consecutivos, el premio de la Country Music Association Uno de los primeros en grabar esta canción fue Elvis Presley (1972) bajo el sello RCA Records, en una espléndida versión que, en mi opinión, está a la altura de la de Willie Nelson.

Together Again. Buck Owens, 1964

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Este clásico de Buck Owens es uno de los máximos exponentes del sonido Bakersfield. La steel guitar, colocada en posición horizontal y que tiene su origen en Hawaii, contribuyó decisivamente al éxito de este tema; y, no en vano, el arte de Tom Brumley con este instrumento ha pasado a la historia como uno de los mejores solos de steel guitar de todos los tiempos, según la CMT (Country Music Television).
La letra es un canto al amor. Ahora que están juntos otra vez, las lágrimas han dejado de caer, las largas noches solitarias han terminado, los cielos grises han desaparecido… Y, en resumen, que “nada más importa ahora que estamos juntos de nuevo”.
Escuchemos la versión original de Buck Owens.

Ray Charles, que se adentró en casi todos los géneros musicales, versionó la canción en 1966.

En 1975 Emmylou Harris la trasladó así para su álbum Elite Hotel.

De la colaboración entre Kenny Rogers y Dottie West resultó esta interpretación de 1979.

Por último, escuchemos una versión reciente, de 2013, obra de Vince Gill con Paul Franklin a la steel guitar. Pertenece a una grabación en el Grand Ole Opry que Gill incluyó en su álbum Bakersfield.

Patsy Cline Showcase. Patsy Cline, 1961

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Cuatro años después del primer disco de Patsy Cline, salió este Patsy Cline Showcase, de la mano de Decca Records y producido por Owen Bradley. Del álbum se editaron dos singles, Crazy y I fall to pieces, ambos escuchados aquí. Tras la muerte de Patsy en marzo de 1963, el disco se reeditó y al título Patsy Cline Showcase se le añadió “with the Jordanaires”, que era un cuarteto de gospel que se ocupó de los coros para artistas de rock y country de renombre, como Elvis Presley y otros cantantes del sonido Nashville.
Las sesiones de grabación de nuestro disco tuvieron lugar a principios de 1961, cuando Patsy se estaba recuperando de un accidente de coche que casi le costó la vida. La última vez que se reeditó fue en septiembre de 2012, por el sello Labelle y en formato digital.
Escuchemos algunos de sus temas. El primero, Foolin’ Around, fue compuesto por Buck Owens y Harlan Howard. Una mujer se lamenta de que su pareja haya estado jugando con ella desde el principio y le devuelve el anillo de compromiso. Pero lo cierto es que le estará esperando y “cuando te canses de tontear con dos o tres más, vuelve a casa y tontea conmigo”.

The wayward wind (“El viento caprichoso”) fue compuesta en 1956 por Stanley Lenowski y, entre todas las versiones que mereció, destaca la de Patsy Cline para este disco.

Una de las primeras grabaciones de Cline, que volvió a grabar aquí, es A poor man’s roses (or a rich man’s gold), escrita por Bob Hilliard y Milton De Lugg. Aquí, la protagonista se enfrenta a un gran dilema. ¿Con qué debería quedarse como muestra de amor, con las rosas de un pobre o con el oro de un rico, insensible, desalmado y frío? Al final, ni qué decir tiene, se queda con el amor verdadero representado por las rosas del primero.

Patsy Cline también grabó el clásico de 1938 San Antonio Rose, el mayor éxito de Bob Wills (25 de enero). Con sus matices vocales, nuestra estrella revitalizó este gran clásico del country.

La colina de los arándanos

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El tema que os traigo hoy fue propio de las big bands, aunque después se dejara arrullar por multitud de versiones en todos los estilos: rock, country, jazz… Escrita en 1940 por Vincent Rose, con letra de Larry Stock y Al Lewis, la escuchamos por primera vez en la voz de Gene Autrey (ver entrada 1 de abril), que la cantaba en la película The Singing Hill. La canción nos habla de la emoción del narrador cuando encuentra a su amada en la colina de los arándanos (“el viento en los sauces tocaba una dulce melodía de amor”), y, aunque esta felicidad terminó demasiado pronto, “todavía eres parte de mí”.
Esta es la versión original de Gene Autrey en la referida película.

La más popular fue, en cambio, la del pionero del rock y el rhythm and blues Antoine Domino, más conocido como Fats Domino (1956).

Elvis Presley la grabó a su manera un año después.

Un gran guitarrista de rock, Duane Eddy, presentó una personalísima versión instrumental en 1959.

Escuchemos, cómo no, las versiones de afamados cantantes country. En primer lugar, la de Skeeter Davis en de 1961.

Ahora le toca el turno a Loretta Lynn (1971).

Jerry Lee Lewis, maestro del country y el rock, interpretó este tema en su álbum Southern Roots (1973), acompañado de su inseparable piano.

Y, para terminar, escuchemos una versión muy curiosa por el inusual intérprete que la ejecuta, el mismísimo presidente ruso Vladimir Putin.

Conway Twitty, el sumo sacerdote de la música country

Conway Twitty
Su nombre real era Harold Lloyd Jenkins (lo de Harold Lloyd fue idea de su tío, en homenaje a su actor favorito). Nació en 1933 y de niño aprendió a tocar la guitarra. Se interesó por la música country y el rock y su carrera despegó muy pronto: a lo largo de su vida, conseguiría nada menos que 55 números 1, una marca solo superada por George Strait, lo que le valdría el sobrenombre de “sumo sacerdote del country”.
Grabó varios dúos con Loretta Lynn –uno de ellos le valió un Grammy– y también se atrevió con el cine (participó en tres películas en 1961). A partir de 1968, se centró en el country y dejó a un lado el rock. Fue la época de su esplendor, con Hello, Darlin’ o You’ve Never Been This Far Before.
Twitty desembolsó más de tres millones de dólares para crear su propia casa dedicada al country, a la que llamó Twitty City. Se dice que su nombre artístico, Conway Twitty, lo eligió mirando un mapa de carreteras: se fijó en una localidad de Arkansas llamada Conway y en otra de Texas llamada Twitty. Falleció en 1993 después de un concierto que dio en Missouri.
Escuchemos su primer número 1, It’s Only Make Believe (1958), que escribió el propio Twitty junto con Jack Nance. La canción fue un éxito en todo el mundo y conquistó las listas de Noruega, Canadá, Reino Unido, Australia o Italia, con más de ocho millones de singles vendidos. Un hombre anhela que su pareja llegue a sentir un amor verdadero por él, ya que ahora “solo está fingiendo”.

Escuchemos ahora el dúo de Conway Twitty y Loretta Lynn para su disco We Make Believe (1970).

Glen Campbell versionó esta canción también en 1970. El vídeo corresponde a un concierto que dio en Dakota del Sur en 2001.

Blue Bayou. Roy Orbison y Joe Melson, 1963

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Esta canción habla –susurra más bien– de los deseos de volver a las raíces, aquí simbolizados por los pantanos azules (“blue bayou”) de ciertos estados sureños, en particular de las inmediaciones del río Mississippi. Como dice la letra, ”si pudiera ver ese amanecer familiar a través de ojos somnolientos, qué feliz sería”. Escuchemos primero la grabación del propio autor, Roy Orbison. Aunque el single salió en 1963, había sido grabado dos años antes, y tuvo más éxito en Europa que en Estados Unidos, donde pasó prácticamente desapercibido.

El verdadero éxito llegó de la mano de Linda Ronstadt en 1977. Fue su canción más emblemática y en menos de un año vendió más de un millón de discos.

El triunfo determinó a Ronstadt a grabarla en español a finales de ese mismo año, 1977.

Alejada de la música country, Nana Moskouri también versionó este clásico en alemán con el título Ich will heim zu dir, Blue Bayou (“Quiero ir a casa contigo, Blue Bayou”).

Y ya que estamos con diferentes idiomas, escuchemos la versión en francés de Mireille Mathieu.